Buscar este blog

sábado, 14 de noviembre de 2015

Los Principados Rusos Rjurikidas desde su creación hasta la unificacion de Ivan III el Grande (862-1505)


I. La Rus' primitiva y el principado de Kiev

1. Orígenes del Principado de Kiev (siglo IX y primera mitad del X)

Los guerreros y comerciantes de las tribus germanas septentrionales buscaban las tierras costeras del mar Báltico oriental. Colonias godas y suecas en la costa de Curlandia (Saeborg, junto a Grobina), en el noroeste de Lituania (Apulen, junto a Skuodas/Schoden), en la costa y en las islas de Estonia, están atestiguadas arqueológicamente, así como por documentos escritos, entre el año 650 y el 850. Estos germanos del norte también llegaron hasta las desembocaduras de los grandes ríos de Europa Oriental, adentrándose en el interior siguiendo el curso de los mismos. El Dvina y el Neva alcanzaron una especial importancia como puertas de entrada. A partir de entonces se navegó por el Volga, y a partir del siglo IX también por el Dniéper. Las dotaciones de los barcos germanos se componían de secuaces armados del propietario del barco; estos partían en busca de botín, de modo que una parte considerable del comercio debió de ser comercio de bandidaje. Su objetivo era relacionarse con los mercados de Asia central, practicando seguramente los kházaros, y a partir del siglo XI también los búlgaros del Volga, el papel de intermediarios. El comercio con Bizancio apenas tuvo importancia para el norte de Europa y se realizó, si es que existió, a través de rutas comerciales que pasaban por Europa central y occidental. Estos vikingos varegos (de la palabra rusa verjag, que se remonta al paleonórdico vaering = confederado, y que así ofrece un dato sobre la organización de las asociaciones marítimas), a menudo llamados en su ayuda por la población establecida en sus luchas internas, o bien enrolados a cambio de una remuneración, se asentaron en diversos lugares del territorio de Europa oriental -en su mayoría favorables para el comercio- y construyeron ciudadelas estratégicas y fortificadas de menor o mayor tamaño, a partir de las cuales trataron de ejercer un domino sobre la población de los alrededores.


El problema sobre si los varegos participaron, y en que medida, en la creación y construcción del Estado protorruso de Kiev es objeto de controversia desde hace más de doscientos años. Así como no se puede dudar de que los comerciantes y guerreros escandinavos cruzaron la zona europea oriental, sin embargo ha sido motivo de grandes discusiones si la denominación de Rus' se refería en principio tan solo a los escandinavos o a una confederación de tribus eslavas orientales asentada en torno a Kiev, que habría que considerar como fundadora del Estado eslavo oriental de la Edad Media. La explicación más convincente es la del filólogo finlandés Wilhelm Thomse, según la cual la palabra finesa para denominar a los suecos (ruotsi, probablemente "los remeros") corresponde al eslavo oriental rus' y al griego rhos y, con ella, al principio, al menos, se aludía a los escandinavos y después, en general, a todas las personas pertenecientes al reino de Kiev. Habrá que admitir que esta participación ha sido a veces exagerada sin contar para ello con pruebas suficientes, no dando importancia, sin embargo, a la existencia de confederaciones de tribus eslavas orientales con soberanos propios. Por otra parte, no podrá negarse que los nombres de los primeros príncipes de Kiev que pueden considerarse históricos, así como los de la mayor parte de sus secuaces, eran escandinavos. Esto indica que existían centros de poder varegos en distintas zonas de Europa oriental; además, hasta el siglo XI los séquitos se seguían nutriendo de mercenarios varegos. El hecho de que a partir de mediados del siglo XI cesara la afluencia varega está relacionado con los cambios acontecidos en la propia Escandinavia y, en buena parte, con la propagación y consolidación del cristianismo, tan importante para la estructura interior de los países escandinavos. 

Naturalmente, las condiciones en que surgieron los centros de poder varegos en Europa oriental eran muy diferentes. Las tribus eslavas orientales del siglo IX no se hallaban todas en el mismo estado de desarrollo. Los polianos asentados junto al Dniéper, en torno a Kiev, que en la tradición cronística ocupan un puesto central, así como sus vecinos noroccidentales de la zona boscosa, los drevlianos establecidos junto al Pripet, se habían unido en una confederación más estable, bajo príncipes cuya autoridad abarcaba a la tribu en su totalidad. En la Crónica más antigua se señala a los polianos un lugar especial. La dinastía de los príncipes polianos deriva del legendario fundador de Kiev, Kij, que según se dice fue reconocido incluso por Bizancio. El dominio de su estirpe se basaba en las fortalezas. Parece ser que estas fortalezas, de distinta magnitud, fueron la característica de la estructura social de las restantes tribus eslavas orientales, tal y como se puede suponer por analogía con las relaciones existentes en otras confederaciones de tribus eslavas  en Europa. Únicamente en el caso de los polianos y los drevlianos existió, al parecer, un principado con autoridad superior al poder basado en las fortalezas. En el caso de los dregoviches, asentados entre el Pripet y el Dvina, los poločanos, en la confluencia del Polock y el Dvina, los severianos, en el Desna, el Seim y el Sula, y en el de los eslovenos, asentados en el lago Ilmen, se carece de tales indicios. También se menciona Smolensk, la fortaleza de los criviches asentados en el Volga superior, el Dvina y el Dniéper superior. A los radimiches, asentados en el Soz, y a los viatiches, que habitaban más al este, junto al Oka, en la zona fronteriza báltico-finesa, se les supone una procedencia eslava occidental, por lo que se les atribuye una inmigración desde occidente bajo el mando de un tal Radim Viatko; Viatko aparece incluso como jefe de una liga de tribus (rod). En este caso podríamos encontrarnos ante una organización más severa. De dos tribus meridionales, los uluces uliches y los tiverces asentados en el Dniéster, se dice que habían poseído fortalezas y que con anterioridad habían residido más hacia el este, de donde posiblemente emigraron para librarse del dominio de los polianos. Todos los nombres de las tribus eslavas orientales, con excepción de los radimiches y lso viatiches inmigrados, así como de los uliches y los tiverces y de los eslovenos asentados en el lago Ilmen, deben su nombre a elementos topográficos; así, por ejemplo, el nombre de polianos deriva de pole = campo, el de drevlianos de drevo = bosque, etc. Entre los eslavos occidentales y meridionales se encuentran denominaciones análogas que indican que se trata de tribus nuevas formadas después del periodo de migración. Tan solo el nombre de los eslovenos asentados junto al lago Ilmen es un nombre común eslavos. En ellos se dice que no supieron crear ningún orden y que se destruyeron en luchas internas, "familia contra familia". En cualquier caso, no parece que en aquellas circunstancias se unieran las pequeñas fortalezas en una confederación tribal mayor.


Las asociaciones de familias y las pequeñas tribus eslavas terminaron por unirse libre o forzosamente para formar grandes tribus o confederaciones de tribus bajo la soberanía central de un príncipe, como fue el caso de los polianos en torno a Kiev y de los drevlianos al sur del Pripet. El término técnico para el ejercicio del poder de los príncipes de las tribus es knjažiti (ser príncipe); aquel que ejercita el poder es el knjaz', el príncipe, y este concepto significa tanto la legitimidad como la sucesión y el derecho hereditario de tal poder, el cual podría consistir en el reclutamiento de guerreros en caso de ataques enemigos y en la entrega de contribuciones para el mantenimiento la familia dominante (y de su séquito), así como en trabajos comunes en la construcción de fortalezas y en otras fortificaciones. Al igual que en el resto de Europa, también en la Rusia primitiva las tropas que estaban al servicio del señor contribuyeron a la formación del Estado. Seguramente ya existía esta institución en diversas tribus eslavas orientales cuando aparecieron los varegos.

Debió de suceder que ciertas agrupaciones de comerciantes varegos conquistaron, bajo la dirección de un caudillo ("rey del mar"), señoríos ya existentes, asentándose de esta forma en diferente lugares de la Europa oriental. No puede hablarse de grandes emigraciones de guerreros campesinos escandinavos; por el contrario, el asentamiento de cabecillas escandinavos con su séquito en diferentes puntos de la Europa oriental -en la antigua Ladoga, en la ciudad de Novgorod o en sus alrededores, en Beloozero, en Izborsk, en Polock y finalmente en Kiev está demostrado por documentos escritos confirmados por la arqueología.

Aunque la Crónica de Néstor atribuye todas las formaciones de dominios escandinavos de este tipo, cuyo territorio era siempre muy delimitado y mantenían continuas luchas entre sí, a Rjurik y habla de los fundadores de estos dominios en el mejor de los casos como adeptos rebeldes o infieles a Rjurik y a su estirpe, sus informes han sido puestos en tela de juicio por la investigación "antinormandista" y rechazados por tendenciosos No existe ninguna razón para ello. Por tanto, junto a la fortalezas, las tribus, las asociaciones y las federaciones de tribus eslavas orientales, también habrá que pensar en la existencia de formas semejantes de dominio escandinavo, de diferente poder e importancia política, creadas en la Europa oriental como muy pronto a partir del siglo VIII o principio del IX. 

Los primeros señores escandinavos de Kiev fueron, como narra la crónica, Askold y Dir. Se desconocen las relaciones que mantenían entre sí y todo lo que se cuenta sobre ellos resulta tan insuficiente que no puede asegurarse nada sobre la forma ni la duración de su reinado. Tan solo el nombre de Askold es claramente escandinavo; se cuenta de ellos que eran compañeros de armas de Rjurik, que se independizaron, que siguieron el curso ascendente del Dniéper y se establecieron en Kiev, antigua residencia de Kij y sus hermanos.  
"Congregaron a muchos varegos a su alrededor y comenzaron a gobernar sobre la tierra de los polianos". (Crónica de Néstor)
Fueron, según se afirma en la crónica, los jefes de la incursión que en junio del año 860 puso en peligro de muerte a la ciudad imperial de Constantinopla. El emperador bizantino Miguel III (griego = Mikhael III) se encontraba en una campaña militar en Asia Menor. El hecho de que la flota de los agresores fuera destruida por una tormenta se interpretó como la señal de la intervención de fuerzas divinas, a las que el patriarca Focio había conjurado con sus rezos. De todos modos, es posible que el encuentro de estos agresores de Kiev, denominados por los bizantinos como "Rhos", con el mundo cristiano ortodoxo no solo provocara una serie de relaciones comerciales regulares, sino también el bautizo de Askold y Dir, puesto que a su muerte, en el año 882, sobre sus tumbas se construyeron iglesias. Sea como fuere, a partir de mediados del siglo IX se implantó el cristianismo en Kiev.

En esta misma época, poco después de 860, los escandinavos se establecieron también en el norte: según la crónica, en Novgorod, en Beloozero -en medio de la zona poblada por los fineses en el nordeste- y en Izborsk, en la región fronteriza entre los estonios y los eslavos orientales. Su jefe Rjurik, a quien se ha intentado identificar en vano con un vikingo llamado Reric que apareció en esta misma época en la parte occidental  del mar Báltico, debió de gobernar durante veinte años en Novgorod. Cuando murió en el año 872, según datos de la crónica, eligió a un familiar, Oleg, como tutor de su pequeño hijo Igor.

En el año 882 Oleg se dirigió a Kiev, donde se estableció tras dar muerte a Askold y a Dir. El cronista insiste en que Oleg, en su lucha con Askold, mencionó la noble procedencia principesca tanto suya como de su pupilo Igor. Resulta evidente el afán de patentizar la legalidad del reinado de Oleg y de Igor sobre Kiev. Los guerreros de Oleg, fueron siempre, según palabras de la crónica, tanto varegos como eslavos, y a todos ellos se les denomina "Rus". También habrá que tomar en serio esta información. Es evidente que el séquito de Oleg e Igor no se componía exclusivamente de escandinavos, sino que entre sus filas había también eslavos y fineses.

La esfera de dominio de Askold y Dir abarcaba la tribu eslava de los polianos. No puede afirmarse hasta qué punto excedió este límite. Sin embargo, Oleg, según se dice, no solo reinó sobre los polianos, sino también sobre las otras tribus eslavas orientales (los drevlianos, severianos y los radimiches), o bien les impuso tributos, luchando con las tribus que no querían doblegarse, como fue el caso de los uliches y trivercios en el sur. Quedaban por resolver las relaciones del nuevo reino con sus vecinos, los kházaros al este y el imperio Bizantino al sur. Con los kházaros, a los que las tribus eslavas orientales sometidas por Oleg no debían pagar ningún tributo, no parece que se llegara a ningún encuentro armado. El reino kházaro atravesaba una grave crisis provocada por los húngaros o magiares, nómadas a caballo, que se habían liberado a finales del siglo IX de la soberanía kházara y se dirigían hacia el oeste. Parece ser que pasaron cerca de Kiev, si bien no se detuvieron allí.

Los húngaros estaban aliados a los bizantinos en su lucha contra los búlgaros, que en 860 se habían convertido al cristianismo, así como también al rey de los francos orientales, el emperador Arnulfo, que les había llamado en su ayuda para luchar contra sus enemigos en la frontera oriental, los moravos. Pero las devastadoras expediciones de los húngaros representaban un precio muy elevado a satisfacer, principalmente por los países occidentales (Alemania e Italia), al establecer los húngaros el centro de su reinado en la Llanura Panónica, sin haber podido liberar a los bizantinos de su principal enemigo, el rey búlgaro Simeón I (893-927). Oleg aprovechó la situación del Imperio bizantino para llevar a cabo una expedición contra la ciudad imperial, que acabó felizmente con un tratado comercial y un tributo monetario que Bizancio debía satisfacer. El tratado comercial del año 912 es el único testimonio documentado sobre el periodo de reinado de Oleg; en él se han transmitido los nombres de sus quince delegados. Todos ellos son, sin excepción, escandinavos; pertenecían, por tanto, al círculo más estrecho de su séquito, que no solo cumplía misiones militares, sino también -como en este caso- diplomática. En el texto del tratado se les presenta como comisionados de Oleg y de todos aquellos príncipes de las tribus que se habían comprometido al pago de un tributo. En cualquier caso, el tratado comercial entre Oleg y Bizancio permite observar que a los inteligentes y prudentes políticos bizantinos les interesaba que sus nuevos vecinos quedaran sujetos a una serie de reglas, así como estipular las reparaciones mutuas en caso de robo o saqueo y evitar que, debido a un comercio del hombres y mercancías sin regularizar, se provocaran conflictos que pudieran desembocar en una nueva amenaza militar. Con esto, la diplomacia bizantina también testimoniaba que a partir de entonces tendría que contar con el reino de Kiev, cuyo verdadero fundador debe considerarse a Oleg.

Parece que Oleg murió poco tiempo después de haberse firmado el tratado con Bizancio (912 o 913). Le sucedió Igor, hijo de Rjurik, desposado, según se dice, con una princesa de Pskov, llamada Olga (Helga), cuyo origen escandinavo queda testimoniado por su nombre. El hecho de que los drevlianos se levantaran inmediatamente contra el nuevo príncipe y tuvieran que ser sometidos a la fuerza demuestra lo insegura y amenazada que estaba la soberanía de los príncipes de Kiev. Esto se repitió en el siglo X en casi todos los cambios de gobierno y es una prueba de la persistente resistencia de las tribus, al menos hasta las postrimerías del siglo.

En la tradición cronística llama la atención sobre dos acontecimientos, sucedidos durante el reinado de Igor, que se prolongó hasta el año 945: la primera aparición de los pechenegos y un segundo tratado comercial con Bizancio. Los pechenegos, federación de tribus de jinetes nómadas bajo el mando de un pueblo turco ocuparon las estepas al norte del mar Negro. Durante un siglo fueron los vecinos de los príncipes de Kiev; al controlar estos los territorios comprendidos entre el Don y la desembocadura del Danubio, cualquier expedición o viaje comercial de los Rus' por el Dniéper abajo entrañaba una serie de peligros. Evidentemente para los bizantinos el reino de Kiev tenía la suficiente importancia como para renovar el tratado del año 912 cuando Igor emprendió una primera expedición contra la ciudad imperial en el Bósforo (941), repitiéndola años más tarde. El motivo que indujo a Igor parece ser que fue la interrupción del pago de los tributos bizantinos. Se realizaron negociaciones y se acordó un nuevo tratado comercial, que quedó cerrado en el invierno del año 944-945. en general se renovaron las disposiciones del tratado del año 912, aunque se precisaron los detalles. Los 25 legados de la Rus', enumerados por sus nombres, no solo representaban al príncipe Igor, sino también a su hijo Svjatoslav, a su esposa Olga, a sus sobrinos Igor y Jakun (Kakon) a dos familiares de Oleg (¿sobrinos?), Ladislao y Predslava, que tenían nombres eslavos, así como a diversos grandes, todos ellos con nombres escandinavos. No todos los legados eran escandinavos: dos eran estonios, uno era livonio, por lo tanto perteneciente a una tribu finesa del Báltico, otro era yatvigo y pertenecía , por tanto, a una tribu prusiana (paleoprusiana). El tratado, además de por los legados, estaba garantizado por 28 grandes comerciantes, la mayoría de ellos escandinavos, si bien también había un estonio y un eslavo, prueba de que podían pertenecer hombres de diferentes tribus lo mismo al séquito que al grupo de grandes comerciantes. Lo más sorprendente es que también algunos miembros de la familia reinante tuvieran nombres eslavos. Para su explicación habrá que pensar que la fusión de los Rjuríkidas con otros soberanos de tribus eslavas se hallaba en plena actividad. Pero aún contamos con otro testimonio. Cuando Igor murió en el año 945 durante una incursión contra los drevlianos, el príncipe de estos, Mal, envió una comisión a Kiev para pedir la mano de la viuda Olga. No hubiese sido, por tanto, nada insólito una boda entre un miembro de los Rjuríkidas y un príncipe de una tribu eslava oriental; sin embargo, Olga se vengó de los asesinos de su esposo, sometió de nuevo a los drevlianos y ordenó destruir su principal fortaleza.

En ciertos aspectos, la regencia de Olga (945-964), en espera de que su hijo Svjatoslav alcanzara la mayoría de edad, es digna de atención. Olga afianzó la soberanía de los príncipes de Kiev en el país de los drevlianos; estrechó los lazos entre Novgorod y Kiev, recaudando no solo tributos, como había hecho Oleg, sino estableciendo también un sistema de prestaciones; además, según se cuenta, hizo construir en el Dniéper y el Desna una serie de puntos de apoyo de la soberanía principesca, asegurando las rutas de comunicación entre Kiev y Novgorod. Es así como  se manifiestan los primeros contornos del territorio dominado por Kiev; éste abarcaba el territorio de los polianos en el curso medio del Dniéper; por el noroeste se extendía, atravesando este río, por la cuenca del Desna hasta el territorio de los severianos, y quizás también comprendiera el de los radimiches establecidos junto al Soz. Hacia el sur se adentraba en las estepas boscosas, si bien en esta parte las fronteras estaban amenazadas y eran menos estables. Hacia el norte, el centro del dominio de los Rjuríkidas era Novgorod; por el oeste se prolongaba más allá de Pskov, hasta la zona limítrofe entre los estonios y los eslavos orientales; por el este hasta la cuenca del Msta, es decir, hasta la zona ocupada por la tribu finesa de Ves'. La zona central en torno a Polock y Smolensk debió de quedar por el momento fuera de la soberanía de Kiev. De este modo, aunque el largo camino entre Novgorod y Kiev seguía plagado de peligros, la 'Rus' septentrional podía llevar en cierta medida una vida autónoma.

El prestigio del joven principado aumentó considerablemente cuando Olga, probablemente en el año 955, abrazó el cristianismo ortodoxo, y en el año 957 visitó, acompañada por un numeroso séquito, la ciudad imperial del Bósforo; allí fue recibida solemnemente por el emperador Constantino Porfirogéneta y su esposa Elena, de quien tomó el nombre al convertirse al cristianismo. En cualquier caso, Olga no estaba dispuesta a someterse a posibles exigencias políticas de Bizancio. Estableció relaciones con la máxima potencia occidental, es decir, con el reino de Otón (Otto) I el Grande, a quien pidió el envío de misioneros cristianos. Estos, sin embargo,  no tuvieron ningún éxito. Entre  tanto, Svjatoslav, el hijo de Olga, ya se había hecho cargo del gobierno. Él y su séquito rechazaron el cristianismo, si bien no lo persiguieron. Olga se retiró a su residencia de Vyshgorod, junto al Dniéper, más arriba de Kiev, desde donde intervenía en los destinos del país en cuanto era necesario.

Bajo los tres primeros soberanos de la dinastía de los Rjuríkidas, la nueva organización política del reinado basado en el séquito personal del señor (en ruso druzhina) evolucionó hasta convertirse en un dominio territorial. A esto solamente se podía llegar sometiendo o suprimiendo las organizaciones de las tribus de los eslavos orientales ya existentes, creando una organización administrativa, en un principado muy flexible -gobernadores en las principales localidades, creación de guarniciones oficiales en las vías de comunicación más importantes-, y logrando los medios materiales para el mantenimiento de un poder militar mediante la recaudación de tributos, principalmente monetarios, de Bizancio.

2. Los reinados de Svjatoslav y Vladimir I el Santo (964-1015)

Al aceptar el cristianismo, Olga consiguió que los príncipes de Kiev también aumentaran su prestigio en Occidente. Ya hacía mucho tiempo que existían relaciones comerciales con el reino occidental de los Otones; estas relaciones se desarrollaban en parte por el Mar Báltico y el río Neva o el Dvina occidental, en parte también por tierra, desde Ratisbona hasta Kiev. Los Otones introdujeron en el país las codiciadas monedas de plata de Oton y Adelaida, que han aparecido por millares en tesoros y depósitos descubiertos. Al encargar Olga a sus legados que pidieran misioneros a Otón el Grande, obraba de la misma manera, natural e independiente, que cien años antes el príncipe búlgaro Boris al intentar sustraerse a la influencia política de Bizancio mediante la toma de contacto con Roma. Ello supone que en Kiev se estaba mucho mejor informado sobre las relaciones de fuerza europeas de lo que permiten reconocer los escasos testimonios que nos ofrecen las fuentes.

Aunque Svjatoslav (964-972) no aceptó el cristianismo, supo aprovecharse de la decisión que su madre había tomado. Ahora tenía las manos libres para emprender una gran ofensiva contra oriente. Atacó en primer lugar, en el año 964, a los vitiches asentados en las márgenes del río Oka, una tribu eslava oriental tributaria de los kházaros. Al parecer no logró dominarlos; por su parte, realizaron entonces una incursión de venganza contra Svjatoslav; éste rechazó a los agresores en una rápida y victoriosa campaña, conquistó Itil, capital kházara situada en la desembocadura del Volga en el mar Caspio, y, siguiendo el curso del Volga, se apoderó también de Bulgar, capital de los búlgaros del Volga. Y es ahora cuando consigue la sumisión de los viatiches. El reino de los kházaros había quedado destruido, y con él también, con más tarde pudo comprobarse, la protección que este reino brindaba contra los nómadas orientales que intentaban adentrarse en esta zona. Cuando Svjatoslav se dejó arrastrar en las luchas internas bizantinas y en las guerras entre búlgaros y bizantinos, aparecieron por primera vez los pechenegos a las puertas de Kiev, cuya defensa organizó Olga. Parece ser que ésta mandó regresar a Svjatoslav, disuadiéndole, antes de morir en el año 969, de otras aventuras en tierras lejanas. Una vez solo, Svjatoslav intentó establecerse en Bulgaria, pero en el año 971 el emperador bizantino Juan I Tzimisces (
Iōannēs I Tzimiskēs969-976le obligó a capitular y a retirarse a Kiev. Durante esta retirada, en la primavera del año 972, fue atacado y muerto por los pechenegos junto a los rápidos del Dniéper.

El breve gobierno de Svjatoslav fue rico en aventuras, pero resulta innegable que el principado de Kiev aumentó sensiblemente su poder y consideración tanto entre los eslavos orientales como en Bizancio y Occidente. Los tributos que debían satisfacer los búlgaros del Volga no duraron mucho tiempo; Bulgar se liberó muy pronto de ellos, convirtiéndose en el emporio comercial más importante para el comercio entre el mar Báltico, siguiendo la ruta del Volga, hasta el mar Caspio, Persia y Asia central. Con la destrucción del debilitado reino de los kházaros, los pechenegos -nuevos, intranquilos y peligrosos vecinos del principado de Kiev- vieron abiertas las puertas de la zona esteparia al norte del mar Negro, mas, como tantas veces a lo largo de la historia, esto no solo reforzó, incluso desmesuradamente, la supremacía del principado de Kiev en el territorio eslavo oriental, sino que también la confirmó por encima de cualquier duda.

Antes de iniciar su campaña en Bulgaria, Svjatoslav ya había repartido el reino entre sus tres hijos. Jaropolk, el mayor, obtuvo Kiev; Oleg, el país de los drevlianos; mientras que Vladimir, el más joven, habido de unas segundas nupcias probablemente con la hija del príncipe de los drevlianos, Mal, fue enviado a Novgorod en compañía de Dobrinia, tío materno y uno de los jefes del séquito de Svjatoslav. Por primera vez se hace evidente la forma de herencia que en el futuro provocaría la perdición el principado de Kiev: es decir, el derecho hereditario de todos los descendientes masculinos que provocaba necesariamente la partición de la herencia en partes cada vez más pequeñas. Al mismo tiempo puede observarse con claridad el papel fundamental desempeñado por los grandes jefes del séquito del príncipe, que a la muerte de Svjatoslav provocarían una lucha fratricida entre Jaropolk y Oleg; uno de los jefes del séquito de Svjatoslav incitó a los jóvenes príncipes. En todo esto debió de resultar fundamental las rivalidades existentes entre los propios jefes. Al morir Oleg en el año 977, Jaropolk y sus hombres intentaron al parecer restablecer el gobierno único, tal y como había existido en tiempos de Igor y Svjatoslav, y eliminar a Vladimir en Novgorod. Pero éste, acompañado de su tío Dobrinia, huyó a Suecia, enroló allí un ejército de guerreros escandinavos y emprendió una campaña contra Kiev. De camino tomaron la fortaleza de Polock y exterminaron a la familia escandinava allí gobernante. Vladimir obligó a Rogneda, hija superviviente del príncipe asesinado, Rogvolod (Ragnvald), a contraer matrimonio con él, siguiendo después su camino hacia Kiev, que fue tomada gracias a la traición. Los hombres del séquito de Vladimir asesinaron a Jaropolk, se restableció el gobierno único y se aseguró además el camino que desde Novgorod pasando por Polock y el río Beresina, conducía al país de los drevlianos y a Kiev. Más tarde Vladimir entronizó al hijo habido de su matrimonio con Rogneda, Izjaslav, como gobernador de Polock.

Apenas hubo tomado Kiev, el nuevo príncipe, de quien se dice entre otras cosas, que era astuto y carecía de escrúpulos, se vio asediado por una serie de demandas procedentes de los guerreros escandinavos de su séquito, cuyo cumplimiento le habría costado la soberanía tan penosamente conquistada. A parecer, envió a sus incómodos compañeros del norte a Bizancio, donde les aseguró que obtendrían ricas recompensas, y simultáneamente, previno a Bizancio contra estos hombres. Si responde a la realidad el fondo de este relato, quedaría demostrada la reanudación de las relaciones con Bizancio; reanudación que también debía de interesar a Vladimir. No obstante, no dejó reconocer ninguna intención de aceptar el cristianismo.

Resulta evidente que el dominio del príncipe de Kiev aún seguía siendo en aquella época problemático, y ello se desprende del hecho de que Vladimir tuviera que someter en los años 981 y 982 a los viatiches, aquella tribu eslava oriental a la que a Svjatoslav contó tanto hacer tributaria; también los radimiches, tribu de origen eslavo occidental, fueron subordinados en el año 984 a su soberanía. El sometimiento de los viatiches veinte años antes se había logrado al avasallar Svjatoslav a los búlgaros del Volga, gracias a la conquista de su capital, Bulgar. Sin embargo, Vladimir, que intentó hacer los mismo en el año 985, no obtuvo ningún éxito, teniendo que dar por terminada su expedición con un tratado de paz. Estos hechos demuestran que la soberanía del príncipe de Kiev apenas estaba asegurada más allá del Desna, y que la vía de comunicación hacia Novgord había sido el Beresina, pasando por Polock. Vladimir, seguramente con la intención de asegurar esta vía de comunicación con le norte, atacó en el año 983 a los yatvigos prusianos, con quienes ya debió de existir anteriormente algún tipo de relación, pues uno de los legados que Igor envió a Bizancio en el año 944/5 era de este origen. En el año 981 Vladimir también se enfrentó por primera vez con sus vecinos occidentales; en este caso intentó, al parecer, apoderarse de las fortalezas fronterizas (Przemysl
Červen, entre otras) existentes entre el curso superior del San y el curso superior del Bug septentrional. El origen de esta contienda no es desconocido, pero es posible que Vladimir intentara ganar terreno hacia Occidente, pues a través del territorio en juego cruzaban vías de comunicación hacia Bohemia; el territorio al pie de los Cárpatos, cuyo punto más importante era Cracovia, dependía en cierta medida de Bohemia; aquí estaba asentada la tribu polaca de los vislanes. Polonia, creada en la misma época que Kiev y que había alcanzado un poder considerable, conquistó, aproximadamente setenta y cinco años después de este acontecimiento, durante el gobierno de su primer duque histórico, Mieszko I (<963-992) el territorio al pie de los Cárpatos (Pequeña Polonia), adentrándose así entre el reino de Kiev y Bohemia.

Una serie de fracasos en su política exterior contra el soberano bulgaro Samuil (997-1014) y los acontecimientos internos de Bizancio obligaron al emperador Basilio II (
Basileios II Bulgaróctonos, 963-1025), que se encontraba en una situación apurada, a llamar en su ayuda a Vladimir de Kiev en el año 987. Vladimir le envió varegos de su séquito y consiguió salvarle. A cambio, naturalmente, exigió un precio muy elevado: el matrimonio con Anna, hermana "Porfirogéneta" de los emperadores Basilio II Constantino VIII (Kōnstantinos VIII, 1025-1028). Para conseguirlo, estaba dispuesto a aceptar el cristianismo. Mas, con su apasionado paganismo, del que tanto se ha hablado, parece ser que llegó a consumar un sacrifico ante las imágenes de los dioses erigidas por él. Pero el futuro matrimonio de una princesa imperial con el príncipe bárbaro pagano contó con la oposición de los diplomáticos bizantinos, y la boda se retrasó. Vladimir recurrió a las armas. Sitió y conquistó en el año 988 la colonia bizantina más importante de la costa septentrional del mar Negro, Querson (en ruso primitivo, Korsun') y consiguió que le enviaran a la princesa bizantina. Puede aceptarse como verídica la fecha y el lugar que la llamada Historia del bautismo de Korsun' nos facilita del bautismo de Vladimir y su matrimonio con la princesa bizantina: el año 988 en Querson. No cabe duda de que los primeros sacerdotes de Kiev fueron griegos; algunos quizá procedieran de Querson, e incluso también el primer obispo misionero. Se cuenta que ya en el año 989 Vladimir no solo ordenó suprimir de Kiev los ídolos, sino que, también mandó construir una iglesia dedicada a la madre de Dios, para lo cual pidió la ayuda de arquitectos bizantinos. Las primeras imágenes sagradas, los iconos, debían de proceder también de Querson. Vladimir asignó a esta iglesia - de la que se conoce su planta, mientras que la iglesia de San Elías, documentada en el año 944, aún no ha sido encontrada-, la décima parte de sus ingresos, por lo que posteriormente se la conoció popularmente con el nombre de desjatinnaja cerjov, la "iglesia de los diezmos"; es esta la primera construcción en piedra realizada en suelo de Kiev: una sencilla iglesia con cúpula en forma de cruz, de dimensiones discretas y con tres ábsides, decorada con frescos, mosaicos y un suelo de losas de colores.

La decisión de Vladimir de aceptar el cristianismo ortodoxo tuvo consecuencias insospechadas. El príncipe de Kiev ingresó en la "familia de los reyes" cristianos de la Edad Media. Y por su matrimonio con una princesa bizantina pasó a ocupar un lugar en el grupo más importante de los príncipes de su época. Ni siquiera el emperador occidental Oton I el Grande había logrado para su hijo y corregente Oton II una princesa bizantina "porfirogénita", sino que tuvo que darse por satisfecho con una pariente colateral del emperador Juan Zimisces: ésta, sin embargo, la emperatriz Teófano, gobernó a la muerte de su esposo, desde 983 hasta 991, con energía, prudencia y habilidad, mientras que de Anna no se afirma en ninguna ocasión que ejerciera influencia política. Independientemente del gran prestigio que alcanzó la dinastía de los Rjuríkidas con esta unión, la aceptación del cristianismo ortodoxo fue de decisiva importancia para el futuro cultural del mundo eslavo oriental. A partir de mediados del siglo IX, es decir, desde la actuación de los "apóstoles de los eslavos", Constantino/Cirilo y Metodio, en Moravia, el mundo eslavo dispuso de un lenguaje eslavo eclesiástico propio. Éste también llegó a Kiev, puesto que podía ser entendido por los conversos. Esto facilitó evidentemente la expansión de los textos cristianos originales (nuevo Testamento, Salmos, partes del Antiguo Testamento), si bien es cierto que a la Rus' de Kiev sólo llegaban los textos cuidadosamente escogidos por los misioneros ortodoxos (griegos y búlgaros), principalmente sermones y hagiografías, algunas crónicas griegas (Iōannēs Malalas, Geōrgios Amartolo), así como textos jurídicos, principalmente de derecho canónico, escritos y poesías religiosos (Iōannēs Damascenos, por ejemplo, y los difundidos escritos de Iōannēs Crisóstomos, las leyendas de Barlaam y Josafat, de Digenis el Acrita y de Alejandro). Los eslavos no tuvieron noticia alguna de la literatura ni de la filosofía griegas, que incluso en Bizancio se seguían consultando al menos para mejorar el estilo artístico. Esta es la razón de que desde la cristianización hasta bien entrado el siglo XVIII el mundo de Rusia desconoce la continua polémica con el mundo de la Antigüedad, hecho tan característico de occidente, con su lenguaje eclesiástico latino. La joven cristiandad eslava oriental, por el contrario, heredó de Bizancio su rechazo de todo aquello que proviniera del Occidente latino, en parte considerado como herético por la fe ortodoxa. También aceptó la discrepancia de opiniones superada totalmente en Bizancio después de las grandes luchas internas del siglo VIII en torno a la veneración de las imágenes (iconoclastia) entre la iglesia estatal y su jerarquía, por una parte, y las órdenes monásticas ascéticas, por otra, discrepancia que pronto se hizo perceptible en Kiev.

La aceptación del cristianismo ortodoxo reforzó enormemente la posición de los príncipes de Kiev en el interior del país. En calidad de soberano cristiano, de persona "ungida del Señor", el príncipe se elevó muy por encima de sus súbditos, su séquito y la nobleza de su misma familia. A su vez la Iglesia asumió el carácter de consejera, y más concretamente de colaboradora. La iglesia era también el lugar donde se guardaban las medidas y los pesos utilizados. Sus servidores, en su calidad de personas imparciales al margen de los asuntos terrenales, eran los más apropiados para controlar su exactitud. Al adjudicar Vladimir a la Iglesia una décima parte de los derechos judiciales y de las ganancias del comercio, así como también un diezmo del ganado y de los cereales de la población rural de ella dependiente, y al concederle también más tarde, tanto él como sus sucesores, tierras y gentes, nacieron los bienes eclesiásticos, al principio valores en efectivo, más tarde, sin embargo, también terrenos con sus habitantes incluidos, sujetos todos ellos a la jurisdicción de la Iglesia, formando unas zonas de jurisdicción autónoma en las que regía el derecho eclesiástico de Bizancio codificado en el Nomokanon. 

Al igual que su abuela Olga, también Vladimir retuvo bajo su soberanía directa el territorio de Novgorod, fijando a finales de siglo su residencia en el norte. Inicialmente se lo cedió a su hijo Vyšeslav, y a su muerte (1001) a Jaroslav, más joven e hijo también de Rogneda, la princesa de Polock; al parecer éste gobernó de un modo autónomo y no estaba dispuesto a subordinarse a Kiev. Como en su tiempo Vladimir, también Jaroslav contrató a guerreros escandinavos para luchar en el año 1014 contra sus hermanos. Otro hijo de Vladimir, Svjatopolk, fue enviado en calidad de gobernador a Turov, junto al Pripet, nueva residencia principesca. En cuanto a sus hijos menores, Jaroslav obtuvo primero la ciudad de Rostov, situada muy al nordeste, pasando este territorio posteriormente, en el año 1010, a Boris (1010-1015);  Gleb obtuvo Murom (1010-1015), situada en la zona de asentamiento finesaSvjatoslav había sido entronizado en el país de los drevlianos (988-1015); Vsevolod en Vladimir-Volynskij (Volynia, 987-1013); Mstislav, en calidad de príncipe-gobernador, en la lejana Tmutarakan', en el estrecho de Kerch (<1010-1036); otros hijos fueron Izjaslav en Polock (987-1001), Stanislav en Smolensk (c.1010-c.1015) y Sudislav en Pskov (c.1014-1036). Con esto queda delimitada el área de dominio de Vladimir; a principio del siglo XI se añadieron los territorios al noreste, desde Murom hasta Rostov, y los territorios al suroeste, es decir, principalmente Vladimir-Volynskij y las "fortificaciones de Červen", que llegaban hasta el curso superior del San. Puede darse por seguro que también fueron alcanzados a comienzos del siglo XI por los colonizadors eslavos orientales, que venían del oeste, los territorios en torno a Rostov, geográficamente una isla de suelo fértil y étnicamente situada ya en territorio de la población finesa de los Mari. con Rostov y Murom, situada al sureste, junto al río Oka, se había alcanzdo la cuenca del Volga. Eran estos los puntos más orientales que los eslavos orientales apenas consiguieron traspasar durante la Edad Media. Si bien Rostov fue colonizada seguramente desde el oeste por hombres procedentes del territorio de los eslovenos y de los criviches, la conquista de Murom se realizó por el suroeste. Para ello era necesaria la subordinacion previa de los viatiches y el afianzamiento del paso desde el curso superior del Don al curso superior del Oka. De ello se deduce que el principado de Kiev amplió su área de dominio en torno a Kiev, Černigov y Perejaslav' hacia el suroeste y el noreste y que los nuevos centros de su dominio comenzaron a ganar importancia.

3. La Rus' de Kiev (1015-1125)

El periodo que se extiende desde 1015 hasta 1125, desde la muerte de Vladimir Svjatoslavič hasta la muerte de su bisnieto Vladimir Vsevolodovič (conocido como Vladimir Monómaco) ha sido considerado durante mucho tiempo como la edad de oro de la Rus' primigenia; como una edad de autoridad política relativamente coherente ejercida por el príncipe de Kiev sobre una tierra unificada y relativamente uniforme que disfrutaba de una prosperidad económica y seguridad militar relativamente intactas con los primeros y mejores florecimientos de una nueva cultura cristiana nativa.

  
a) El reinado de Jaroslav el Sabio (1015-1054)

Durante las luchas fratricidas establecidas entre los hijos de Vladimir a raíz de su muerte (1015), Svjatopolk, a quien Vladimir había encerrado en Kiev, logró apoderarse de la misma. En este mismo año fueron asesinados Boris y Gleb. Ambos hermanos fueron considerados como víctimas piadosas e inocentes de su cruel hermano, y poco después gozaron de gran devoción popular como santos. Según la Saga de Eymundar, escrita en fecha posterior, aunque se ocupa de acontecimientos anteriores, Jaroslav tampoco quedó al margen de la muerte de Boris; sin embargo, en la tradición rusa primitiva, Jaroslav aparece como vengador de ambos hermanos. La imagen que la tradición rusa primitiva ofrece de Jaroslav "el Sabio" (Mudry) ha sido conscientemente estilizada y no resulta, por tanto, muy fidedigna. Esta cuenta que también Svjatoslav fue perseguido y finalmente asesinado por Svjatopolk y que el príncipe vencedor había declarado que pretendía deshacerse de todos sus hermanos para convertirse en único soberano. Pero Svjatopolk no pudo gozar durante mucho tiempo del triunfo sobre los hermanos que se habían convertido en peligrosos rivales suyos. En el año 1015 Jaroslav ocupó Kiev con los guerreros que había conseguido en Escandinavia y desterró a Svjatopolk; éste huyó a Polonia. Estaba casado con una hija del duque polaco Boleslaw I el Bravo (Chobry) (992-1025) y en el año 1018 logró convencer a su suegro -que tras largas luchas contra el rey germano Heinrich II, había firmado la paz en el año 1015 en Merseburg y, por tanto, tenía las manos libres- para emprender una campaña contra Kiev; en esta campaña no solo contó con la ayuda de un contingente auxiliar alemán, sino también con la de un obispo alemán, Reinbern von Kolberg, de origen sajón. Naturalmente la ocupación de Kiev no fue duradera. Boleslaw I se retiró y Svjatopolk huyó con los pechenegos, a quienes llevó como tropa auxiliar; en cualquier caso no consiguió expulsar a Jaroslav muriendo finalmente en el exilio en 1019.

No obstante, la soberanía de Jaroslav aún no estaba asegurada; éste se vio en la necesidad de ceder temporalmente Kiev a su sobrino Brjačislav Izjaslavič, de Polock, y no pudo evitar que Mstislav de Tmutarakan', instaurara en la orilla izquierda del Dniéper una nueva zona de soberanía con centro en Černigov. El intento de expulsar a Mstislav en el año 1124 con la ayuda de nuevos varegos contratados, fracasó. En el año 1026 Jaroslav logró, por fin apoderarse de Kiev y cerró con Mstislav un compromiso según el cual se repartirían las tierras. Mstislav obtuvo las tierras a la izquierda del Dniéper y al parecer Brjačislav se retiró a Polock. A raíz de la muerte de Mstislav en el año 1036 Jaroslav consiguió el poder supremo sobre todo el país; no puede, sin embargo, afirmarse con seguridad en qué medida alcanzó este poder al territorio de Polock.

No fue a partir de 1036, sino ya durante la lucha por Kiev cuando Jaroslav se relacionó primero con soberanos y potencias del norte de Europa y posteriormente también con el Imperio, Polonia, Bohemia, Hungría y Francia. Debido a su planteamiento contrario al occidente católico romano, las crónicas rusas antiguas informan muy poco sobre estas relaciones. En 1019 desposó al la hija del rey Olof de Suecia, Ingigerd-Irene († 1050), sobre cuya importante posición en la corte de Kiev hablan la sagas nórdicas. En su lucha por Kiev se enfrentó con el suegro de su hermano Svjatopolk, el duque Boleslaw I el Valiente de Polonia, y las disputas por el territorio de las fortificaciones de Červen, en la zona limítrofe entre Polonia y el reino de Kiev y se prolongaron durante mucho tiempo, coronadas por éxitos alternativos. A la muerte de Boleslaw I (1025) Jaroslav se alió políticamente con el emperador Konrad II (1024-1039) para luchar contra el hijo de aquel, Mieszko II, a la muerte de éste (1034) a favor de su hijo Kazimierz I, renovador de la autoridad ducal en Polonia. Conrado II y Jaroslav contribuyeron al regreso del duque de Polonia, que se había refugiado en el Imperio, y Jaroslav le dió como esposa a una hermanastra suya mucho más joven que él, mientras que para su hijo Izjaslav consiguió la mano de la hermana de Kazimierz, Gertrud. Al descender la madre de Kazimierz, Richenza, por parte de padre, de la familia de los condes palatinos de la Lorena, emparentada con los carolingios, y al pertenecer  por parte de madre y en calidad de sobrina carnal del emperador Otto III a la casa imperial de los Otones, la dinastía de Kiev también se emparentó con las dos dinastías más nobles del mundo occidental. por tanto, no debe sorprender que en 1042 Jaroslav intentara desposar, aunque no lo consiguiera, a una de sus hijas, Anna concretamente, con el heredero del Imperio, el joven rey Heinrich III. En cambio, para su hijo Svjatoslav consiguió una esposa perteneciente a la más elevada nobleza sajona. Ana fue desposada finalmente en el año 1043 con el rey Enrique I de Francia, y otra de sus hijas, Anastasia, se casó en 1046 con el rey András I de Hungría, mientras que Isabel ya estaba casada desde 1043 con el rey Harald III Hardråda (el Despiadado) de Noruega. Esta política matrimonial refleja  las ambiciosas aspiraciones políticas del príncipe de Kiev.

Tras varias décadas de relaciones pacíficas con Bizancio, Jaroslav ordenó que su hijo Vladimir marchara acompañado de una poderosa tropa en contra del imperio oriental. no están claras las motivaciones de semejante decisión; el intento, sin embargo, no tuvo éxito. Antes del año 1052, tras la reconciliación con Bizancio, se celebró la boda de su hijo Vsevolod con una pariente (¿hija o sobrina?) del emperador Kōnstantinos IX Monomakhos. Esta unión fue especialmente resaltada por la tradición rusa posterior. El emperador bizantino, así se dijo más tarde, envió al príncipe de Kiev, a su hija con una corona. De hecho, en el Gran Ducado de Moscú se usó un "bonete de Monómaco" como signo de autoridad. En realidad, en este caso se trataba de un suntuoso casco de oro procedente de Egipto, que el khan de los tártaros regaló en el siglo XIV al Gran Duque Iván I Kalita.

El príncipe de Kiev, gracias a sus uniones con las familias más nobles del norte, de Occidente y de Bizancio, había entrado a formar parte de la "familia de reyes" que regía los destinos de la Europa medieval. Sin embargo, no por ello estaba dispuesto a dejarse influir en su libre determinación, y ello queda demostrado con el nombramiento de un monje ruso primitivo, Hilarión, como metropolitano de Kiev, sin contar con el consentimiento del patriarca de Constantinopla (1051). Queda también testimoniado el respeto que debió gozar Jaroslav en su país con la inscripción realizada por una mano poco hábil en el revoque de una columna de la catedral de Santa Sofía de Kiev, en la que se decía que el 20 de febrero (1054) había muerto "nuestro zar". El autor de esta inscripción, quizá un sacerdote de la propia iglesia, daba con ello a su señor el título que las fuentes escritas tan solo concedían a los emperadores bizantinos y a los soberanos de los reinos nómadas orientales.

b) El inicio del periodo de los udel' (1054-1125)

La historiografía rusa denomina al periodo que se inicia a la muerte de Jaroslav (1054) la época de los principados independientes o udel (udel = parte) o, en terminología marxista, de la "descomposicion feudal". El nacimiento y consolidación de los udel, el primero de los cuales debe considerarse a Polock, situado en el curso superior del Dvina, significa ante todo la toma de poder sobre las gigantescas extensiones de la Europa oriental de la dinastía de los Rjuríkidas. Es a partir del siglo XI cuando al soberanía principesca se adentra en zonas que hasta entonces solo habían sido alcanzadas superficial o marginalmente.

Esto se hizo evidente cuando en 1054 los hijos de Jaroslav se repartieron el reino. Mientras que Izjaslav, hijo mayor, unió bajo su mando a la parte central del reino, KievNovgorod, y el antiguo país de los drevlianos con Turov PinskSvjatoslav se hizo cargo de la sede principesca de Černigov, con la ciudad de Murom, situado más hacia el norte, y a la muerte de Vladimir, otro de los hermanos, también del lejano Tmutarakan', es decir, en esencia, del territorio que Mstislav, hermano de Jaroslav, había tenido a su cargo hasta el momento de su muerte (1036). Vsevolod se convirtió a su vez en príncipe de Perejaslavl' y Rostov, mientras que Igor obtuvo su sede en Vladimir-Volynskij, y Viačeslav en Smolensk, ciudad importante en el curso superior del Dniéper. La expansión hacia el suroeste, en la zona limítrofe con Polonia, ya había sido iniciada por Vladimir I el Santo. con la creación de una sede principesca en Vladimir comenzó el desarrollo de esta zona fronteriza situada entre el curso superior del Pripet y la vertiente septentrional de los Cárpatos, zona que en el siglo posterior llegaría a alcanzar una importancia política considerable. Con la creación de una sede principesca en Smolensk, este importante centro comercial situado en el paso de la cuenca del Dniéper al curso superior del Dvina se convirtió muy pronto en el punto neurálgico de una zona de dominio que muy pronto alcanzaría también un especial peso político propio. Es ahora cuando por primera vez se incluye en el área de dominio de la dinastía de los Rjuríkidas el territorio intermedio situado entre la zona de Novgorod y las zonas marginales del área de Kiev. Naturalmente todos los principados nuevos o ya existentes tendían a aflojar sus vínculos o incluso a independizarse de la sede central. Estas manifestaciones, que ya se habían percibido en Novgorod cuando Vladimir el Santo y más tarde Jaroslav residían allí en calidad de gobernadores de sus respectivos padres, y que también se evidenciaron en Polock, se generalizaron cuando el poder central del príncipe residente en Kiev disminuyó e incluso se puso en tela de juicio. 


Simultáneamente se hizo patente que los centros comerciales, industriales o de comunicación creados o convertidos en grandes centros económicos de importancia a partir del siglo X, entrono a los cuales se había reunido una población ya diferenciada socialmente, no estaban dispuestos a someterse incondicionalmente y sin oposición a los príncipes. Los intentos -atribuidos al siglo X y comienzos del siglo XI- de la población de estas colonias urbanas de crear un Veče o "asamblea popular" pertenecen, no obstante, casi con seguridad a la segunda mitad del siglo XI. Y es precisamente en esta época cuando se produce una grave crisis en el principado de Kiev.

Según nuestras noticias, los primeros quince años después de la muerte de Jaroslav, durante los cuales gobernó el "triunvirato" de los hermanos Izjaslav, Svjatoslav y Vsevolod, transcurrieron sin grandes problemas internos. La crisis se desencadenó al aparecer en las estepas del note del mar Negro un pueblo de jinetes nómadas del interior de Asia hasta entonces desconocido, los polovcianos o cumanos, y al ser derrotado el ejército que al mando de Vsevolod fue enviado a su encuentro (1061). Este debilitamiento del "triunvirato" fue al parecer el origen de las luchas internas entre los diferentes sobrinos y los "triunviros", durante las cuales el ataque de Vseslav, príncipe de Polock, a Novgorod amenazó la posición del hermano mayor, Izjaslav, en Kiev. No obstante, con la captura y encarcelamiento del príncipe de Polock en Kiev (1067) el peligro pareció alejarse. Un año más tarde los cumanos invadieron de nuevo los territorios al sureste del reino. Los "triunviros" sufrieron en el Alta una derrota desastrosa. Izjaslav y Vsevolod huyeron a Kiev, Svjatoslav a Černigov.

En aquellos momentos de peligro mortal para la capital del reino, el Veče de la población de Kiev actuó activamente, y se dispuso a contribuir también al futuro de la ciudad. Dicha contribución a las relaciones políticas se manifestó durante la primera mitad del siglo XI, en 1015-1016 en Novgorod y en 1024 en Kiev, pero quedó delimitada a posibles polémicas con el séquito principesco o con un intruso, y a los dos centros más importantes del reino. En los años 1068 y 1069, el Veče o asamblea de los kievitas decide por primera vez sobre la ocupación del trono del gran Duque. Como primera medida se desterró a Izjaslav y se liberó a su sobrino Vseslav, encarcelado por el primero, entronizándole a continuación. Al regresar al año siguiente el príncipe desterrado con tropas de su suegro, el duque Boleslaw II de Polonia, Vseslav huye a Polock, a su principado de origen, y los kievitas negocian con Izjaslav gracias a la mediación de Svjatoslav de Černigov; finalmente se someten, aunque Izjaslav organiza un severo tribunal de castigo contra los cabecillas de la rebelión. Toma medidas para controlar con más energía la vida económica de la ciudad y evitar movimientos políticos entre la población urbana. Por tanto, según puede deducirse de los acontecimientos de 1068-1069 en Kiev, el Veče, como órgano de la población urbana, aún no estaba capacitado para imponerse, ni siquiera para afirmarse, en contra del príncipe, de su séquito y de las tropas que éste había traído en su ayuda.

Poco más tarde (1073) Izjaslav fue nuevamente desterrado de Kiev, pero en esta ocasión los causantes de este segundo exilio no fueron los kievitas, sino sus hermanos Svjatoslav y Vsevolod. Los motivos de estas diferencias siguen sin estar claros, y los cronistas creen verlos en el supuesto imperialismo del nuevo príncipe de Kiev, Svjatoslav. Éste parece haber sido también el motivo de las anteriores, simultáneas y posteriores querellas principescas, pero en muy pocas ocasiones pueden reconocerse motivos racionales para tan innumerables luchas, campañas y crímenes sangrientos entre hermanos, primos y sobrinos de la dinastía de los Rjuríkidas. Con todo, resulta evidente que tras los acontecimientos de 1068-1069. donde por primera vez aparece de forma activa el Veče de Kiev, el poder de los príncipes se debilita y que, al margen de los pasajeros periodos de estabilidad, no solo se discute una y otra vez ese poder, sino que incluso llega a ponerse en tela de juicio su efectividad, sin que a la vista del creciente número de émulos de la propia familia, lograra afianzarse. Ello, por el contrario, ayudó a los habitantes de Kiev y de Novgorod, y muy pronto también a los de otras sedes principescas (Černigov, Perejaslavl', Polock, Smolesnk y Rostov), a manifestar y también a imponer su voluntad en las querellas de los príncipes, logrando así el Veče de la población influir con mayor o menor intensidad según las condiciones existentes en cada caso. La disminución o simplemente las delimitación territorial del poder del príncipe provocada por las particiones de la herencia y el progreso de la población urbana, que convierte al Veče en su órgano central, condicionan a unos y a otros. Puesto que en el  Veče se hallaba personificado el principio corporativo y el poder principesco se veía delimitado allí donde se imponía el Veče, se excluyen recíprocamente los principios corporativos y principescos de la estructura constitucional; con el tiempo esto se convirtió en una característica cada vez menos importante de la vida constitucional rusa.

Gracias a sus exilios de 1068-1069 y de 1073-1077, Izjaslav pudo relacionarse personalmente con soberanos de Occidente. Boleslaw II de Polonia le ayudó a regresar a Kiev. El rey Heinrich III, a quien conoció a finales de 1074-1075 en Maguncia, envió a Kiev al prepósito de la catedral Burchard de Tréveris, cuya hermana estaba casada con el príncipe Svjatoslav; éste, sin embargo, no logró conseguir nada. Entonces Izjaslav envió a su hjio Jaropolk a Roma para que se entrevistara con el Papa Gregorio VII, pero el protectorado papal -Jaropolk recibió una investidura formal del Papa- no tuvo ningún efecto político. Las estrechas relaciones que los príncipes de la dinastía de los Rjuríkidas mantenían por aquellos tiempos con la alta nobleza alemana, Polonia, Bohemia y Hungría -el propio Heinrich IV desposó a la condesa viuda Eufrasia-Adelaida de Stade, sobrina de Izjaslav- apenas tuvieron tampoco repercusiones políticas, siendo en cambio observadas con gran desconfianza por el alto clero ortodoxo del reino de Kiev, puesto que las relaciones de los miembros de la dinastía de los Rjuríkidas con Occidente resultaban más perniciosas que útiles, y ello no solo por la definitiva escisión de la cristiandad en la Iglesia occidental y oriental (1054), sino también por la hostilidad hacia los latinos que Bizancio había logrado introducir en la joven Iglesia de la Rus'. Por otra parte, las fuentes antiguas rusas silencian cuidadosamente estas relaciones, de modo que nosotros no sabríamos nada de no habernos sido transmitidas por las fuentes occidentales.

Durante el segundo exilio de Izjaslav gobernó en Kiev su hermano Svjatoslav. Después de la muerte de Svjatoslav en 1076, su hijo superviviente mayor, Oleg le sustituyó como príncipe senior de los Svjatoslaviči y príncipe de Černigov. En Kiev le sucedió Vsevolod, que, sin embargo, se unió a Izjaslav al regreso de éste en el verano de 1077, tomando a su cargo el principado de Černigov, herencia de su fallecido hermano Svjatoslav. A partir de este momento se sucedieron una serie de luchas con los sobrinos, encabezados por Oleg, en las que murió Izjaslav. Durante el siguiente periodo del reinado de Vsevolod (1078-1093) abundaron estas luchas entre familiares, mientras que los enemigos exteriores, los cumanos, aprovechaban la debilidad y desunión del reino para llevar a cabo continuas expediciones en busca de botín; los intentos de detenerles fracasaron. Fue sucedido por su sobrino, el hijo mayor de Izjaslav, Svjatopolk de Turov. Él y el hijo de Vsevolod y una princesa bizantina de los Monómacos, Vladimir Monómaco de Perejaslavl', no obstante, violaron el proyecto de Jaroslav el Sabio. En un asamblea mantenida en Liubech en 1097, los príncipes de los Rus' penalizaron a la dinastía de Černigov debido a que Oleg rehusó a salir en campaña con ellos contra los polovtsy. Al parecer le degradaron desde ser el único príncipe de Černigov a gobernarla conjuntamente con su hermano Davyd y nombraron a este último su superior político. Los príncipes, evidentemente, también colocaron a la familia de Davyd delante de la de Oleg en el seniorato político de modo que los hijos de Davyd gobernarían Černigov delante de los de Oleg. Aún más importante fue que Svjatopolk y Monómaco degradaron a la dinastía entera de Černigov al colocar a Monómaco delante de los Svjatoslaviči en la carrera de sucesión. En consecuencia, después de que Svjatopolk muriera, Monómaco y no Oleg ocuparía Kiev. Al promoverse a sí mismo, Monómaco violó el llamado 'testamento' de Jaroslav. Además, al cambiar el orden del seniorato político en el círculo interior, Monómaco, como de hecho ocurrió, excluyó a los Svjatoslaviči. Oleg y Davyd murieron antes que él y sus hijos se convirtieron en izgoi, es decir en excluidos del derecho a la sucesión en Kiev.

El plan de Monómaco no se detuvo al degradar a los Svjatoslaviči. Después de que Svjatopolk muriera formó un pacto con Oleg y Davyd para excluir a los herederos de Svjatopolk de la gobernación de Kiev. Así, dos familias del círculo interior, los Svjatoslaviči de 
Černigov y los Izjaslaviči de Turov, se convirtieron en izgoi. En consecuencia, el sistema de tres familias para la sucesión en Kiev, creado por Jaroslav el Sabio fracasó. Los descendientes de Monómaco quedaron como los únicos pretendientes legítimos. Pero aún tuvieron otros planes para su dinastía. Hicieron un pacto con los kievitas para aceptar a la familia de su hijo mayor, Mstislav, como sus príncipes residentes. Estableció el plan en marcha al convocar a Mstislav desde Novgorod, darle Belgorod al suroeste de Kiev, y nombrarle corregente.

Vladimir II, que cuando se hizo cargo del gobierno tenía ya sesenta años, devolvió al reino su prestigio de cara al exterior, y en lo que respecta al interior logró unificar las divididas fuerzas. En la propia Kiev y en Novgorod la autoridad de Vladimir fue indiscutida. Las fuerzas rebeldes que se agitaron en ciertos principados secundarios fueron rápidamente sofocadas. Sobre él se dijo que había restablecido el orden, conseguido que se respetar la ley, y logrado un modus vivendi con los pueblos vecinos de la estepa. Naturalmente se dio por definitivamente perdido el pequeño principado de Tmutarakan' ocupado ahora por los cumanos, que en el siglo de su creación había sido una avanzadilla muy lejana. Pero Vladimir II consiguió, en cambio, asegurar la frontera oriental de su reino hasta el punto de evitar posibles grandes daños ocasionados por sus intranquilos vecinos. Gracias a su primera esposa, Gyda, hija del rey Harold II se Inglaterra, había renovado las relaciones escandinavas de sus predecesores, mientras que sus segundas nupcias con la hija de un príncipe cumano aseguraron la paz en Oriente.

4. Los principados de la Rus' desde 1125 a 1246

a) Los sucesores de Vladimir Monómaco

Aunque Mstislav I el Grande (1125-1132) se adelantó a los derechos de los Izjaslaviči y los Svjatoslaviči al reemplazar a su padre el 19 de mayo de 1125, ningún príncipe discutió esta acción. Los Izjaslaviči no presentaron ningún retador porque habían vuelto políticamente impotentes. Los Svjatoslaviči, no obstante, tenían un candidato elegible en Jaroslav que había sucedido a sus hermanos Oleg y Davyd en Černigov. De acuerdo con el Pacto de Liubech, según parece, él era el pretendiente legítimo. Pero a Jaroslav le faltaba cualidades de liderato para enfrentarse a Mstislav. Por tanto, él y sus hijos también se convirtieron en izgoi.

El hijo mayor de Oleg, Vsevolod, frustrado con la ineptitud de Jaroslav, desalojó a su tío de Černigov en 1127 y se declaró cabeza política de la dinastía. Mstislav de Kiev, su suegro, confirmó su toma del poder. Mstislav y Vsevolod compensaron a Jaroslav por su pérdida de Černigov al darle Murom y Rjazan' como su patrimonio. Significativamente, al confirmar la usurpación de Vsevolod, Mstislav violó el orden lateral de sucesión una vez más. Pero al hacerlo así, ayudó a Vsevolod a reclamar para los Ol'goviči (descendientes de Oleg) el seniorato legítimo por delante de los Davydoviči (descendientes de Davyd). Él derogó el cambio en el seniorato político que los príncipes habían dictado en Liubech.

En 1130, de acuerdo con la política de Monómaco de afirmar la supremacía de su familia, Mstislav sometió Polock al exiliar a sus gobernantes a Bizancio. Fue el último soberano de Kiev en imponer su control sobre esa dinastía. Después de su muerte, los príncipes de Polock se verían envueltos en rivalidades intestinas durante unos cuarenta años. Las crónicas dan poca información para la tierras de Polock para el paso al siglo XIII, pero los indicios arqueológicos sugieren que fue un periodo de intensa actividad. Los príncipes repelieron a los invasores Caballeros Portaespadas (Orden Livonia) y a los lituanos. Fue un periodo de prosperidad. En 1229 el príncipe de Smolensk negocio un acuerdo comercial con Riga que también benefició a Polock. Poco después, no obstante, la ciudad cayó bajo el dominio de los lituanos.

Mstislav tuvo un gran éxito y ninguno de sus descendientes ejercería tanto poder. Ciertamente, algunos historiadores le llaman 'el Grande'. Antes de su muerte controlaba Kiev, Perejaslavl', Smolensk, Rostov, Suzdal', Novgorod, Polock, Turov y Vladimir-Volynskij. Mientras que su padre había conducido a los problemáticos Polovstsy al río Don, en 1129 Mstislav les expulsó más allá del Volga. Murió el 15 de abril de 1132.

En consonancia con los deseos de su padre Monómaco y con el acuerdo que él y su hermano habían hecho, Jaropolk II (1132-1139), el siguiente en el seniorato, sucedió a Mstislav. Pero los conflictos surgieron inmediatamente entre sus hermanos, los hijos de Monómaco (los Monomashiči) y sus sobrinos, los hijos de Mstislav (Mstislaviči). Monómaco había planeado que los Mstislaviči ocuparan la ciudad patrimonial de Perejaslavl' que podían usar como trampolín para Kiev después de que Jaropolk, que no tenía hijos, muriera. Por lo tanto, Monómaco había impedido el acceso a sus hijos menores, Vyačeslav, Jurij y Andrej. No obstante, ellos argumentaban que su reclamación tenía prioridad a la de sus sobrinos de acuerdo con el sistema de seniorato genealógico propugnado por Jaroslav el Sabio. Ganaron el apoyo de Jaropolk y obligaron a los Mstislaviči a buscar la ayuda de su cuñado Vsevolod en Černigov. La dos partes se enzarzaron en una guerra por el resto de la década. En la época de la muerte de Jaropolk el 18 de febrero de 1139, parecía que los Monomashiči habían ganado la batalla. Vyačeslav de Turov le sucedió.

Los Monomashiči

Los Mstislaviči

Con ello los hijos menores de Monómaco desbarataron su plan de hacer de Kiev el patrimonio de los Mstislaviči. Y lo que es más importante, Vsevolod Ol'govič terminó con el plan de Monómaco de hacer a sus descendientes los únicos gobernantes de Kiev. En 1139 depuso a Vyačeslav. Rehusó aceptar la injusticia de Monómaco de pasar por delante de la reclamación de su padre Oleg en Liubech. Vsevolod, es cierto, no podía manifestar que tenía el derecho a sentarse sobre el trono de Kiev, debido a que Oleg nunca había gobernado Kiev. Sin embargo, era el príncipe senior, en el sentido político y genealógico, de su dinastía y la usurpación era una forma reconocida de tomar el poder. Por la fuerza, por tanto, aseguró el derecho de sus herederos para gobernar Kiev.

Los Ol'goviči de Černigov

Davydoviči de Černigov

Su autoridad, como la de Monómaco y Mstislav, era suprema. Se apoderó de Turov y Vladimir-Volynskij. Envió a su hermano Svjatoslav a Novgorod donde este último emitió un estatuto (ustav) regulando la relación entre el príncipe y la Iglesia. Después de que el pueblo de Novgorod espulsara a Svjatoslav, Vsevolod le reemplazó con el hijo de Mstislav, Svjatopolk, uno de sus cuñados. A otro, Izjaslav, le dio Perejaslavl'. Excepto por Vladimir Volodarevič (Volodimerko) de Galič, que intentó tomar Vladimir-Volynskij, Vsevolod II no encontró una oposición seria. En una ocasión reconcilió a sus insatisfechos hermanos y primos al pedir a su primo Svjatosha Davydovič, que se había convertido en monje en el monasterio de las Cuevas y más tarde sería canonizado, que mediara en su nombre. Patrocinó la Iglesia al construir el monasterio de San Cirilo en Kiev y la iglesia de San Jorge en Kanev.

Antes de que él muriera el 1 de agosto de 1146, Vsevolod tomó una página del libro de Monómaco al intentar hacer a Kiev patrimonio de los Ol'goviči. Designó a su hermano Igor' como su sucesor. No obstante, Igor' II, fracasó en afirmar su gobierno. Los candidato s preferidos de los kievitas, de acuerdo con su promesa a Monómaco, era el hijo mayor de Mstislav, Izjaslav de Perejaslavl'. Al apoyar a este último, no obstante, los ciudadanos lanzaron a la Casa de Monómaco en el caos. Izjaslav II y sus hermanos se enfrentaron una vez más contra sus tíos.

b) Jurij I Dolgorukij

Su líder Jurij era ambicioso. Para obtener una independencia mayor de los boyardos de Rostov, trasladó su capital a la más pequeña Suzdal' después de lo cual la región fue llamada Suzdalia. Para consolidar su gobierno comenzó un enérgico programa de construcción de ciudades. No obstante, no hay certeza sobre cuáles ciudades fundó (por ejemplo, Perejaslavl'-Zalesskij, Dmitrov y Jur'ev Pol'skij) y sobre cuáles simplemente fortificó (por ejemplo, Moscú, Galič, Zvenigorod y Kostroma). Inició la tradición de construir iglesias de caliza del Kama blanca, y supuestamente encontramos cinco, incluyendo la iglesia de la Transfiguración en Perejaslavl'-Zalesskij, que él 'llenó con libros'. Además de expandir las fronteras de Suzdalia comenzó a afirmar su supremacía sobre los príncipes de Murom y Rjazan'. Hizo campañas contra búlgaros del Volga-Kama para ganar el control sobre el tráfico de comercio a través de sus tierras hacia el mar Caspio. Para promover sus intereses en el comercio del Báltico intervino en Novgorod. En poco tiempo, Jurij inició la ascendencia política de Suzdalia. Probablemente recibió el sobrenombre de 'Brazo Largo' (Dolgorukij) después de comenzar a presentar su reclamación a la distante Kiev.

Mientras, después de la muerte de un príncipe senior (Vsevolod) y el desalojo de otro (Igor') de Kiev, la fortuna de los Ol'goviči se desplomó. Su hermano, Svjatoslav de Novgorod-Severskij, pidió que Izjaslav II Mstislavič liberara a Igor', al que estaba manteniendo cautivo. Los Davydoviči, que gobernaban Cernigov, tomaron ventaja de la situación de sus primos al prometer a Izjaslav que volvería a su gobierno en Kiev, si, a su vez, él les ayudaba a expulsar a Svjatoslav de su dominio. En represalia Svjatoslav, al contrario que su hermano Vsevolod que había apoyado a los Mstislaviči, prometió ayudar a Jurij a ganar Kiev si este último le ayudaba a reclamar las perdidas tierras Ol'goviči. Por tanto, los dos bandos fueron a la guerra.

Jurij retó a su sobrino Izjaslav de acuerdo con el principio del seniorato genealógico que gobernaba la práctica de las sucesión a Kiev planeado por Jaroslav el Sabio. Demandó que los hijos supervivientes de Monómaco, Vyačeslav y Jurij gobernaran Kiev en rotación y que Izjaslav dejara la ciudad. Este último, no obstante, reclamó Kiev sobre la base de que Monómaco había designado a los Mstislaviči sus sucesores. Izjaslav obtuvo la victoria una vez más, más que nada porque tenía el apoyo de los kievitas cuyo respaldo era vital para cualquier aspirante a gobernante de su ciudad.

En 1147 Izjaslav se enemistó con muchos, incluyendo a su hermano Rostislav, al ordenar un sínodo de obispos para instalar a un nativo de Rus', Klim (Kliment) Smoliatič, como metropolitano de Kiev. Algunos creen que hizo esta controvertida designación debido a que estaba intentando liberar a la Iglesia en Rus' de la dominación del patriarca de Constantinopla. Otros, sin embargo, sugieren que adoptó esta línea de acción porque no había patriarca en Constantinopla para hacer el nombramiento. Mientras, los Davydoviči se unieron a su primo Svjatoslav en una conspiración para matar a Izjaslav y liberar al cautivo Igor'. Los kievitas, en represalia, mataron a Igor'.

Izjaslav luchó por retener el control de Kiev al repeler los ataques de Jurij y sus aliados, que incluían a los Ol'goviči, al yerno de Jurij, Jaroslav Volodimirovič 'Ocho Mentes' (Osmomysl) de Galič y los siempre complacientes Polovtsy. La coalición de Jurij expulsó a Izjaslav en dos ocasiones (1149 y 1150). Finalmente, en 1151 adoptó un recurso sin precedentes que calmó a Jurij. Invitó a su tío Vyačeslav, hermano mayor de Jurij, a ser corregente. después de que Izjaslav muriera el 14 de noviembre de 1154, su hermano Rostislav de Smolensk le reemplazó como corregente con Vyačeslav. Pero este último murió poco después, dejando a Rostislav como único príncipe de Kiev, pero el mismo año fue expulsado por Izjaslav III Davydovič.

El 20 de marzo de 1155 Jurij le expulsó. Consolidó su gobierno al darles a sus hijos las ciudades de los Mstislaviči. Envió a Andrej a Vyshgorod, a Gleb a Perejaslavl', a Boris a Turov, y a Vasil'ko a la región del río Ros'. También devolvió a Svjatoslav los dominios Ol'goviči de los que Izjaslav se había apropiado. Además permitió a Svjatoslav trasladar el cuerpo de Igor' a Černigov donde este último fue canonizado. El reinado de Jurij, no obstante, fue de corta duración, porque los kievitas le despreciaban. el 15 de mayo de 1157 murió después de ser claramente envenenado en una fiesta.

Después de que el príncipe de Kiev muriera, sus aliados perdieron las ciudades que él les había repartido de las tierras kievitas o de las familias desposeídas. Las ciudades fueron tomadas bien por sus sustitutos o bien por sus dueños legítimos. Eso ocurrió con Turov. Vladimir Monómaco había capturado el dominio de los hijos de Svjatopolk II († 1113), y la hizo posesión del príncipe de Kiev. Después de la muerte de Jurij Dolgorukij, no obstante, el descendiente de Svjatopolk, Jurij Jaroslavič la volvió  a capturar. Después de eso los insignificante príncipes de Turov cayeron cada vez más bajo la influencia de Volynia, Galič y los Lituanos. No obstante, la ciudad aparentemente florecía como centro cultural. Esto está atestiguado mediante los escritos de Kirill (Cirilo), obispo de Turov.

Después de la muerte de Jurij, los príncipes de Černigov reafirmaron brevemente su supremacía. Izjaslav III Davydovič tomó de nuevo Kiev (1157-1158). Aunque su padre Davyd nunca había gobernado la ciudad, justificó su usurpación sobe la base de que era el príncipe senior de su familia y príncipe de Černigov. Pero su gobierno fue breve. En 1158 una alianza de príncipes liderada por Mstislav II Izjaslavič de Volynia le desposeyó. Tres años más tarde, el 6 de abril de 1161, fue asesinado mientras intentaba recuperar Kiev. Después de eso los Davydoviči se extinguieron y los Ol'goviči se convirtieron en la única dinastía de Černigov. En 1164, después de que Svjatoslav Ol'govič muriera, los Ol'goviči se bifurcaron en la rama senior que descendía de Vsevolod Ol'govič, y al rama junio o cadete que descendía de Svjatoslav Ol'govič.

c) Los Mstislaviči

El sistema de sucesión a Kiev que Jaroslav el Sabio había visualizado pudo haber estado condenado desde el comienzo, como algunos han proclamado, pero a través del tiempo se convirtió en algo olvidado por las vicisitudes políticas y genealógicas. Hacia mediados del siglo XII, por tanto, una vez más se constituyeron tres familias, la rama senior de los Ol'goviči en Cernigov, los descendientes del hijo mayor de Monómaco, Mstislav en Volynia y Smolensk, y la familia del hijo de Monómaco Jurij I en Suzdalia.

En 1159, después de que Izjaslav Davydovič huyera de Kiev, Mstislav II Izjaslavič de Volynia y sus aliados invitaron a su tío Rostislav Mstislavič de Smolensk a gobernar Kiev. Por ese tiempo él había asegurado la independencia política de Smolensk de Perejaslavl'. La ciudad, que situada en la ruta griega desde Novgorod a Constantinopla, disfrutaba de rentables relaciones comerciales. Además, a pesar de la oposición de Klim Smoliatič a cuyo nombramiento como metropolitano se opuso Rostislav, estableció una eparquía (circunscripción territorial bajo la autoridad de un obispo en la Iglesia ortodoxa) autónoma en Smolensk. Emitió una carta (grammota) estipulando sus privilegios y los de su obispo. El documento es también una valiosa fuente de información comercial, geográfica y social. Además, la 'Vida' (Zhitie) de Avramii de Smolensk proporciona datos valiosos sobre las condiciones sociales de la época.

Dos consideraciones genealógicas eran esenciales para una ocupación con éxito de Kiev: tras la muerte de su hermano Izjaslav II él se convirtió en el Mstislavič superviviente de más edad; y después de la muerte de su tío Jurij se convirtió en el príncipe mayor en toda la Casa de Monómaco. Por tanto él era el pretendiente legítimo de ambas partes. Ya que todos los príncipes en la Casa de Monómaco aceptaban su candidatura, su reinado fue testigo de pocas guerras intestinas. Los Polovtsy, no obstante, intensificaron sus ataques. Hicieron incursiones sobre las caravanas que viajaban por río y por tierra desde las regiones del mar Negro y del mar de Azov. Rostislav organizó campañas contra los nómadas pero no consiguió frenar sus incursiones.

Murió el 14 de marzo de 1167. Después de eso, los Mstislaviči se dividieron en dos dinastías: una en Volynia descendía de Izjaslav, quien había hecho esa región su posesión familiar, y la otra en Smolensk descendía de Rostislav. Tras la muerte de este último, su sobrino Mstislav II Izjaslavič de Vladimir-Volynskij impidió el derecho de su tío Vladimir Mstislavič de Dorogobuzh de gobernar Kiev.

Primero, Mstislav tuvo el apoyo de los otros Mstislaviči porque esperaban manipularle. Sin embargo, descubrieron que él no era lacayo de ningún hombre después de que rechazara concederles las ciudades que pedían. Tambén se enfrentó a Andrej Bogoljubskij, que había reemplazado a su padre Jurij Dolgorukij en Suzdalia.  Andrej vio la sucesión de Mstislav como una violación del tradicional orden de sucesión en Kiev. Además, Mstislav nombró a su hjio Roman para Novgorod, donde Andrej estaba buscando afirmar su influencia. A pesar de la impopularidad de Mstislav, reunió con éxito a los príncipes de los Rus' contra los Polovtsy. Mientras estaban en el campo de batalla, sin embargo, se enemistó con ellos aún más. Sin informarles, permitió a sus hombres saquear el campamento de los nómadas. Después de esto, se nos cuenta, los príncipes conspiraron contra él.

d) Andrej I Bogoljubskij

En 1169 Andrej Bogoljubskij organizó una coalición para desalojar a Mstislav de Kiev. Príncipes de Suzdalia, Smolensk, Volynia y Cernigov se unieron a la campaña liderada por el hijo de Andrej, Mstislav († 1173). Quizá haya un elemento de verdad en cada punto de vista. Al obligar al usurpador Mstislav a huir a Volynia, Andrej, el pretendiente legítimo por la Casa de Suzdalia, fue capaz de tomar el control de Kiev. Sorprendentemente, después de que sus fuerzas capturaran la ciudad, la saquearon. Su acción obviamente no penalizaba a Mstislav II de ningún modo. Más bien, los asaltantes soltaron su ira contra los kievitas. Aparentemente, saquearon la ciudad por envidia por su prosperidad y por la furia por la arrogancia de sus ciudadanos. Andrej, por supuesto, tenía sus propias razones para perdonar el pillaje. Deseaba ver a Kiev menguada en su magnificencia porque se estaba esforzando en construir su capital de Vladimir como su rival. Pero este plan fracasó. el saqueo no llevó al declive de Kiev. Se recuperó y floreció para sufrir saqueos incluso más debilitantes en 1203 y  1240. El hecho de que las dinastías que tenían derecho a gobernarla continuaron codiciándola como la ciruela más apreciada en Rus' es testigo de su continuada prosperidad.


Mientras, Novgorod también quedó como una manzana de la discordia. Desde Suzdalia servía como el conducto a través del cual el comercio del Báltico pasaba desde Novgorod hacia el mar Caspio, Andrej buscó arrebatar el control de la ciudad al prícnipe de Kiev y afirmar su jurisdicción sobre ella. Dos años después de expulsar a Mstislav de Kiev, finalmente obligó a los de Novgorod a capitular mediante la imposición de un embargo de todos sus envíos de grano a su ciudad.

Aunque los historiadores no están de acuerdo sobre los objetivos y logros de Andrej, es seguro afirmar que defendió el orden de sucesión a Kiev propuesto por su padre. Al contrario que Jurij, no obstante, eligió vivir en Suzdalia. El destino de su padre fue disuasorio. Además, si él ocupaba Kiev se trasladaría peligrosamente lejos de su centro de poder de Suzdalia. Con Jaroslav el Sabio había presagiado, un príncipe cuyo patrimonio limitara con Kiev, tendría la mejores oportunidades para gobernarlo con éxito porque podía convocar fuerzas auxiliares rápidamente desde su patrimonio. Sin embargo, dándose cuenta de que gobernar Kiev daba a su príncipe una gran ventaja moral, Andrej no podía permitir que cayera en manos de un rival. Adhiriéndose al sistema de seniorato genealógico, lo dio a sus hermanos menores, que también tenían el derecho de sentarse en el trono de su padre. Primero envió a Gleb desde Perejaslavl', pero los kievitas le envenenaron, o así lo creía Andrej. El supuesto asesinato de Gleb habría confirmado la sospecha de Andrej de que los kievitas despreciaban a los hijos tan vehementemente como habían odiado a Jurij. A continuación nombró a Mikhalko (Mihail). Pero este último declinó el dudoso honor mediante la entrega de la ciudad a su hermano Vsevolod.

Después de que Mstislav II Izjaslavič muriera en Volynia en 1170, los Rostislaviči de Smolensk comenzaron la batalla por Kiev. Desalojaron a Vsevolod y dieron el control de la ciudad a Rjurik II Rostislavič. Tres años después, Andrej formó una coalición con Svjatoslav Vsevolodovič de Černigov. Estaba determinado a vengar la muerte de Gleb y castigar a los Rostislaviči por su insubordinación mediante la expulsión de Rjurik. Svjatoslav, por su parte, planeaba ocupar Kiev. Así, Andrej concedió que la reclamación de Svjatoslav a la capital fuera tan legítima como la suya. También admitió tácitamente su fracaso en mantener títeres en Kiev. Svjatoslav, el comandante en jefe de la coalición, desalojó a Rjurik y ocupó la ciudad. No obstante, más tarde, Jaroslav Izjaslavič de Luck, hermano menor de difunto Mstislav II, trajo refuerzos desde Volynia, ayudó a Rjurik a Svjatoslav y ocupó Kiev.

Los Rostislaviči 

En su patrimonio, uno de los principales objetivos de Andrej era levantar el estatus político, económico, cultural y eclesiástico de Vladimir por encima que el de Kiev. Por lo tanto, completó los proyectos constructivos de su padre e inició otros nuevos. Construyó la Catedral de la Asunción en Vladimir, sus 'Puertas Doradas' a imitación de las de Kiev, su corte en la cercana villa de Bogoljubovo (de la que recibió el sobrenombre de Bogoljubskij), y la iglesia de la Intercesión de Nuestra Señora sobe el río Nerl. Ya que él empleó artesanos de todas las tierras, sus iglesias reflejaban estilos románicos, bizantinos y transcaucásicos. En su esfuerzo por crear un aura de santidad en Vladimir consagró las reliquias del obispo Leontii de Rostov y trajo el llamado icono de Vladimir de la Madre de Dios desde Vyshgorod. Esperando igualar la herencia cristiana de su capital con la de Kiev, propagó el piadoso mito de que san Vladimir fundó Vladimir. También intentó, en vano, crear una nueva sede metropolitana.

Andrej adoptó prácticas autocráticas en relación con sus vecinos. Expandió sus dominios en las tierras de los búlgaros del Volga e impuso su voluntad sobre los príncipes de Murom y Rjazan', descendientes de aquel Jaroslav Svjatoslavič que fue desposeído de Cernigov por su sobrino  Vsevolod II Ol'govič en 1127. En casa buscó minar la autoridad de sus súbditos en su asamblea local (veče); expulsó a tres de sus hermanos, dos sobrinos y a los boyardos senior de su padre; y desdeñó a los magnates de Rostov y Suzdal' al hacer a la pequeña ciudad de Vladimir su capital. Después de eso la región también fue conocida como Vladimir-Suzdal'. Sus políticas autoritarias provocaron un gran resentimiento. Finalmente, el 29 de julio de 1174, mientras estaba esperando a Svjatoslav Vsevolodovič en Cernigov para dar el visto bueno  a su nombramiento de Roman Rostislavič de Smolensk para Kiev, sus boyardos le asesinaron.

e) Svjatoslav Vsevolodovič

Después de eso, Svjatoslav actuó como poder en la sombra en Vladimir-Suzdal'. Antes, después de que Andrej hubiera desalojado a sus hermanos y sobrinos de Suzdalia, Svjatoslav les había dado santuario en Černigov. Tras la muerte de Andrej ayudó a los refugiados a luchar por su herencia. Después de una amarga rivalidad entre los tíos y los sobrinos, Vsevolod, que más tarde sería conocido como 'Gran Nido' (Bol'shoe Gnezdo) a causa de su abundante descendencia, tomó Vladimir sobre el Kliaz'ma. Estaba en deuda por su éxito, en parte, al respaldo de Svjatoslav. Gobernaría Vladimir durante casi cuarenta años y se convertiría en el príncipe más poderoso en el país.

Después de la muerte de Andrej, Roman, el príncipe senior de los Rostislaviči, sustituyó a Jaroslav Izjaslavič en Kiev. En 1176, no obstante, Svjatoslav encontró un pretexto para atacar a Roman con los polovtsy. No deseando exponer a los cristianos de Rus' a la carnicería, Roman cedió el control de la ciudad a Svjatoslav. Pocos después los de Novgorod invitaron a este último a enviarles un hijo.

Entretanto, para reforzar el poder de su yerno Roman Glebovič de Riazaj' contra Vsevolod 'Gran Nido', Svjatoslav envió tropas comandadas por su hijo Gleb a Rjazan'. Sin embargo, Vsevolod capturó al joven príncipe. En su indignación, Svjatoslav buscó vengarse contra la Casa de Monómaco a través de la captura de Davyd Rostislavič de Vyshgorod mientras que este último estaba cazando. Después de fracasar en el intento, abandonó Kiev y el hermano de Davyd, Rjurik II la ocupó. La campaña de Svjatoslav para liberar a Gleb de Vsevolod también fue un fiasco. Por tanto, se unió a su hijo Vladimir en Novgorod y se convirtió en príncipe de la ciudad.

En 1181 partió hacia el sur contra Rjurik y se unió con su hermano Jaroslav de Černigov y su primo Igor' Svjatoslavič con numerosos Polovtsy. Rjurik prudentemente evacuó Kiev y permitió a Svjatoslav ocuparlo sin oposición. En el ínterin, mientras Igor', el khan Konchak, y sus tropas estaban divirtiéndose a través del Dniéper desde Kiev, los hombres de Rjurik derrotaron a los juerguistas. La victoria de su rival obligó a Svjatoslav a aceptar a Rjurik como su corregente. Los duunviros ya habían administrado  Kiev en el pasado. Como hemos visto, Izjaslav Mstislavič y su tío Vyačeslav Vladimirovič habían compartido autoridad sobre Kiev y todas sus tierras. La colaboración entre Svjatoslav y Rjurik fue diferente. El primero era el socio senior y comandante en jefe, pero él solo congrolaba Kiev. Rjurik gobernaba los dominio kievitas circundantes y vivía en el cercano puesto fronterizo de Belgorod. Su patrimonio, no obstante, era Vručij, al nooeste de Kiev. Su control de las ciudades que rodean a Kiev redujo significativamente el poder de Svjatoslav. Esta corregencia se extendió desde 1181 hasta 1194, en que muere Svjatoslav y Rjurik queda como gobernante único.

El 1 de octubre de 1187, Jaroslav Osmomysl de Galič murió. Durante su reinado había mantenido relaciones políticas con los húngaros (su madre era una princesa húngara), polacos, búlgaros y griegos. De acuerdo con las crónicas, fortificó ciudades y promovió la agricultura y la artesanía. El comercio prosperó, especialmente en las regiones del bajo Prut y el Danubio. Galič también proveía a las tierras de Kiev con gran parte de su sal. A pesar de su gran poder, sin embargo, Jaroslav nunca reclamó Kiev porque él no pertenecía a una familia del círculo interior. Desafortunadamente para Galič, en su lecho de muerte, cometió una serie de disparates políticos, quizás ante la insistencia de los boyardos que se habían vuelto más poderosos a finales de su reinado. Designó a su hijo más joven, Oleg, el vástago de su concubina, antes que al mayor Vladimir, hijo de su esposa Ol'ga, la hija de Jurij Dolgorukij, como su sucesor. Vladimir desafió a Oleg en inció una rivalidad general por Galič. En 1188, tomando ventaja de este conflicto, Svjatoslav Vsevolodovič buscó consolidar su control sobre todas las tierras de Kiev. Como él y Rjurik se levantaron contra Béla III de Hungría que había capturado Galič, Svjatoslav propuso tomar la ciudad y entregarla a Rjurik a cambio de sus tierras kievitas y su patrimonio de Vručij. Rjurik rechazó esta oferta.

Al año siguiente Vladimir escapó desde Hungría, donde el rey le tenía cautivo. Después de que el pueblo de Galič le reinstalara, solicitó a Vsevolod 'Gran Nido' en Vladimir-Suzdal que apoyara su gobierno. Vsevolod estuvo de acuerdo y pidió que todos los príncipes, en particular Roman Mstislavič de Vladimir-Volynskij, Rjurik y Svjatoslav se comprometieran a no desafiar el gobierno de su sobrino. Ellos consintieron en deferencia a su poder militar. Además, cuando hacían sus promesas parecía que todos los príncipes en la Casa de Monómaco se comprometían a reconocer a Vsevolod como el príncipe senior de su dinastía. Svjatoslav, aún siendo un Ol'govič, también estuvo de acuerdo en obedecer la directiva de Vsevolod de no atacar a Vladimir. Al hacer esto, no obstante, perdió prestigio como príncipe de Kiev.

Una de las más importantes obligaciones de Svjatoslav como comandante en jefe era defender la Rus' contra los Polovtsy. En el pasado, príncipes como Jurij habían utilizado a los nómadas como auxiliares, y así lo harían de nuevo alrededor del paso al siglo XIII. Durante unas dos décadas después del reinado de Rostislav Mstislavič, no obstante, las relaciones entre los príncipes y los hombres de las tribus eran extremadamente hostiles. Los jinetes del la orilla oriental del Dniépe y los del norte del mar Negro hacían incursiones en Pereajslavl' y la región del río ros', al sur de Kiev. Las tribus que vivían en la cuenca del Donets saqueaban, por lo general, los dominios Ol'goviči en las regiones de Zadesen'e y Posem'e.

Svjatoslav, Rjurik y sus aliados dirigieron muchas campañas contra los saqueadores. En 1184 se anotaron una de las más grandes victorias en el río Erel', al sur de las tierras de Perejaslavl', donde tomaron cautivos a muchos khanes. Al año siguiente, sin embargo, el primo de Svjatoslav, Igor' Svjatoslavič de Novgorod-Severskij sufrió una catastrófica derrota en la cuenca del río Donets. Se convirtió en el tema del más famoso poema épico de Rus', 'La Canción de la Campaña de Igor' (Slovo o polku Igoreve). No obstante, a pesar de sus valientes esfuerzos, Svjatoslav no pudo derrotar al enemigo ni negociar una paz duradera.

En la cima de su poder, Svjatoslav fue al figura política dominante en Rus'. Además de disfrutar de la lealtad de todos los príncipes, también mantuvo relaciones diplomáticas y comerciales con los húngaros, los polacos y la familia imperial en Constantinopla. Por otra parte, fue uno de los más ávidos constructores en su día. En Kiev erigió una nueva corte, la iglesia de San Vasilij, y restauró la dañada Santa Sofía. En Černigov, construyó una segunda corte principesca y las iglesias de San Miguel y la Anunciación. Vsevolod Gran Nido de Vladimir-Suzdal', Davyd Rostislavič de Smolensk y Jaroslav Osmomysl de Galič emplearon la Anunciación como modelo para expandir sus catedrales existentes y para construir otras nuevas. Durante su reinado, parece, Černigov creció hasta su área máxima para igualar, si no sobrepasar a Kiev en tamaño. Svjatoslav murió en 1194 durante la última semana de julio y fue sucedido, de acuerdo con su pacto, por Rjurik.

f) Rjurik II Rostislavič

Al año siguiente (1195), Rjurik invitó a Davyd de Smolensk a ayudarle a distribuir las ciudades kievitas entre sus parientes. Demostró esta deferencia hacia su hermano mayor porque, incluso como príncipe de Kiev, él estaba subordinado a Davyd, el príncipe senior de los Rostislaviči. A su pesar, al distribuir las ciudades, Rjurik descuidó a Vsevolod Gran Nido, al que los Rostislaviči habían reconocido como su príncipe senior. Después de que Vsevolod amenazara  a Rjurik, dio a Vsevolod las ciudades que él había asignado a su yerno Roman Mstislavič de Volynia. Este último estaba furioso por el giro de los acontecimientos y formó un pacto con Jaroslav Vsevolodovič de Černigov.

Rjurik, temiendo que Jaroslav le depusiera, pidió a Vsevolod que hiciera que Jaroslav se comprometiera a no tomar Kiev. Lo que es más, pidió que los Ol'goviči renunciaran a las reclamaciones de sus descendientes. Jaroslav, proclamando que era una petición estúpida, rechazó renunciar a los derechos de futuros Ol'goviči a Kiev. Por tanto él y Rjurik empezaron una guerra hasta que Vsevolod y Davyd invadieron las tierras de Černigov. En 1197, Vsevolod, Davyd y Jaroslav alcanzaron un acuerdo. Este último prometió no usurpar Kiev a Rjurik, pero rechazó renunciar futuras pretensiones de su dinastía. Mientras estaban negociando su acuerdo, los tres príncipes senior también afirmaron el derecho de los de Novgorod a seleccionar un príncipe de cualquier dinastía que ellos eligieran. Por otro lado, evidentemente concedieron a los príncipes de Rjazan' permiso para crear una eparquía autónoma independiente de Černigov. Rjurik no estaba presente en las deliberaciones y sus demandas, en particular que Jaroslav rompiera su pacto con Roman, fue en gran medida ignorado. El objetivo de Vsevolod era conservar a los Rostislaviči dependientes de él para que prestaran asistencia militar. Sin embargo, después de la muerte de Jaroslav Vsevolodovič, Rjurik formó una alianza con sucesor Oleg Svjatoslavič.

Al año siguiente Roman capturó Galič con ayuda polaca. Con ello se convirtió en uno de los príncipes más poderosos en el país. En 1201, demostró su poder al infligir una demoledora derrota a los Polovtsy y al desalojar a su suegro Rjurik de Kiev. La entregó a su primo Ingvar Jaroslavič de Luck, cuyo padre había gobernado la ciudad (1201-1203). El mismo Roman no era un pretendiente legítimo, aunque era de la línea de Mstislav, porque pertenecía a una generación más joven que Rjurik y Vsevolod Gran Nido. No obstante, este último aprendiendo del destino de su padre Jurij y el ejemplo de su hermano Andrej, no ocupó Kiev. Por tanto, los Rostislaviči de Smolensk quedaron como los últimos pretendientes de la Casa de Monómaco. sin embargo, Vsevolod, Roman y sus hijos mantuvieron un ojo atento en los príncipes de Kiev y a veces intentaron manipular sus nombramientos.

En 1203 Rjurik, con Oleg de Černigov y los Polovtsy, tomaron la revancha al atacar Kiev. Aunque la capturaría más tarde en varias ocasiones más, su saqueo de la ciudad es de especial significancia. El cronista se queja de que fue la más horrenda devastación que Kiev había experimentado desde la cristianización de Rus'. Esto es, al contrario que los puntos de vista de muchos historiadores, fue más grande que el caos infligido por la coalición de Andrej Bogoljubskij. Al año siguiente, no obstante, Roman obtuvo ventaja una vez más al forzar a Rjurik a entrar en un monasterio. Luego, en 1205, después de que Roman fue muerto luchando con los polacos, Rjurik se reinstaló en Kiev.

Roman había mantenido estrechos lazos con los polacos (su madre era polaca) y Bizancio. Después de repudiar a su primera esposa Predslava, hija de Rjurik, se casó con Anna, probablemente hija del emperador Isaac II Angelos (Isaakios II). También persiguió una agresiva política hacia Galič, donde fue el primer príncipe en deponer a los hijos de Jaroslav Osmomysl. Esto dio a sus propios hijos, Daniil y Vasil'ko, una reclamación a Galič porque ellos tenían el derecho a sentarse en el trono de su padre.

Significativamente, capturó Galič  con la ayuda de los boyardos, muchos de los cuales transfirieron sus lealtades a sus hijos tras su muerte. Desafortunadamente para los muchachos, no obstante, todavía eran menores de modo que la muerte prematura de su padre creó un vacío político en la Rus' suroccidental. Fueron desafiados por príncipes de Volynia, Smolensk, Černigov y por los húngaros.

g) Vsevolod Gran Nido y Vsevolod el Rojo

Cuando Roman murió (1205) Vsevolod Gran Nido estaba en el cenit de su poder. Evitó interferir en los asuntos del sur y dedicó sus energías a consolidar su gobierno sobre el noreste. Estaba decidido a someter a los príncipes de Rjazan', quienes, si permitía que uniera fuerzas con sus parientes de Černigov, supondría una seria amenaza a su autoridad. Para asegurar el control del comercio que llegaba desde el mar Caspio, inició una guerra contra los búlgaros del Volga-Kama y las tribus Mordva. Destruyó los campamentos polovtsianos a los largo del río Don y reforzó sus defensas a lo largo de los ríos Volga medio y Dvina septentrional. Aunque tomó las tierras de Novgorod a lo largo del alto Volga, fracasó en ocupar el mismo Novgorod, mientras que Mstislav Mstislavič "el Atrevido" (Udaloi), un Rostislaviči, fue instalado (1210). Como Andrej, persiguió una política centralizadora en su patrimonio, asfixiando a la oposición local y fortificando ciudades. también construyó iglesias. Una de las más llamativas era la de San Dmitrij en Vladimir, famosa por su decoraciones en relieve. Finalmente, la existencia de recopilaciones de crónicas, como las de su padre Jurij y su hermano Andrej, atestigua una floreciente actividad literaria durante su reinado.

En 1204, el año antes de la muerte de Roman, Oleg Svjatoslavič III de Cernigov murió y fue sucedido por su hermano Vsevolod 'el Rojo' (Chermnyi). A diferencia de la mayoría de príncipes senior de Černigov antes que él intentó tomar Galič, pero una familia de la rama cadete desbarató este plan. Los hijos de Igor' Svjatoslavič (los Igoreviči), cuya madre era hija de Jaroslav Osmomysl, aceptaron la invitación de los galičianos para ser sus príncipes.  Después de fracasar en tomar Galič para su propia familia, pero satisfecho de que sus parientes la gobernaran, Vsevolod expulsó a Rjurik de Kiev (1206). Más tarde también expulsó a Jaroslav, el hijo de Vsevolod Gran Nido de Perejaslavl'. Por primera vez, un Ol'govič controlaba, aunque fugazmente, Černigov, Kiev, Galič y Perejaslavl'.

Perejaslavl' había sido el patrimonio de Vladimir Monómaco. Como se dijo más arriba, sus hijos y nietos (Mstislaviči) lucharon por la posesión de la ciudad para usarla como trampolín a la capital de Rus'. Después de Jurij Dolgorukij ocupara Kiev sus descendientes consiguieron la posesión de Perejaslavl'. durante el último cuarto del siglo XII, no obstante, la ciudad y sus puestos de avanzada se convirtieron en los objetivos favoritos de las incursiones polovtsianas. En consecuencia, declinó en importancia de manera que, hacia el paso al siglo XIII, estuvo sin un príncipe durante una serie de años. Vsevolod expresó el más grande interés por Perejaslavl' y envió a su hijo Jaroslav, aún siendo un menor, a administrarla.

El éxito inicial de Vsevolod el Rojo en Kiev fue de corta duración. Rjurik contraatacó expulsándole (1206). Después de esto, la ciudad cambió de manos entre ellos en varias ocasiones. Mientras Vsevolod Gran Nido, enfurecido con Vsevolod el Rojo por desalojar a su hijo Jaroslav de Perejaslavl', marchó contra Černigov. En el camino, el los príncipes de Rjazan' se le unieron. Al tener noticia de que  de que le habían traicionado al celebrar un pacto con Vsevolod el Rojo, Vsevolod atacó Rjazan'. Llevó cautivos a los príncipes, sus esposas y sus boyardos a Vladimir, donde muchos permanecieron hasta después de su muerte. En 1208 (ó 2010) Rjurik fue depuesto y Vsevolod el Rojo finalmente ocupó Kiev sin oposición. Dos años más tarde, formó un pacto seguido por un vínculo matrimonial con Vsevolod Gran Nido. Su alianza fue la más poderosa en el país.

Los parientes de Vsevolod el Rojo en Galič fueron menos afortunados. En 1211 los boyardos se rebelaron contra los Igoreviči y colgaron a tres de ellos. Vsevolod acusó a los Rostislaviči de complicidad en el crimen y les expulsó de sus dominios kievitas. Con eso se apoderó con éxito de las tierras que su padre Svjatoslav no había podido tomar de Rjurik. Los principitos desalojados, no obstante, se volvieron hacia Mstislav Romanovič de Smolensk y Mstislav Mstislavič el Atrevido de Novgorod por ayuda. Mientras, el 12 de abril de 1212, Vsevolod Gran Nido murió privando a Vsevolod el Rojo de un poderoso aliado. Tomando ventaja del cambio en el equilibrio de poder, los Rostislaviči atacaron Kiev y expulsaron a Vsevolod. Le persiguieron hasta Černigov donde claramente cayó en batalla (1214).

h) La derrota en el río Kalka

El reinado de Mstislav III Romanovič el Viejo (1214-1223), que reemplazó a Vsevolod en Kiev, fue pacífico, pero el noreste fue lanzado al caos. Antes de su muerte, Vsevolod Gran Nido debilitó el poder del príncipe senior en Vladimir-Suzdal al dividir sus tierras entre sus hijos. Empeoró más las cosas al designar como su sucesor a su segundo hijo, Jurij, antes que al mayor, Konstantin. Con ello él se enemistó con este último. Mientras, Mstislav el Atrevido gobernaba Novgorod pero Jaroslav de Perejaslavl'-Zalesskij, hermano menor de Konstantin y Jurij, estaba decidido a expulsarlo. Konstantin se unió a Mstislav mientras que Jurij respaldaba a su hermano Jaroslav. Las dos partes se enfrentaron el 21 de abril de 1216 cerca del río Lipitsa, donde Mstislav y Konstantin resultaron victoriosos. Por tanto, Mstislav conservó Novgorod y Konstantin reemplazó a Jurij como príncipe senior.

Dos años más tarde, Mstislav el Atrevido abandonó Novgorod. Poco después la ciudad cayó en manos de Jurij, que se convirtió en príncipe senior en 1218 después de la muerte de Konstantin. Así, los príncipes de Vladimir-Suzdal' finalmente adquirieron Novgorod, no porque fueran más poderosos que Mstislav el Atrevido, sino porque éste buscaba pastos más verdes en el suroeste. Acompañado por su primo Vladimir Rjurikovič de Smolensk y los Ol'goviči, Mstislav capturó Galič de los húngaros. Después de eso, los Rostislaviči, que controlaban Smolensk, Kiev y Galič, fueron la dinastía más poderosa.

En 1223 los tártaros (mongoles) eliminaron a los polovtsy como potencia militar. Al recibir estas noticias, Mstislav III Romanovič convocó a los príncipes de la Rus' en Kiev donde acordaron enfrentarse al nuevo enemigo en suelo extranjero. Sus fuerzas incluían contingentes de Kiev, SmolenskČernigov, Galič, Volynia y probablemente Turov. Vladimir-Suzdal, Rjazan, Polock y Novgorod no enviaron hombres. Después de que las tropas partieran, Mstislav el Atrevido se peleó con su primo Mstislav de Kiev. Su enemistad fue responsable, en parte de la aniquilación de sus fuerzas el 31 de mayo en el río Kalka.

Mstislav el Atrevido escapó con vida. Mstislav Romanovič de Kiev y Mstislav Svjatoslavič de Černigov, sin embargo, cayeron en el combate (1223) y sus muertes necesitaron la instalación de nuevos príncipes senior; Mihail, hijo de Vsevolod el Rojo, ocupó Černigov. Las transiciones de poder se realizaron suavemente de acuerdo con el sistema de sucesión lateral. Dadas las duras pérdidas de vidas que los Ol'goviči había sufrido, Mihail no hizo ningún intento de usurpar Kiev. Por otra parte, sin darse cuenta de, o ignorando la amenaza que presentaban los tártaros, los príncipes renovaron sus rivalidades: Mstislav el atrevido, Daniil Romanovič de Volynia y los húngaros lucharon por Galič mientras en Novgorod  los ciudadanos pelearon para ganar mayores privilegios de los príncipes de Vladimir-Suzdal'.

i) Mihail Vsevolodovič

En 1224, mientras Mihail estaba visitando a su cuñado Jurij en el noreste, este último le pidió que actuara como mediador en Novgorod. Jurij y los ciudadanos no pudieron ponerse de acuerdo en los términos del gobierno porque su hermano Jaroslav había impuesto gravámenes debilitantes sobre la población de Novgorod y designó sus oficiales sobre ellos. Como agente de Jurij, Mihail derogó muchas de las asfixiantes medidas de Jaroslav pero al hacerlo así incurrió en su ira. Mientras, no obstante, en Novgorod Mihail derivaba beneficios para Černigov, al celebrar  acuerdos comerciales favorables. A principios de la tercera década del siglo XIII, después de que Jaroslav saqueara su domino patrimonial y debido a que se vio involucrado en asuntos meridionales, Mihail terminó su participación en Novorod.

Después de eso, Jaroslav Vsevolodovič reafirmó su autoridad sobre la ciudad, a través de sus hijos, sobre todo de Aleksandr, más tarde apodado, Nevskij. La retirada de Jaroslav del emporio del norte también capacitó a Jurij a restaurar la unidad entre sus hermanos y sobrinos. Aún así, al fragmentación de Vladimir-Suzdal que Vsevolod Gran Nido había iniciado al repartir sus tierras entre sus hijos, se aceleró. Los dominios hereditarios fueron divididos aún más entre nuevos hijos.

A finales de al década de 1220, el cuñado de Mihail, Daniil había iniciado una política expansionista en Volynia y Galič. Su éxito al apoderarse de territorios forzó a Vladimir IV Rjurikovič de Kiev (1223-1235 y 1238) y a Mihail a unir fuerzas. En 1228, no obstante, no pudieron derrotarle en Kamenets y quedó libre para continuar su agresión. Mientras, las fortunas de los Rostislaviči habían menguado debido a las pérdidas humanas en el Kalka, a la muerte de Mstislav el Atrevido, a las crisis de sucesión que rompían la dinastía en pedazos, al hambre en Smolensk y a las incursiones lituanas. A pesar de estos reveses, el comercio prosperó evidentemente en Smolensk. En 1229 su príncipe Mstislav (II) Davydovič negoció un acuerdo comercial con los alemanes de Riga y asignó un suburbio especial en Smolensk para alojar a su mercaderes. Sin embargo, dos años más tarde, a la luz de la declinante fortuna de su dinastía, Vladimir convocó a los príncipes de la Rus' para solicitar nuevos compromisos de lealtad.

Poco después Mihail asedió a Vladimir, obligándole a unirse a Daniil, que por entonces había capturado Galič. En 1235, cuando ellos invadieron Černigov, Mihail les derrotó con los polovtsy. Expulsó a Vladimir de Kiev, pero más tarde restauró a los Rostislaviči, en la persona de Izjaslav IV Mstislavič como su lugarteniente (1235-1236). Con ello imitó a Andrej Bogoljubskij quien, en 1171, nombró a Roman Rostislavič, el entonces príncipe senior de los Rostislaviči, como su marioneta en Kiev. Después de eso, Mihail tomó Galič a Daniil. Pero al contrario que su padre Vsevolod el Rojo, que había dejado a los Igoreviči gobernar la ciudad, Mihail la ocupó en persona (1235-1238).

Sus razones para buscar el control de ambas ciudades y para ocupar Galič en preferencia a Kiev era, por lo general, comercial. Los mercaderes traían bienes de lujo desde la Baja Lotaringia, la región del Rhin, Westfalia, la Baja Sajonia por la vía de Galič y Kiev hasta Černigov. Diez años más tarde el monje franciscano Giovanni da Piano dei Carpini informó de que mercaderes de Bratislava, Constantinopla, Genova, Venecia, Pisa, Acre, Austria y las Polonias también estaban visitando Kiev. Mientras Daniil controlaba Galič, pudo obstruir el flujo de mercancías que llegaban a través de esa ciudad hasta Černigov. Mihail pudo asegurar que esas mercancías extranjeras alcanzaban Cernigov al sustituir a Daniil en Galič y al hacer a Vladimir su lugarteniente en Kiev.

Con el apoyo de los boyardos locales, obispos, los húngaros, y los polacos, Mihail retuvo el control de Galič hasta 1238. En ese tiempo los ciudadanos invitaron a Daniil a sustituir al hijo de Mihail, Rostislav, que la gobernaba desde ese año, mientras que aquel estaba luchando contra los lituanos. Mihail había regresado a Kiev en 1236 debido a que Jurij y Daniil habían unido fuerzas. Temiendo que Mihail se hubiera convertido en demasiado poderoso, buscaron privarle de Kiev al expulsar a Izjaslav. La tarea se hizo más fácil después de una despiadada guerra de sucesión en Smolensk, después de la cual los Rostislaviči se convirtieron, en efecto, en los vasallos de Vladimir-Suzdal'. Jaroslav, el hermano de Jurij, dejó a su hijo Aleksandr a cargo de Novgorod y ocupó Kiev (1236-1238). Después de que los ciudadanos rechazaran apoyarle, no obstante, regresó a Vladimir-Suzdal'. Para asegurar su posesión sobre Kiev, Mihail la ocupó en persona (1238-1240 y 1240-1243, con la única interrupción de Rostislav III Mstislavič II en 1240).

j) La amenaza mongol

Evidente el principal peligro para los principados rusos primitivos provenía de oriente. los rumores acerca de un gran Imperio nuevo en Oriente llegaron incluso hasta la corte papal. Los espíritus ingenuos esperaban encontrar en este imperio un aliado de los cristianos en su lucha contra el islam para conquistar Tierra Santa, principalmente cuando ciertos pueblos islámicos fueron víctimas suyas. Pero Temujin, elevado a jefe en 1206 por una asamblea de las tribus mongólicas, y como khan adoptó el nombre de Genghis, tenía otros planes que no eran precisamente ayudar a los cristianos en su lucha contra sus enemigos islámicos. Durante una larguísima marcha triunfal sus ejércitos sometieron, en los dos primeros decenios del siglo XIII, a China, que abarcaba el territorio de Khwarizm, en Asia central, el Turquestán occidental y Persia, y penetraron a través del Cáucaso, en las estepas entre el mar Negro y el Caspio. Allí un grupo de exploración tropezó con los cumanos, quienes pidieron ayuda a los príncipes rusos contra los desconocidos y temibles enemigos. Muchos de ellos se aventuraron, sin pensárselo mucho, en una campaña que acabó con la citada derrota a orillas del río Kalka, afluente del Kalmius, al norte del mar de Azov (primavera de 1223). Algunos príncipes perecieron en la batalla, entre ellos el que ocupaba el trono de Kiev; otros consiguieron huir a duras penas. Pero el ejército mongol no tardó mucho en retirarse. Por ello en la Rus' se llegó a pensar que todo había sido un castigo de Dios por los pecados cometidos; no supieron quienes eran estos mongoles o tártaros, como también se les denominaba, pues a ellos se habían unido numerosas tribus que hablaban el turco. No fueron conscientes del peligro anunciado. Las contiendas entre los príncipes de la dinastía de los Rjuríkidas siguieron adelante. 

Por tanto, en la Rus' de Kiev no se supo que a la muerte de Genghis Khan (1227) los mongoles habían nombrado Gran Khan a su hijo Ögödei, y que en una reunión del reino celebrada en el años 1235 en Karakorum, sede del soberano, se habá decidido atacar a Occidente, nombrando para ello general del ejército a un nieto de Genghis Khan, Bātū, quien en la repartición de 1229 le había correspondido la parte suroccidental del reino. Tras una serie de cuidadosos preparativos, Bātū inició la ofensiva con sus mongoles y las tribus turcas pertenecientes a su parte del reino cuya lengua y religión, el islamismo, adoptaron posteriormente los propios mongoles. Sus primeras víctimas fueron los búlgaros del Volga, cuyo reino en torno a Kazán, en el curso medio del Volga, aún seguía teniendo bastante importancia como centro comercial entre occidente y Oriente y había ofrecido una enérgica resistencia a los ataques del gran duque Jurij II. En el invierno de 1237-1238 los mongoles penetraron en los principados de Rjazan, Vladimir y Suzdal. Aquí murió el gran duque Jurij II y todos sus hijos. Bātū llegó incluso a las puertas de Toržok, en la zona fronteriza con Novgorod, pero tuvo que retroceder al convertir el deshielo los caminos en barrizales. Gracias a esto Novgorod y los principados del noroeste no fueron molestados. Bātū mandó construir una residencia en Sarai, en el curso bajo del Volga, y desde allí atacó a los principados del sureste. En 1239 cayeron sobre Černigov y Perejaslavl', y el 6 de diciembre de 1240 la antigua capital del reino, Kiev. En una rápida ofensiva penetraron en Polonia, tomaron Cracovia, saquearon Breslavia y vencieron en la batalla de Legnica (9  de abril de 1241) a un ejercito formado por polacos  y alemanes al mando del duque Henryk II de Wroclaw, que también perdió la vida. A continuación también penetraron a través de Moravia en Hungría. El rey Bèla IV, que había pedido ayuda en vano al Papa y al emperador, huyó a una isla de Dalmacia. El mundo europeo debe agradecer tan solo a la circunstancia de que en diciembre de 1241 muriera el gran khan Ögödei, el que Bātū se retirara en la primavera de 1242 para participar en las nuevas elecciones del gran khan celebradas en Karakorum.




Mientras que para Polonia, Silesia, Moravia y Hungría la campaña de los mongoles representó un acontecimiento terrible, pero único y en general pronto olvidado, para los principados del antiguo reino de Kiev significó un cambio en su destino. Muchos de ellos quedaron sometidos al domino mongol, y los restantes se subordinaron libremente a él, como fue el caso de Novgorod. Sin embargo, prosiguieron los contactos de Novgorod, especialmente, pero también de Polock y Smolensk con la zona del mar Báltico. pero durante una serie de siglos también sobre estos principados pesó el yugo del dominio mongol, si bien éste fue mucho más duro en los restantes principados rusos primitivos.

Después de que Batū estableciera Sarai como la capital  de la Horda de Oro, ordenó a cada príncipe visitarle y obtener una patente (iarlyk) para gobernar su dominio. En 1243 Jaroslav II de Vladimir-Suzdal', que había sustituido a Jurij II como príncipe senior después de que los tártaros le asesinaran, fue el primero en inclinarse ante Batū. Como recompensa el khan le nombró príncipe senior de la Rus' y le designó en Kiev en lugar de Mihail. En 1245 Daniil obtuvo el iarlyk para Volynia y Galič. Al año siguiente Mihail viajó a Sarai, pero Batū le ejecutó porque rechazó adorar un ídolo. Durante el llamado periodo de yugo mongol que siguió, el centro de poder cambió de Kiev a Moscú donde los descendientes de Vsevolod Gran Nido, al convertirse en vasallos subordinados de los tártaros, lograron la supremacía.

los Principados Rusos en 1246

5. Las relaciones exteriores durante el periodo de decadencia de Kiev

Con el traslado de la residencia del gran duque hacia el noreste, a Vladimir, junto al Kljaz'ma (1169), quedó de manifiesto que la antigua capital del reino, Kiev, únicamente conservaba su importancia como sede del metropolitano, es decir, de la cabeza de la iglesia ortodoxa de las Rus' primitiva. Las extensas relaciones de la ciudad de Kiev siguiendo el curso inferior del Dniéper hacia bizancio y Asia central habían ido disminuyendo ya a lo largo del siglo XII. La conquista de Constantinopla por los miembros de la Cuarta Cruzada (1204), y el nacimiento de un imperio y patriarcado latinos en el Bósforo provocó no solo la pérdida de las relaciones económicas, sino también de las eclesiásticas con Kiev. En adelante los venecianos dominaron el comercio en el Mediterráneo oriental y en la salida del mar Negro. El patriarca ortodoxo de Constantinopla había huido a Nicea, en Asia Menor. Sin embargo, la Iglesia ortodoxa de la Rus' primitiva no rompió con él, reconociendo, por el contrario, al emperador bizantino residente y elegido en Nicea como señor legítimo sobre el Imperio y la Iglesia. Así, por parte de la Iglesia se hizo más profundo el abismo existente con el Occidente latino.

Independientemente de esto las relaciones de los príncipes de la dinastía de los Rjuríkidas con Occidente no se relajaron aún. A lo largo del siglo XII se celebraron numerosas uniones matrimoniales con los Piast polacos, los Przemyslidas bohemios, los Arpades húngaros, los duques pomeranios y también con las dinastías principescas escandinavas y alemanas, sin que todas ellas trajeran consigo necesariamente consecuencias de orden político. En las luchas entabladas ente Jurij Dolgorukij, de Suzdal-Vladimir y su sobrino Izjaslav II por Kiev, éste último contó con el apoyo del rey Geza II de Hungría; de esta forma entró en oposición con el emperador bizantino Manouēl I Comneno (1143-1180), que precisamente por aquella misma época se había unido al rey Konrad III Hohenstaufen para combatir los planes de conquista del rey de los normandos sicilianos Roger II en el Mediterráneo oriental. Cuando Izjaslav nombró metropolitano a un eslavo oriental, Clemente de Smolensk, el patriarca de Constantinopla no lo confirmó, y Jurij Dolgorukij, al conseguir la soberanía sobre Kiev en 1154, le destituyó. Esta fue, sin embargo, la única consecuencia directa de esta relación pasajera y más estrecha de Kiev con Occidente.

Por el contrario, la independencia política exterior de los distintos principados puso a éstos en contacto con las distintas potencia europeas occidentales y septentrionales. Desde la fundación de Lübeck en 1158, y desde que los comerciante alemanes penetraran hacia 1160, a través de Visby, ciudad de Gotlandia, en el mar Báltico, haciendo retroceder a los comerciantes rusos y principalmente daneses, las relaciones comerciales y culturales que desde hacía siglos unían a Suecia y Dinamarca con las costas del golfo de Finlandia y de Riga sufrieron poco a poco numerosos enfoques. El comercio por el Dvina había inducido al principado y la ciudad de Polock a fundar, a finales del siglo XII, algunos puntos de apoyo y finalmente incluso pequeños principados en el territorio de los infieles livonios y letones; Novgorod no solo comerciaba a través del mar Báltico hasta llegar a Lübeck, que ya existía de forma documentada hacia 1160, sino también hacia el este y el norte, donde aprovechó un inmenso territorio colonial que llegaba hasta el mar blanco y los Urales. Su ciudad adjunta, Pskov, situada en el territorio limítrofe con las tribus infieles de los estonios báltico-fineses, hizo extensiva su esfera de influencia al país de los estonios y al territorio septentrional de los letones. También el principado de Smolensk, cuya área de domino abarcaba el curso superior del Dniéper, del Dvina y del Moscova, ganó en importancia gracias al comercio  por el Dvina como lugar de tránsito hacia el este o el sur, mientras que los comerciantes alemanes visitaron regularmente desde 1160 la desembocadura del Dvina. Aproximadamente en el año 1180 un capellán que acompañaba a los comerciantes, Meinhard, canónigo agustino del monasterio de Segeberg, en Holstein, comenzó a ejercer actividades misioneras entre los livonios con el permiso del príncipe de Polock. En 1186 el Papa le consagró como obispo de Livonia. A lo largo de escasamente dos decenios estos discretos comienzos desembocaron en la creación no solo de un obispado latino, sino también de una colonia alemana. El tercer obispo de Livonia, Albert de Buxhövden, miembro de una familia de nobles ministeriales del arzobispado de Bremen, fundó en 1201, la ciudad de Riga, en 1202 la Orden de los Portaespadas e inició la sumisión de los livonios y los letones. Los principados secundarios de Polock, Kukenois y Gerzike fueron víctimas de los alemanes del Báltico. En el año 1219 el rey Valdemar II inició una campaña hacia Estonia y fundó, en el emplazamiento del castillo de los estonios, Lyndonisse, la ciudad de Reval. Su nombre estonio (Tallin = ciudad de los daneses) hace referencia a esto. La Estonia septentrional se convirtió en una colonia danesa en la que naturalmente, se establecieron principalmente caballeros y ciudadanos alemanes, mientras que la Estonia meridional, Livonia y Letonia fueron sometidas por los alemanes. Se fundaron dos obispados más, Dorpat, junto al emplazamiento del castillo estonio de Tartu, y el Ösel-Wiek. En 1237 la orden Teutónica, que ya actuaba desde 1231 en el curso bajo del Vístula en territorio prusiano, se hizo cargo de la herencia de la Orden de los Portaespadas, casi exterminada en su lucha contra los lituanos. En años sucesivos, la orden Teutónica sometió también el territorio de los semigalios de Letonia y de los curos, sin conseguir dominar a los lituanos, parientes cercanos de los prusianos y de los letones, y, al igual que éstos, infieles. Los pequeños principados lituanos no solo dirigieron sus ataques contra la colonia alemana en desarrollo de Livonia, sino que también contra sus vecinos orientales y meridionales, iniciando un desarrollo que en época posterior alcanzaría una fatal importancia para todo el oeste y suroeste de la Rus' primitiva.

II. El Periodo Moscovita

1. La época del dominio mongol directo.

Tras la retirada a Asia de las hordas tártaras, los supervivientes salieron de sus escondite en los bosques y se llevó a cabo con bastante rapidez la reorganización de las regiones menos afectadas. los príncipes independientes del noreste de Rusia ni siquiera habían interrumpido sus contiendas intestinas por la campaña de Bātū. Seguramente pensarían que al igual que los ataques de pueblos nómadas en siglos anteriores, también éste tendría el carácter de "acción" única, sin mayores consecuencias. Este pensamiento se vio reforzado al formarse el dominio mongol sobre Europa oriental muy lentamente, pues en los grandes principados eslavos orientales no llegaron a permanecer nunca grandes contingentes de tropas. por otra parte, la atención de Bātū estuvo durante diez años puesta primero en sus desavenencias con el gran khan Güyüg en Karakorum y posteriormente en el afianzamiento en el sur de su propio reino.

Aprovecharon este periodo de respiro aquellos príncipes que no tenían al intención de someterse a la voluntad de los mongoles. Exponentes de este pensamiento eran el gran duque Andrej II Jaroslavič de Vladimir en el noreste y el príncipe Daniil Romanovič de Galič-Volynia en el suroeste. Ambos siguieron frente a los mongoles la misma política ambigua, que consistía en un sometimiento aparentemente nominal y una simultánea concentración de sus fuerzas en el interior. En oposición a éstos se reunió otro grupo en torno al príncipe de Novgorod, Aleksandr I, llamado Nevskij, hermano de Andrej, cuyas ideas políticas se caracterizaban principalmente por sus luchas ofensivas contra la penetración de los suecos en el Neva (1240) y contra la orden de los Caballeros Teutónicos en el lago Peipus (1242). Ante el dilema de tener que elegir entre someterse a los mongoles, o a los cercanos y, por tanto, peligrosos "latinos" que amenazaban al mismo tiempo la fe ortodoxa, Aleksandr decidió cooperar con los infieles nómadas. Por otra parte, el compromiso antimongol de su hermano le ofrecía la posibilidad de despojarle, con ayuda de Bātū, de su dignidad de gran duque. Como puede observarse las familias seguían divididas.

En 1250-1251 la consolidación económica y militar del noreste de Rus' y de Galič-Volynia estaba tan desarrollada que Andrej y Daniil se quitaron por fin las máscaras y contrajeron una alianza. Fue entonces cuando Aleksandr Nevskij vio su oportunidad. Intrigó contra Andrej ante Bātū y consiguió que se pusiera de su lado una gran parte de la nobleza, que seguramente temía las represalias tártaras en caso de una insurrección. En general también el clero tomó partido a su favor, pues desconfiaba de una posible amistad de Daniil con los latinos, debido a las negociaciones con el papa y a su alianza con Béla IV de Hungría. Bātū, después de otorgar la dignidad de gran duque de Vladimir a Aleksandr Nevskij, envió en 1252 dos ejércitos en contra de los compañeros de coalición. Andrej fue derrotado en la batalla de Perejaslavl'-Zaleeskij, mientras que Daniil logró retrasar su definitiva sumisión hasta el año 1258-1259. Con ello desaparecía durante más de un siglo la oposición organizada al dominio mongol. Debe aclararse , sin embargo, que las causas de esta derrota no se deben exclusivamente a la superioridad de los mongoles, sino también a la disposición de gran parte de las capas sociales altas de los eslavos orientales a colaborar con ellos. Igualmente cabe resaltar que la ambigua política oriental del Papa Inocencio IV, que, por una parte, intentaba aunar a las dos Iglesias en una coalición antimongólica y, por otra, animaba a la vez a los suecos y a los caballeros de distintas Órdenes a realizar cruzadas en el territorio eslavo oriental, contribuyó decisivamente a este colaboracionismo. Durante el gobierno de Aleksandr Nevskij como gran duque (1252-1263) se consolidó definitivamente el dominio mongol. Al sistema se incorporaron también todos aquellos territorios que las tropas de Bātū aún no habían sometido, como, por ejemplo, el territorio de Novgorod. Aleksandr supo sofocar enérgicamente los levantamientos.

La política del gran duque Aleksandr, claramente encaminada a cumplir los deseos de los mongoles, obtuvo sus frutos. no solo protegió al noreste de la Rus', en vida de Aleksandr, de otros ataques más graves de los jinetes nómadas, sino que al mismo tiempo facilitó al gran duque el suficiente apoyo frente al Gran Novgorod y el principado de Tver principalmente, donde se fundían de modo latente corrientes antimongólicas que salían a la luz periódicamente. Ante los crecientes problemas, sus sucesores no fueron capaces de mantener la posición, realmente fuerte, que Aleksandr había tenido, gracias ante todo a su gran autoridad personal. Estos dependían en grado cada vez mayor de la ayuda de la Horda de Oro para lograr imponerse a los restantes príncipes. En 1273 el gran duque Vasilij Jaroslavič (1272-1276) utilizó abiertamente tropas mongolas para hacer frente a la rebelde Novgorod. Durante los últimos 25 años del siglo XIII la debilidad del gran duque de Vladimir era tan evidente que los khanes fueron empleando progresivamente a los príncipes de Rostov como personas de confianza.

Cuando hacia 1270 Nogai, mayordomo (emir) de los khanes que había conseguido poder y prestigio, se introdujo cada vez más en la política exterior, sentando así las bases para la separación de la Horda de Nogai en Qipčak occidental, muchos príncipes eslavos orientales aprovecharon esta ocasión para ampliar su campo de acción valiéndose de las disputas existentes ente las dos agrupaciones tártaras. Ello provocó a su vez una serie ascendente de injerencias militares de los mongoles, que, junto con los continuos ataques lituanos y las querellas intestinas de los príncipes colocaron hacia 1280 a la Rus' nororiental al borde del precipicio. Las crónicas nos informan de 15 acciones militares perpetradas por los mongoles ente 1273 y 1297. Las fuentes contemporáneas comparan, por sus consecuencias la campaña de Tudāns en 1293 con la de Bātū.

La matanza se prolongó inexorable durante los primeros veinticinco años del siglo XIV. En la lucha por el título de gran duque cristalizaron principalmente dos dinastías rivales que luchaban entre sí con todos los medios a su alcance y sirviéndose de la alternativa de la ayuda tártara: la de Tver y la de Moscú. Se consiguió una cierta tranquilidad en el país cuando en 1328 Iván I de Moscú logró asegurar definitivamente el gran ducado para su familia gracias a las acertadas relaciones mantenidas con los tártaros.

Mientras tanto el poder de la Horda de Oro había alcanzado con el khan Ūz-Bīk (Öz-Beg) (1313-1342) un último apogeo y dominio tártaro sobre los eslavos orientales seguía siendo indiscutible. Sin embargo, parece ser que en la mayoría de las cortes desapareció, como muy tarde durante el reinado de Iván I, la representación perpetua del khan en la persona de sus delegados (baskakes). 

2. El desplazamiento demográfico y sus consecuencias

Una de las consecuencias más importantes del ataque mongol para la historia de Rusia fue el desplazamiento demográfico que éste provocó. No cabe duda de que las regiones más meridionales, situadas ente el curso superior del Dónetz y el Bug meridional, es decir, los principados de Perejslavl' y Kiev, así como el territorio meridional de los principados de Černigov y Novgorod-Severskij, ya habían quedado enormemente despoblados a raíz del ataque mongol. Kiev, la "madre de las ciudades de la Rus'", vino a menos y la ciudadela permaneció casi desierta hasta la entrada de la Edad Moderna. Fue mucho más tarde cuando comenzó el desplazamiento demográfico en el noreste de la Rus', en la zona comprendida ente el Oka y el Volga. Precisamente en estas regiones se formó casi inmediatamente después de la campaña de Bātū una oposición militar contra los mongoles. Tan solo cuando, a raíz de la muerte de Aleksandr Nevskij, los mongoles se vieron obligados a intervenir durante más de medio siglo y de manera cada vez más intensa en la política interior rusa debido a las resucitadas contiendas principescas, muchos habitantes de las regiones más regular y duramente afectadas buscaron su salvación en la huida. No se debe a la casualidad que se trate en este caso de las regiones localizadas junto al Kljaz'ma cercanas a la estepa, de Murom y Rjazán y del principado de Perejaslavl'-Zalesskij. Naturalmente la despoblación no fue tan intensa como en el sur, pero suficiente como para que los príncipes de Rjazán dispusiera a finales del siglo XII el traslado de su sede desde la antigua Rjazán, muy cercana a la estepa, siguiendo el curso ascendente del Oka hacia Perejaslavl', a la actual Rjazán. El debilitamiento de la autoridad de los grandes duques de Vladimir a raíz de la muerte de Aleksandr también permite deducir una despoblación y disminución de los recursos en los territorios en cuestión.

Fueron tres los centros especialmente favorecidos por el movimiento demográfico: Galič-Volynia en el suroeste, los principados de Moscú y Tver en el oeste, y, finalmente las vastas regiones boscosas al norte y noreste del curso superior del Volga. por tanto, no resulta sorprendente que las zonas preferidas por la inmigración se convirtieran en los nuevos centros de poder de la época mongola, mientras que los antiguos centros de dominio, situados en las regiones abandonadas, como, por ejemplo, el caso de Kiev y posteriormente también de Vladimir, junto al Kljaz'ma, decayeran.

Consecuentemente con esta nueva situación, Daniil de Galič-Volynia intentó sanear su reino dando hospitalidad a los fugitivos que provenían principalmente de las zonas limítrofes con las estepas situadas entre el Dniéper y el Dniéster. Este potencial de energía concentrado en su área de dominio le ofrecía la posibilidad de desarrollar una política obstruccionista frente a los mongoles, así como de bloquear eficazmente sus fronteras septentrionales frente a la progresiva presión de los lituanos. Incluso después de que el general tártaro Burundai consiguiera en 1258-1259 la sumisión real del principado cambió poco la situación. Galič-Volynia permaneció, al contrario que Podolia, situada más hacia el este, relativamente segura ante los mongoles, si bien las tropas de la Horda de Oro solían saquear la región de sus "aliados" en su paso hacia Polonia o Lituania. Daniil regresó en 1259 a su patrimonio en calidad de soberano. Aunque sus sucesores no fueron capaces de recobrar el antiguo poderío, su gran interés por los acontecimientos políticos de sus vecinos occidentales indica que se sentían mucho menos sujetos a la horda que los príncipes del noreste.

Moscú estaba separada de los "campos" de Vladimir-Suzdal, pobres en bosques y frecuentemente castigados por los mongoles, por un ancho cinturón de pantanos boscosos, y Tver, además, por un mayor distanciamiento de la estepa. En su evolución histórica ambas ciudades iban muy parejas; ambas había sido durante la primera mitad del siglo XIII ciudades fortalezas de escasa importancia, evolucionando, a raíz del ataque mongol hasta convertirse en sedes permanentes de príncipes secundarios. Si los príncipes de Moscú y Tver se habían convertido a principios del siglo XIV en los únicos que podían competir seriamente por la dignidad de gran duque, resulta fácil deducir la cantidad de transformaciones económicas que durante este corto periodo de tiempo tuvieron que suceder par llegar a este estado de cosas.

Moscú tenía que compensar de algún modo la ventaja que en un principio tenía Tver con respecto a Moscú como punto de atracción para inmigrantes, debido a su favorable situación en un punto clave del comercio por el Volga. Existían dos caminos para ello: por una parte, los príncipes moscovitas podían ampliar su área de domino mediante la expansión territorial, ya fuera gracias a la sucesión, la compra o la ocupación de tierras; por otra parte, también cabía la posibilidad de desacreditar ante la corte del khan a los molestos competidores de Tver. Ambas posibilidades fueron aprovechadas felizmente y con gran habilidad por el príncipe Jurij I Daniilovič (1303-1325) y su sucesor Ivan I Daniilovič Kalita (1325-1340). Los príncipes de Tver, arrinconados de esta forma poco a poco, buscaron apoyo en su nuevo vecino occidental, el gran duque lituano Gediminas (1316-1341), con quien estaban emparentados desde 1320. De este modo iniciaron una política que no solo siguieron más tarde sus descendientes, sino en el siglo XV también un grupo interno de Novgorod con el fin de defenderse de la creciente presión que ejercía Moscú. Pero el Gran ducado de Lituania se encontraba en los inicios de su desarrollo y no estaba en condiciones de ofrecer una protección eficaz contra las acciones conjuntas de los tártaros y los moscovitas. Por ello, cuando en 1327 se desencadenó en Tver un levantamiento popular contra un gobernador tártaro, el nuevo príncipe de Moscú y hermano de Jurij, Ivan, no le resultó difícil eliminar por un cierto periodo de tiempo, y contando para ello con la ayuda tártara a su molesto competidor. Por otra parte, Tver estaba tan debilitado económicamente por las represalias, que precisó cierto tiempo para recuperarse de este golpe.

Ivan de Moscú recogió los frutos de esa política a base de intrigas practicada desde  principios del siglo XIV. En su calidad de recaudador de tributos  de la Horda en el gran ducado de Vladimir y en Gran Novgorod no solo se apropió de parte del dinero ingresado (de ahí su apodo "Kalita" = bolsa de dinero), sentando así las bases financieras de su ulterior poder, sino que invirtió gran parte de este dinero en comprar tierras: en gran parte pueblos aislados, en parte principados completos. Estas medidas estuvieron acompañadas de una actividad política matrimonial que atrajo a su causa a otras familias principescas. Quedaban establecidas las bases del "periodo moscovita" en la historiografía de Rusia.

La tercera región también favorecida por el desplazamiento demográfico fue la región boscosa del norte de Rusia: el cinturón de bosques de coníferas denominado taiga, que la colonización de los eslavos orientales ya había alcanzado a finales del siglo anterior siguiendo aproximadamente la línea Volga-Mologa-lago Ladoga-Neva, si bien no habían llegado a sobrepasarla en el momento del ataque mongol. Mientras dispusieron de suficientes reservas de terreno sus habitantes no habían visto la necesidad de hacerlo, máxime cuando el bosque de coníferas no podía ofrecer al campesinado eslavo oriental ni prados apropiados ni árboleda para sus abejas. Por esta razón, en la época anterior a los mongoles únicamente existían pequeñas colonias eslavas orientales aisladas en medio de esta enorme extensión escasamente poblada por grupos fino-ugrios, con preferencia en las principales vías fluviales del Volga pasando por los lagos Onega o Ladoga hasta el golfo de Finlandia (por Beloozero) o hasta el mar Blanco y los Urales.

La región septentrional de esta extensa zona boscosa estuvo dominada por Novgorod, que ya en el siglo XII percibía tributos de los nativos valiéndose de una red de puntos de apoyo. Todo este territorio escasamente poblado al norte y noreste del Volga estaba situado delante de las puertas del antiguo centro demográfico en torno a Vladimir-Suzdal y por ello ofrecía otra posibilidad de refugio ante los tártaros. A pesar de sus tierras poco fértiles, de su mayor cantidad de pantanos y de su menor capacidad de explotación agrícola, gran parte de los que huían elegían este camino. Esta emigración masiva se realizó a través de tres diferentes vías principales: hacia el norte, siguiendo el curso del Mologa y el Seksna; hacia el noreste, siguiendo el curso ascendente del Sujona hacia el mar Blanco y el Vycegda, que transcurría por regiones ricas en animales de pieles al oeste de los Urales, y finalmente hacia el este por las cuencas del Unza y el Vetluga, con ramificaciones hacia el Viatka.

 3. La amenaza lituana

El hecho de que el centro de gravedad de la Rus' se desplazara hacia el noreste tampoco puede considerarse una consecuencia del ataque mongol, sino de una evolución iniciada en el siglo XII. A raíz de la segunda campaña de Bātū y de la continua despoblación de las regiones más expuestas, en el curso medio del Dniéper, no podía pensarse de ninguna manera en la restauración de Kiev como sede del gran duque. Mas, cuando finalmente también el metropolitano consideró la situación y se trasladó hacia 1300 a Vladimir con el fin de restablecer la "armonía" entre el poder eclesiástico y terrenal, tan necesaria para la Iglesia ortodoxa, este fue a alojarse de nuevo en un país enfermizo. A raíz de la muerte de Aleksandr Nevskij tampoco residió el gran duque en Vladimir, sino en su propio patrimonio; y los príncipes luchaban por el título de gran duque solo por el honor que ellos representaba y por los territorios de él dependientes (Vladimir, Perejaslavl'-Zalesskij, Kostroma y posteriormente también Niznij-Novgorod y Gorodec, sobre el Volga). Así pues, los metropolitanos se vieron obligados a decidirse por uno de los dos poderes florecientes del noreste. La tolerancia religiosa de los tártaros facilitó que aquéllos, tras, unas primeras simpatías por Tver, se decidieran finalmente por los príncipes de Moscú, simpatizantes de los tártaros, y que el metropolitano Teognosto ya residiera en Moscú desde 1325-1326. Al asegurar Ivan Kalita definitivamente en 1328 el título de Gran Duque para su dinastía las dos autoridades máximas del mundo ruso-ortodoxo se hallaban reunidas en un mismo lugar después de 170 años aproximadamente.

Igualmente se remonta a tiempos premongólicos la amenaza que para los principados secundarios occidentales significaban los lituanos. Ya a finales del siglo XII y comienzos del XIII saqueaban las bandas lituanas -a menudo requeridas como tropas auxiliares en las contiendas internas de los príncipes rusos- los principados vecinos de Polock, Smolensk, Turov-Pinsk e incluso parte de Volynia. durante la primera mitad del siglo XIII se realizaron las primeras uniones matrimoniales entre familias de príncipes eslavos orientales del Dvina y grandes lituanos, llegando incluso algunos príncipes lituanos a asentarse con carácter transitorio en Polock. La amenaza se hizo real cuando en 1240 y en 1250 se logró la consolidación interna de Lituania bajo el reinado de Mindaugas I (c.1238–1263), y se empezaron a concebir ideas expansivas. Si bien es cierto que el particularismo de los principados udel de la Rus' premongólica preparó el terreno, este auge del poder lituano fue desencadenado sin duda alguna por los trastornos que el ataque mongol produjo en el mundo eslavo oriental. Obstaculizada su expansión hacia el oeste por el establecimiento de la Orden Teutónica en Prusia y Livonia, y a partir de comienzos del siglo XIV también por el fortalecimiento de Polonia, los grandes duques  lituanos tuvieron que fijarse irresistiblemente en sus vecinos orientales debido al vacío de autoridad allí existente. Los principados udel de la Rusia occidental se hallaban demasiado alejados del área de dominio de la Horda de oro como para poder ser protegidos por ésta de forma eficaz en contra de sus inmediatos vecinos, los lituanos.

A la muerte de Mindaugas (1263), de los territorios eslavos orientales conquistados, únicamente quedó bajo dominio permanente lituano la llamada "Rusia Negra", en el curso superior del Niemen, junto a Grodno y Novogródek, pero al unir de nuevo Vytenis (1294-1316), a finales del siglo XIII, todo el poder lituano en sus manos, comenzó la fase decisiva de su expansión. El propio Vytenis anexionó Polok en 1307. Su hermano y sucesor Gediminas (1316-1341) logró ampliar su área de dominio hasta el Bug occidental y más allá del Pripet y ejercer su influencia también en Smolensk. Finalmente, Algirdas u Olgerd  (1345-1377), a quien su hermano Keskutis, responsable de la defensiva, cubría las espaldas, se apoderó, ganando al rey polaco Kazimierz III, de Galič-Volynia, quedándose finalmente con Volynia y Podolia oriental. Con la conquista de Kiev, y de casi toda la cuenca del Dniéper central llegó a dominar más del 60 % del antiguo reino de Kiev. con ello quedaba trazado el punto de partida para la siguiente rivalidad con los grandes duques de Moscú por la soberanía de todo el territorio de la Rus'. El intento de proporcionar a Kiev un nuevo significado como antiguo centro espiritual y cultural de la Rus' mediante la creación de una metrópoli propia nunca tuvo éxito, porque los grandes duques lituanos carecían de legitimidad como soberanos ortodoxos. Algirdas también llegó a dar el paso decisivo de trasladar su residencia desde Vilna a Kiev y así reclamar abiertamente la sucesión de los grandes duques de Kiev. Por consiguiente su política oriental se resintió de esta última consecuencia, lo que, junto con los vínculos de los intereses polacos, favoreció en la época posterior la victoria de Moscú.



Sobre el suelo de esta potencia que de nuevo nacía en el siglo XIV tras la fragmentación en principados secundarios del territorio eslavo oriental se ratificó también la forma definitiva de la individualidad racial de los pueblos de la Gran Rusia, la Rusia Blanca o Bielorrusia y la Pequeña Rusia o Ucrania. Una vez que el progresivo fraccionamiento en principados secundarios en los siglos XII y XIII y la transmutación demográfica provocada por el ataque mongol hubieron preparado el terreno, fue la constelación político-territorial de la Alta Edad Media la que dio el impulso definitivo para el desarrollo paulatino de las tres nacionalidades.

Envueltas en tres reinos, de los que Polonia y Lituania, por un lado, y el gran ducado de Moscú, por otro, se enfrentaban como irreconciliables rivales, las generalidades fueron desapareciendo a lo largo de los siglos XIV, XV y XVI. En el territorio de Moscú, y debido a la colonización de los espacios inmensos del norte de Rusia, colonización que llega hasta la Edad moderna, prosiguieron como antes los procesos de asimilación entre la población eslava y la autóctona, en su mayoría fino-ugria. Finalmente en la formación de la nacionalidad ucraniana desempeñó un importante papel el hecho de que Polonia, una vez que se hubo apoderado de Galič tras las luchas mantenidas con Lituania a mediados del siglo XIV, también se anexionara, mediante la unión de Lublín en 1569, los voivodatos lituanos situados al sur del Pripet. La unión de Brest, que en 1596 fusionó la Iglesia ortodoxa de Polonia y Lituania con Roma, suscitó una tensión confesional, si bien es cierto que en la época posterior solo parte de los creyentes se sintió atada a esta unión.

4. El auge de los duques de Moscú (desde mediados del siglo XIV hasta mediados del siglo XV)

El hecho de que la rama moscovita de los Rjuríkidas pudiera asegurarse con carácter permanente, gracias al apoyo que buscaron en los tártaros, el título de gran duque y el Gran Ducado de Vladimir unido a éste, y de que, partiendo de esta base, pudiera someter uno tras otro a los restantes principados y a los restantes principados y a los otros principados y a los otros territorios, no fue en modo alguno consecuencia de un proceso lineal y en cierto modo obligado. Si bien el conjunto de diferentes factores creo una pauta para el auge de Moscú, éste no estaba aún tan desarrollado como par superar sin más las eventuales crisis. 

La figura trascendental del metropolitano Aleksej (1357-1378) alcanzó una importancia trascendental para la salvaguardia del predominio moscovita en semejante situación de crisis. Al morir el gran duque Iván II en 1359 dejando dos hijos menores de edad, fue Aleksej quien, con todo el peso de su autoridad eclesiástica, se ocupó de que, tras un breve intermedio, le fuera entregado al joven Dmitrij Ivanovič de nuevo en 1362-1363 el Gran Ducado de Vladimir (IV de Vladimir [1562-1589] y I de Moscú [1359-1389]). Apoyó a Dmitrij al desarrollar éste una política ofensiva y ensanchar sus dominios incorporando una serie de principados más allá del Volga hacia el noreste hasta Beloozero y Galič. De los nuevos tres "Grandes Ducados" que los tártaros crearon a mediados del siglo XIV con el fin de equilibrar el creciente poder moscovita (Tver', Rjazan', Suzdal'-Niznij-Novgorod), Dmitrij logró controlar el último. También consiguió vencer en la segunda fase la lucha decisiva con Tver' (1368-1375); aunque el Gran Duque Mihail Aleksandrovič de Tver' conservó su independencia, tuvo que reconocer a Dmitrij como "hermano mayor", es decir, como superior, y admitió ciertas limitaciones a su política exterior.

Si bien el respaldo que el metropolitano a las pretensiones políticas del joven Dmitrij se hallaba desde luego dentro de la tradición bizantina de la Iglesia ortodoxa, la "armonía entre el poder eclesiástico y el laico adquirió un nuevo matiz, evidentemente nacional. El gran duque de Moscú, como paladín de la unidad estatal de todos los eslavos orientales ortodoxos: esta concepción se oculta (aunque aún no de forma manifiesta) tras la política de Aleksej, cuya procedencia de una antigua familia de boyardos de Černigov favoreció indiscutiblemente su gran deseo de responsabilidad y acción política. pero, al mismo tiempo,  esta clara toma de partido, incluso identificación de la ortodoxia con Moscú abrió las puertas para una posterior y fatal evolución, que con la progresiva superioridad de la parte laica convirtió finalmente a la Iglesia estatal ortodoxa en apologista ideológico del régimen autocrático.

Mas la estrecha fusión de la política imperialista y eclesiástica no puede considerarse aislada de la nueva orientación concreta de la política exterior que introdujeron por primera vez en los años sesenta del siglo XIV el gran duque y el metropolitano. Empujados por el proceso de descomposición de la Horda, que alcanzó su primer momento culminante durante ese decenio y que permitió al gran duque de Lituania ampliar su reino hasta Kiev, Dmitrij y Aleksej intentaron, en primer lugar, apoyándose hábilmente en la Horda de Mamāy, abandonada por Sarai, expulsar a los príncipes fieles a Sarai y así ampliar la zona de dominio moscovita. También parece pertenecer a esta época la pretensión moscovita de convertir la región del principado de Vladimir en "patrimonio" (otčina), es decir, anular el derecho del khan de la Horda a adjudicarla libremente.

La política de Dmitrij empezó a resultar demasiado afortunada a los ojos de Mamāy; apoyando por ello cada vez más a Tver' y Rjazan contra Moscú y llegando incluso a cerrar un pacto con Lituania. Dmitrij ya se sentía, a raíz de la victoria sobre Tver', lo suficientemente fuerte como para atreverse a luchar contra Mamāy. Naturalmente él no buscó este conflicto, pero tampoco pudo evitarlo cuando se recrudecieron los incidentes fronterizos. Su victoria sobre el ejército tártaro, en la batalla de Kulinovo, no lejos del Don, en el año 1380, no supuso la independencia de la Horda, pues el khan, Tūqtāmīš conquistó en 1382 Moscú, pero la independencia empezó a convertirse en un poderoso ideal moral. A Dmitrij se le conoció a raíz de esto con el sobrenombre de "Donskoj" (= del Don). Por primera vez habían perdido los tártaros la aureola de su invencibilidad en batalla abierta. El gran duque de Moscú había pasado de ser el esbirro del jefe pagano de los nómadas a su rival más poderoso y con ello también a ser el defensor, en el campo eclesiástico y nacional, de los eslavos orientales ortodoxos. Los "grandes duques" de Tver' y Rjazan estaban desacreditados desde u punto de vista religioso por su colaboración con Lituania y la Horda. Así, la victoria en el campo de Kulinovo, aunque el metropolitano no vivió y apara verlo, fue la coronación de sus aspiraciones políticoeclesiásticas e imperialistas.

Aunque los grandes duques de Moscú no pudieron evitar en los siguientes decenios tener que recurrir al soberano y a las hábiles maniobras entre los grupos de poder tártaro, la autoridad moral y la ambición política que de ella resultó -que Dmitrij Donskoj había dejado a sus descendientes como fruto de su victoria aislada en el campo de Kulinovo- avivaron aquel constante viento que elevó definitivamente a los grandes duques en las siguientes generaciones. Al mismo tiempo, y debido a la paulatina fusión de la dignidad del gran duque de Vladimir con el "patrimonio" moscovita a partir de Dmitrij Donskoj, la antigua residencia principesca fue perdiendo cada vez más importancia, y en la conciencia de los hombres el gran ducado se asoció definitivamente al de Moscú, que dio nombre a un largo periodo de la historia de Rusia.

Los jefes tártaros que sucedieron a Mamāy -el khan Tūqtāmīš  y el emir Idikū (Edige)- no tuvieron otra opción frente a la creciente dinámica del gran ducado moscovita que apoyar con más fuerza a los restantes "grandes ducados" y debilitar a Moscú con saqueos ocasionales de su territorio. Con mano dura Idikū  logró consolidar políticamente a la Horda por última vez y utilizar toda su fuerza de combate en el invierno de 1408-1409 contra el gran ducado de Moscú. La población campesina sufrió duramente bajo las incursiones de los tártaros, pero ya no lograron conquistar Moscú como hicieran en 1382. Cuando, a lo largo de la primera mitad del siglo XV, se crearon a partir de la Horda nueva formas estables de domino, como en el caso de los khanatos de Crimea y de Kazán, los tártaros eran ya definitivamente demasiado débiles como para evitar el auge ulterior de Moscú. No obstante, sus ataques continuaron resultando peligrosos durante más de medio siglo.

Aprovechando igualmente el debilitamiento tártaro el gran ducado de Lituania conoció durante el reinado de Vytautas (Witold) (1401-1430), con la incorporación de Smolensk (1404) y con la construcción de bases militares en la costa noroeste del mar Negro, su mayor expansión. El brazo de Vytautas llegó a alcanzar incluso a Moscú, donde, tras la muerte de su yerno Vasilij I (1389-1425), ejerció desde 1425 hasta 1430 la tutela sobre su nieto menor de edad, el futuro Vasilij II Vasil'evič Tëmnyj (1425-1433; 1433-1446 y 1447-1462). Pero a la muerte de Vytautas su activa política oriental no encontró ningún sucesor. El tratado de Krevo había abierto en 1385 la serie de uniones entre Lituania y Polonia; únicamente por el hecho de que el gran duque lituano Jogaila (Jaguellón) (en Lituania, 1377-1381 y 1382-1401; en Polonia, 1386-1434), elegido rey de Polonia, había delegado en su primo Vytautas la administración, prácticamente absoluta, del gran ducado, se le había dado a éste mano libre en Oriente. Esto fue, sin embargo, una excepción. puesto que los grandes duques lituanos posteriores se convertían siempre con relativa rapidez en reyes de Polonia, sin querer por ello renunciar al gran ducado, centraron su atención forzosamente en la política exterior polaca, dirigida ante todo hacia occidente, mientras que en el flanco oriental adoptaron un apostura defensiva. Esto, unido a la separación religiosa de sus súbditos eslavos orientales ortodoxos, provocada por su conversión al catolicismo romano, ofreció en su momento al gran duque moscovita ortodoxo el pretexto y la posibilidad de emprender el restablecimiento del antiguo reino de Kiev también a costa de Lituania.
  
La muerte de Vytautas en 1430 provocó en el gran ducado de Moscú una grave crisis interna que duró 20 años y degeneró en una sangrienta autodestrucción. en esta ocasión no se trataba de una lucha con los restantes grandes duques o con territorios aún independientes, sino de un conflicto que se enconó dentro de la dinastía moscovita dominante por el orden de sucesión. De nuevo se enfrentaban violentamente las dos formas de derecho de sucesión a partir del seniorato y de la primogenitura, cuyo antagonismo tanto daño causó a la Rus'.

A partir de los testamentos de los grandes duques de Moscú, puede deducirse cómo, de acuerdo con el aumento de su poder político, los soberanos intentaban reforzar la posición de su hijo mayor, para así excluir las luchas fratricidas. Si Ivan Kalita había dividido su herencia, siguiendo en cierta medida el principio de la igualdad jurídica y del gobierno colectivo, entre sus hijos y esposa, Dmitrij Donskoj, que tuvo cuatro hijos varones, aumentó la herencia de su hijo mayor, Vasilij, a costa de sus hermanos. Esta falta de seguridad, la desunión territorial y la ausencia de firmeza de los principados secundarios, pensados más para dar satisfacción a los hijos más jóvenes que para estimular sus ambiciones, habían logrado evitar un conflicto dentro de la dinastía moscovita mientras se mantuvo al menos en sus aspectos fundamentales la práctica de sucesión acostumbrada. Pero cuando Vasilij I, rompiendo el principio del seniorato practicado aún testamentariamente por su padre, no eligió como sucesor a su hermano siguiente en edad, Jurij de Galič, sino a su propio hijo menor de edad Vasilij (II), se cernió aquella tormenta desencadenada al acabar tutela de Vytautas.

Jurij inició la lucha por sus derechos, lucha que a raíz de su muerte prosiguieron sus dos hijos Vasilij el Bizco  (Kosoj) y Dmitrij Šemjaka con pretensiones ya mucho más dudosas. La suerte de las armas cambiaba constantemente, al igual que als coaliciones, y no solo se inmiscuyeron los enemigos rusos de Moscú, sino también los tártaros. Vasilij II, que a causa de su juventud no estaba en condiciones de responder a las exigencias en él puestas, tuvo que entregar tres veces Moscú al adversario. Le quitaron los ojos y tampoco pudo evitar caer prisionero de los tártaros. Pero puesto que su más contumaz enemigo, Dmitrij Šemjaka, no fue capaz de mantener ninguna coalición duradera en contra suya, finalmente mantuvo la supremacía.

El pueblo sencillo fue quien más sufrió en esta guerra civil, que evidenció una dureza despiadada en todos los bandos. Tras los saqueos producidos por el ataque de Idikū , tras las graves y recrudecidas epidemias de peste y de hambre en los años 1417-1427, en los dos decenios siguientes de guerra la miseria general se transformó en un periodo de desolación, durante el cual se despoblaron casi por completo ciertas regiones.

Si a pesar de las numerosas humillaciones Vasilij salió vencedor de la lucha política interna, puede verse en ello una prueba del afianzamiento, ya asombradamente desarrollado, de la posición de poder de Moscú. Para el pueblo sencillo, los grandes comerciantes, la Iglesia y la nobleza de espada en desarrollo, el gran duque de Moscú, especialmente a raíz de la victoria de 1380 sobre los tártaros, era claramente la única garantía de la estabilización aún moderada, pero que ya se percibía tanto en la economía como en la política interior. Con ello, sin embargo, se señala una decisiva transformación de las estructuras políticas y la mentalidad que concebía la soberanía del gran duque menos como un resultados de los méritos personales del correspondiente soberano, sino que aspiraba a una institución permanente que garantizara la protección tanto interna como externa y que fuera independiente de la personalidad del soberano. Sobre esta base podía prepararse entre los sucesores de Vasilij la evolución hacia la autocracia.

5. El final de la unificación de la Gran Rusia bajo el gobierno de Moscú

El fin del conflicto dinástico interno durante el gobierno de Vasilij II inició en la Rusia primitiva un periodo de florecimiento de más de cien años de duración. Puesto que la autoridad de los grandes duques de Moscú se había afirmado definitivamente, los países rusos, hasta entonces todavía fuera de la zona de influencia de Moscú, no consiguieron mantener por más tiempo su independencia. Tártaros y lituanos, en los cuales siempre se habían podido apoyar los enemigos de Moscú, dejaron de ser unos aliados a tener en cuenta: los tártaros debido a su continuo desmembramiento político que puso fin inapelable también a su hegemonía tributaria sobre la Rus', y los lituanos debido al crecimiento carácter defensivo de su política oriental.

Aunque Vasilij II, después de la guerra civil y de las amplias devastaciones, se veía obligado todavía a reconocer al gran duque de Tver' como a un igual, ya en 1456 consiguió, mediante un ataque, obtener mayor influencia sobre la política exterior de Novgorod. En este mismo año obtuvo también la tutoría del gran duque de Rjazán, menor de dad, sustituida posteriormente por relaciones de parentesco, manteniendo el ducado limítrofe bajo su tutela hasta 1521, en que lo dominó por completo. El hijo de Vasilij, Ivan III tenía, pues, señalado el camino a seguir.

La incorporación de los dos principados secundarios restantes, Jaroslavl', con el que hacía mucho existían relaciones amistosas, y Rostov, no presentó grandes dificultades. Pskov, que poco después de su separación de Gran Novgorod (1347-1348) había buscado apoyo en los grandes duques de Moscú como contrapeso a los intentos de presión por parte de Novgorod, lo declaraba oficialmente desde 1469 mediante la inscripción en su escudo: "Patrimonio del Gran Duque Iván Vasil'evič". Aunque los gobernadores de Moscú vigilaban el sometimiento de la ciudad-estado, los funcionarios elegidos y la asamblea del pueblo pudieron seguir llevando sus asuntos internos hasta la incorporación definitiva en 1510.

La oligarquía de los boyardos de Novgorod reconoció definitivamente, a raíz de la derrota de 1456, que ya no existían las condiciones para seguir su política a caballo entre Moscú y Tver', pues Moscú había alcanzado una supremacía evidente. Había, pues, que decidir bajo qué hegemonía, la moscovita o al lituana, se podía conservar mayor cantidad de derechos. En vista del desarrollo de Polonia hacia una república aristocrática, el partido lituano obtuvo en la ciudad un gran empuje. Pero cuando en 1471 Kazimierz IV de Polonia y Lituania fue reconocido como gran duque de Novgorod mediante un tratado, Ivan III intervino militarmente. Novgorod cayó y tras la aparición de nuevas corrientes antimoscovitas en 1478 perdió definitivamente sus libertades.

No tuvo más éxito con su adhesión a Lituania el gran duque Mihail Borisovič de Tver'. Abandonado por Kazimierz IV y presionado militarmente por Iván III a causa de sus contactos, traicioneros, a los ojos de los moscovitas, con los latino, tuvo que huir en 1485 y abandonar su país. Primero en Novgorod y luego en Pskov se aseguró el gran duque de Moscú, mediante la deportación de casi todos los miembros de la clase superior de terratenientes, contra nuevas tendencias independentistas.

Ivan III dejó de pagar los tributos a la Horda y el khan Ahmad intentó en 1480 conminarle por medio de una expedición de castigo, si bien solo se atrevió a ello contando con la ayuda de Lituania; pero, al fallarle finalmente las tropas lituanas, se retiró sin haber obtenido nada positivo. De esta forma la política oriental defensiva de los grandes duques de Lituania, ocupados en Polonia, aceleró no solo el fin de las últimas potencias importantes no moscovitas del territorio ruso, sin también de la hegemonía de los tártaros sobre Moscú.

Por eso no es extraño que Iván III, aún antes de que Rjazan' y Pskov estuviesen completamente integrados en su imperio, quisiera poner a prueba la capacidad defensiva de Lituania. Al principio el gran duque no llevó a cabo una guerra de ocupación masiva, sino que se inmiscuyó en las guerrillas de los numerosos príncipes en las cuencas del curso superior del Oka y del Desna, que si bien habían estado bajo la soberania de Lituania, ahora se pasaban en número creciente al servicio de Moscú.

Aleksandras de Lituania (1492-1506; en Polonia = Aleksander, 1501-1506), que sucedió a su padre Kazimieras (en Polonia, Kazimierz IV) como gran duque, intentó frenar el impulso expansivo de Moscú mediante su casamiento con Elena, hija de Iván III, pero con ello solo dio a su suegro la posibilidad de mezclarse en asuntos internos lituanos y de lamentar la discriminación religiosa de su hija, que permanecía ortodoxa. Iván  poseía un objetivo vivo, en el que podía demostrar su ideología basada oficialmente en su expansión occidental: "unificación del territorio de la Rus'", es decir, de las tierras que antes pertenecían al imperio de Kiev y la liberación de los cristianos ortodoxos del yugo de los latinos. Asegurada la política exterior exterior por una unión con Manglī Girāy I (1467–1474; 1475–1476 y 1478–1514), khan de Krimea, Iván estaba en situación de arriesgarse a una guerra abierta. En la tregua de 1503, Aleksandras, también rey de Polonia desde hacía dos años y que por dicha razón no tenía mucho interés en comprometerse en el este, tuvo que aceptar como un hecho el resultado de la desmembración de los principados limítrofes orientales de su reino y las conquistas militares de Moscú: Lituania perdió la cuenca superior del Dniéper, del Oka y del Desna. En 1514 cayó también Smolensk, importante cerrojo situado en el camino más importante desde Moscú a Europa central. Con ello los grandes duques de Moscú hubieron de dar por terminada la primera fase de su expansión occidental. Si bien la región de los Rus' poblada por grandes rusos estaba ya casi en sus manos, después de haber fallado las ofensivas contra Livonia y contra los suecos en Carelia, careció de fuerzas suficientes para emprender proyectos más ambiciosos hasta la mitad del siglo XVI, en parte también porque desde 1518 el khanato de Krimea había considerado más oportuno pasarse al lado de Lituania.

Pero en lo que se refiere a la política exterior, los caminos hacia occidente ya estaban tendidos, y la enemistad con Lituania finalizó tan solo con las particiones de Polonia; es así como finalmente Polonia se convirtió en la víctima de aquella infausta Unión de Krevo. A la vez la iniciación del conflicto abierto entre Moscú y Lituania volvió a establecer los contactos interrumpidos en el último periodo de Kiev entre el noreste de la Rus' y Europa occidental, pues los enemigos europeos de Polonia, y especialmente la casa de los Habsburgo, intentaban atraer a los grandes duques de Moscú como aliados en su juego diplomático desde finales del siglo XV. Con esto quedaba establecido el principio del difícil y largo reencuentro entre Rusia y Occidente.

El hecho de que Iván III consiguiese zafarse del dominio tributario de los tártaros, que durante su reinado se acercase al fin la unificación de todos los países colonizados por grandes rusos, que Lituania perdiese progresivamente su poder y esplendor y Moscú se estuviese convirtiendo en la potencia más importante de Europa Oriental, todo eso tuvo que influir en el concepto de soberano de Iván III y con ello también en la forma de su gobierno. de hecho, la época de este gran duque  introduce una nueva fase en la historia constitucional rusa. Sin abandonar por ello la base de la continuidad, sus cuarenta y tres años de gobierno han servido de fundamento para aquellas formas de gobierno que en general se conocen bajo el nombre de autocracia. En principio, la forma de gobierno de Iván III no era una apropiación consciente o inconsciente de la imagen del bizantino, sino tan solo la prosecución de principios más antiguos que, naturalmente, fueron adaptados al creciente poder del gran duque. Con el fin de subrayar sus legítimos derechos al trono durante la cruenta lucha sostenida en contra del príncipe de Galič, Vasilij II ya mandó grabar en sus monedas las siguientes palabras: "soberano de toda la Rus'". Durante la última fase de su gobierno ya practicaba en el gran ducado de Rjazan y en Novgorod la regalía de acuñar monedas, que finalmente generalizaría Iván III. También fue él el primero que -como en Bizancio- elevó a su propio hijo Iván a la calidad de corregente.

En la época de Vasilij II puede observarse otro paso de importancia para el futuro: a raíz de la separación real en 1448 mediante la elección no canónica de Jonás como metropolitano del patriarcado, acusado de herejía por su unión con la Iglesia y después de la conquista de Constantinopla por los turcos en 1453, un sínodo de obispos rusos,convocado en Moscú en 1459, llegó a una serie de conclusiones. El sínodo aclaraba que una vez elegido "el metropolitano de Kiev y de toda la Rus', residente en Moscú, ya no precisaba la confirmación del patriarca ecuménico, sino que bastaba la aprobación del gran duque de Moscú. Esta resolución ha sido la base real de la autocefalia de la Iglesia moscovita, si bien el "metropolitano de Moscú y de toda la Rus'", como se denominó a partir de 1461, solo consiguió  el título de patriarca en 1589. 

Iván III podía muy bien aceptar principios de este tipo y adaptarlos a su política de fortalecimiento y desarrollo de su autoridad como gobernante. Recordando el grave conflicto dinástico solucionado tan solo hacía unos años, se le planteaban con la eliminación de los principado secundarios dos problemas: impedir que resurgieran dichos principados y con ellos algunos deseos separatistas, y como condición previa, regular con más exactitud la cuestión de la sucesión y el derecho de herencia.

Puesto que Iván III tenía cuatro hermanos menores, que habían recibido tales principados secundarios, este problema se le presentó con especial agudeza. Su política pretendía evitar que estos territorios se distanciaran mediante herencias. Por ello se apoderó por muerte o por "traición" de los principados de sus hermanos, sin tener en cuenta a los posibles herederos, salvo en un solo caso. Si después de él Vasiliji III e Iván IV repartían principados secundarios a hijos menores, lo harían con la conciencia tranquila, pues estos udely no eran sino rentas que debían asegurar a sus hijos un sustento adecuado.

En cuanto al problema de la sucesión al trono, Iván III manifestó una arbitrariedad autocrática hasta entonces desconocida. Tras la muerte prematura de su hijo mayor y sucesor,  Iván Ivánovič, se vio en la necesidad de elegir entre Vasilij, hijo mayor de su segunda esposa Sofía (Zoe) Paleólogo, y Dmitrij Ivánovič, hijo del difunto Iván. Si bien inicialmente se decidió por el joven Dmitrij, fortaleciendo su decisión en 1498 con una pomposa coronación como corregente, con el nombre de "gran duque de Vladimir, de Moscú y de toda la Rus'" en 1502 se retractó, coronando a Vasilij como corregente y sucesor. Dmitrij tuvo una horrible muerte en el calabozo. Aunque indudablemente el cambio inesperado en la política de sucesión de Iván III se debió menos a una extravagancia personal que a unas necesidades políticas y eclesiásticas externas e internas, tras la consecuencia política frente a un miembro de la propia familia llevada hasta la crueldad, ya se percibe la sombra amenazadora de Iván el Terrible.

Se ha demostrado que el matrimonio de Iván III y Zoe, heredera de los Paleólogo se había realizado principalmente por deseo de la curia, interesada en la unión eclesiástica, y que Zoe no tenía ningún derecho hereditario al trono de Bizancio, además de que en Moscú desempeñó un papel muy modesto. La adopción del águila bicéfala por Ivan III, probablemente no se adoptó de los emperadores bizantinos, sino del emperador occidental, con el que mantenía relaciones diplomáticas desde 1488. Finalmente "autócrata" es una palabra ajena a los documentos de estado de los grande duques hasta Iván IV, y hasta el año 1859 no se convirtió en elemento fijo del título oficial en su forma rusa: "samoderžec". Si a finales del siglo XV se le impuso a Iván III el título de autócrata, la iniciativa partió de la Iglesia. En un principio, Iván, al igual que sus antecesores, normalmente solo llevaba el título de gran duque (velikij knjaz'), al que se añadió a partir de mediados de los años 80, dudando y no siempre consecuentemente, el atributo "de toda la Rus'" (seva Rusi). También en lo que respecta a esta denominación ya se había adelantado la Iglesia en los tiempos premongólicos, pero salvo casos aislados, los gobiernos moscovitas tampoco entonces siguieron el ejemplo aislado iniciado por Iván Kalita. El título de zar (car'), extranjerismo llegado a través del eslavo y del griego (kaisar), con lo que las antigua crónicas rusas designaban tanto al emperador bizantino como a los khanes de los pueblos nómadas, solo se uso por la terminología oficial del estado a partir de la coronación de Iván IV en 1547, aun cuando ya Iván III y Vasilij III habían intentado introducirlo en su correspondencia con los Habsburgo.

Como conclusión podemos decir que pocos principados rjurikidas habían sobrevivido, si excluimos a los territorios septentrionales de Suzdalia y Novgorod, al dominio tártaro o lituano: en Černigov se produjo una atomización entre los descendientes de Mihail Vsevolodovic, de los cuales a finales del reinado de Iván III solo quedaban tres líneas: los udely de Odoev, Belev y Vorotynsk, desaparecidos en 1547, 1558 y 1573, respectivamente; el último rjuríkida de Smolensk, fue depuesto en 1405, pasando el territorio a Lituania; Volynia fue conquistada por los lituanos en 1324, Turov en 1318 y Pinsk en c.1330; el principado de Polock, también se fue subdividiendo entre varias ramas familiares hasta que cayeron en manos de los lituanos en torno a mediados del siglo XIII; Perejaslavl' hizo lo propio c.1324; y Novgorod-Severskij pasa a Lituania en 1362, y no volvió a recuperarse para Moscú hasta 1454. La única rama de príncipes de la dinastía Rjuríkida superviviente fue la de Moscú, convertidos sus miembros desde 1480 en emperadores, aunque solo duraría un siglo más, pues su último representante Fëdor I Ivanovič murió 
en 1598 y el estado ruso pasó a la familia de los Godunov.