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sábado, 27 de octubre de 2012

Los Reinos Galeses Medievales (I) : desde la retirada de las legiones romanas hasta los inicios de la invasión normanda (c.450-1063)


1. Los Orígenes de los reinos Galeses  en la Alta Edad Media.
El origen de la temprana organización política galesa debe buscarse en el período posterior al cese de la dominación romana en torno al año 400. Los líderes nativos, incapaces de sostener métodos romanos de gobierno, iniciaron los procesos que iban a llevar a la creación de una serie de reinos.
Se cree generalmente que la historia galesa comienza con la llegada de un cierto Cunedag (en galés tardío Cunedda) y sus hijos, como es narrado por Nennius en la Historia Brittonum). Este relato nos cuenta que Cunedag y ocho de sus hijos y un nieto llegaron desde Manau Guotodin 146 años antes del reinado de Maelgwn, príncipe de Gwynedd, en tiempos de su bisabuelo, y que ellos “habían expulsado a los irlandeses para siempre de esas tierras”. La forma del nombre Cunedag y el contexto de la historia indican que no es de más tarde del siglo VII. En uno de los textos de las genealogías reales adjunto a la Historia se da una lista de los hijos de Cunedag en una ortografía del siglo X, y en conclusión, se dice que el hijo mayor Typiaun había muerto en Manau Guotodin y su hijo Meriaun había dividido su parte de la herencia galesa con su hermanos: ‘Estas son sus fronteras, desde el río Dee al río Teifi, y fueron titulares de muchos distritos en las zonas occidentales de Britania’. No hay insinuación de una migración o de cualquier movimiento a gran escala desde Manau, y Cunedag nunca es citado como rex, o, para ese asunto, por ningún título.

Gales en el periodo tardorromano

No hay nada inherentemente imposible en la tradición más antigua del movimiento de Cunedag y sus hijos a Gales, como pretende Nennius, salvo su expulsión de los irlandeses, que ciertamente no fue completada tan pronto. En otra parte él declara que ellos expulsaron a los irlandeses fuera de Dyfed, Gower, y Kidwely, pero no hay autoridad en las genealogías para los hijos de Cunedag al sur de Cardigan, y la afirmación generalmente está desacreditada. En cualquier caso la tradición adicional que da los nombres de los hijos bien puede ser de origen más tardío, y simplemente una pieza de especulación de anticuario basada en los nombres de las divisiones posteriores del norte y oeste de Gales, a los que son idénticos. La lista es arbitraria y tiene huecos y no todos los reinos están en la costa o donde la concentración irlandesa pudiera buscarse, por ejemplo Anglesey. Los textos más antiguos representados por Nennius no hacen reclamación a esas identificaciones, que han sido sustituidas, sin duda, a partir de las genealogías posteriores que pretendían trazar los orígenes de los príncipes gobernantes a los hijos de Cunedag. Todas las genealogías se detuvieron al final del periodo romano, y la historia llena un vacío. Los nombres de los hijos posiblemente están basados en algunas viejas listas mnemotécnicas, como las de las batallas de Arturo: Rhufon de Rhufoniog, es decir Conway meridional; Dunod (en latín, Donatus) de Dunoding, alrededor de Harlech (donde la línea persistió hasta 900); Ceredig de Ceredigion; Edeyrn (en latín Aeternus) de Edeyrnion; Meirion (en latín Marianus) de Meirionydd, etc.  Esta concentración de genealogías sobre un ancestro del siglo V es estrechamente análoga a las de los reyes de Irlanda, donde el esquema sistemático es atribuido a los estudiosos medievales de las antigüedades. Se crearon esquemas anticuarios similares para los hijos de Erc en Dálriada, y para los hijos del epónimo Cruithne entre los Pictos.
La tradición galesa, nos presenta, entonces, con el mapa político de Gales al fin del periodo romano, como un mosaico de pequeños reinos, cada uno gobernado por su propia dinastía, cada uno representado por su propia genealogía cuidadosamente preservada, y cada uno se heredaba de padre a hijo. Cinco de esas genealogías pretendían que la dinastía que representan descendía de Cunedag, de las  cuales cuatro pertenecían a Gwynedd y una quinta a Ceredigion (Cardigan).


De ningún modo todas las dinastías galesas reclamaban descender de Cunedag. Dyfed (que incluía el moderno Pembrokeshire) en el suroeste conservaba el nombre del reino prerromano Demetia, y era gobernado por una dinastía que duró desde el siglo V al X y pretendía ser de origen irlandés. Siempre ha  tenido un interés especial porque aquí en el valle de Hodnant estaba la iglesia de Mynyw, la fundación monástica, y más tarde la catedral, dedicada a S. David, o Dewi Sant, el patrón de Gales.
El pequeño reino montañoso de Brycheiniog (Brecknkock) en Gales centromeridional nunca fue conquistado, y su dinastía que pretendía descender de una princesa nativa y un irlandés duró hasta el siglo X. La línea real de Builth sobre el alto Wye  pretendía descender de Vortigern, y la reclamación nunca fue disputada. De acuerdo con Nennius tanto Builth como Gwerthrynion (nombre derivado de una antigua forma de Vortigern), eran, cuando él estaba escribiendo gobernados por Fernmail y es cierto que los antiguos jefes de Gwerthrynion, como los de Builth trazan su descendencia de Vortigern. Los reinos del sureste de Gales pretendían derivarse de la provincia romana de los Silures, y tener una dinastía descendiente de Caratacus. Esta siempre fue la parte más romanizada de Gales, y el nombre de Caerwent ha sobrevivido desde la antigua centro tribal, Venta (Silurum).
El reino de Powys –bella, fértil Powys, ‘el Paraiso de Gales’ como la llama el poeta Llywarch Hen-emergió sin duda del viejo reino de los Cornovii, con su capital en Viroconium (Wroxeter) y su centinela el Wrekin (colina de Shropshire de 407 metros de altura). Siempre fue la puerta de Gales y tenía que guardar sus vados celosamente. El nombre del vado de Rhyd-y-Groes (‘Vado de la Cruz’) en Buttington sobre el Severn, y el establecimiento completo está inmortalizado en el relato medieval galés de ‘El Sueño de Rhonabwy’ como el campamento de Arturo durante las negociaciones con los sajones. El origen de la dinastía de Powys es oscuro pero la muerte de Cyngen, último rey de la vieja línea nativa, está registrada en los Annales Cambriae para 852.
Al trazar las dinastías separadas de esos pequeños reinos galeses independientes desde su origen en el siglo V hasta la gradual unificación de Gales en los siglos IX y X y su unión final con Inglaterra bajo Athelstan, no podemos dejar de impresionarnos por su estabilidad, pues permanecieron intactos durante muchos siglos. Algunas de las familias gobernantes tuvieron una vida de más de ochocientos años, y la unificación final del país parece haber tenido lugar por intermatrimonio más que por conflicto armado.

Los Reinos Galeses en la Edad Media

2. El desarrollo de los reinos galeses en la época Oscura y la lucha de los Cymry contra los anglosajones (siglos V-IX)
a) Gwynedd
Según la tradición, la reducción de los goidelos (irlandeses) de Gwynedd no fue completada por Cunedag y sus hijos. Uno de los ocho que emigraron a Gales, Einion Yrth, no dio su nombre a ningún cantref o cymwd, y la historia de sus descendientes sugiere que esto se debió a que permaneció en la línea de combate, llevando la guerra hasta el fin de su vida contra los goidelos de Mon y Arfon. Sea como fuere, es a su hijo Cadwallon Llaw Hir (‘el de la Larga Mano’), a quien la tradición atribuye la afirmación de la supremacía bretónica en el norte de Gales al derrotar a los irlandeses en una gran batalla que tuvo lugar en Cerryg y Gwddyl, cerca de Trefdraeth en Anglesey. Esta lucha es mencionada en primer lugar en la Tríada que habla de las tres bandas guerreras de la Isla de Bretaña; uno de sus números era la banda guerrera de Cadwallon Llaw Hir, quien, cuando estaban luchando contra los ‘Serygei Wyddel’, los irlandeses, en Cerryg y Gwyddyl, ataron sus pies a las patas de sus caballos, y así hicieron imposible la huida, dejando la victoria o la muerte como únicas alternativas. Otros relatos hablan de que la batalla se celebró en Llan y Gwyddyl, pero probablemente fue otro nombre para el mismo lugar. Desde entonces, los bretones dominaron en el norte de Gales; el hijo de Cadwallon, Maelgwn no parece haber tenido dificultades con los goidelos recientemente conquistados.



Incluso menos se conoce del progreso de los bretones en el sur que en el norte. Salvo por la ocupación de Ceredigión, la actividad de la Casa de Cunedag parece haber estado confinada al norte de Gales, y solo es posible conjeturar como expulsaron los bretones a los goidelos en el valle del Towy, en Dyfed y en la tierra de los Silures. Los colonizadores bretones del sur probablemente fueron los ordovices del actual Radnorshire, donde presionaron sobre el valle del Irfon en la región de Llandowery, Llandeilo y Llanely. Un movimiento tal como este puede explicar el hecho indudable de que se hubieran descubierto pocas inscripciones en latín entre el Towy y el Tawe, y también la historia de las conquistas de Cunedag en Gower y Kidwelly. Los goidelos del sur de Gales se habrían escindido en dos divisiones, los de Dyfed y los de el País Siluriano, y cada uno de esos dos distritos hay rastros de que el antiguo lenguaje permaneció durante muchas generaciones.
La dinastía dirigente en la historia de Gales desde el siglo V hasta el IX descendía de Maelgwn Gwynedd, cuyos ancestros se remontan a Cunedag en la cuarta generación y que iba a identificarse con Magloconus, el ‘Dragón de la Isla’ de Gildas. Magloconus había ganado la alta aprobación de Gildas al pasar algún tiempo en su juventud en un retiro monástico; pero había ido en contra de su promesa inicial y se convirtió en un poderoso y despiadado guerrero, renunciando a sus antiguos votos y cantos religiosos por lo panegíricos de los juglares de su corte. Aún estamos en la Edad Heroica de Gales, y todo lo que nos cuenta Gildas de la espléndida e imponente figura de Maelgwn y su carrera es típico de un príncipe heroico; pero esta es también la Edad de los Santos, y es característico de los príncipes guerreros en todos los países célticos de Bretaña puedan dejar el mundo para entrar en retiros monásticos, y a menudo emerger de nuevo, ya sea temporal o permanentemente, para tomar las armas como reyes guerreros.
Citado por Gildas, “Cuneglasus” fue también, sin duda, uno de los gobernantes de Gales, pues las genealogías incluyen un cierto “Cinglas” (en Gales moderno Cynlas) , que era hijo de Owain Dantgwyn, “el de los Dientes Blancos”, hijo de Einion Yrth, hijo de Cunedag y por tanto pertenecía a la misma generación que Maelgwn. No hay ninguna indicación de la sede de su poder, pero parece que Einion Yrth tenía su sede en Rhos, y fue sucedido por su hijo Owain, mientras que  el otro hijo Cadwallon Llaw Hir reinaba en Mon. La antigua villa de Penllyn puede conmemorar su nombre; sus hermanos Engan y Seiriol fundaron iglesias en el noroeste de Gales, y Caradog, el rey de Gwynedd que murió en 798 parece haber sido su descendiente.
Tanto Maelgwn como su hijo Rhun son conocidos para nosotros principalmente a través de la riqueza de tradiciones que le son atribuidas en tiempos posteriores, tales como la historia medieval de Taliesin, y el Sueño de Rhonabwy, y las breves narrativas incorporadas en la leyes galesas.
Cuando Maelgwn murió fue sucedido por su hijo Rhun Hir y este, a su vez,  por su hijo Beli ap Rhun. El rey de Gwynedd que le sucedió fue Iago ap Beli, cuyo óbito se registra en 613 en los Annales Cambriae. Sin embargo, no existe certeza de que sea hijo de Beli ap Rhun, puesto que no concuerdan los datos cronológicos, al situarse ambos en la misma generación. En Geoffrey de Mounmouth aparece como Iago ap Beli ap Einion. Puede suponerse con bastante probabilidad que este Einion era el rey Einion de Lleyn, que aparece citado como hijo de Owain Dantgwyn de Rhos, hijo de Einion Yrth ap Cunedda.

b) Powys
Solo se tienen una idea general de qué tierras pudieron haber constituido el reino llamado Powys después de la retirada de los romanos a principios del siglo V. Probablemente se extendía al este hasta el Severn y al sur hasta el Wye, extendida su parte norte hacia el Mar de Irlanda, desde el Dee al Clwyd. Esas tierras parecen ser los territorios combinados que se relacionan con las tribus celtas de los Cornovii y los Deceangli.
La porción más septentrional incluía lo que más tarde se llamaría Tegeingl, Ial, Ystrad Alun, Yr Hob, ambos Maelors, Dyffryn Clwyd, al borde del río Clwyd, Nanheudwy, Cynllaith, Cheshire y la parte de Shropshire al norte del Severn. La parte más baja incluía Mochnant, Mechain, Deuddwr, Gorddnur, Ystrad Machell, Caereinion, Cyfeiliog, Arwstly, Cedewain, Llanerch, Hudol, Ceri, Maelienydd, Gwerthrynion, Cwmwd Deuddwr, Buellt (=Builth), Elfael, Llythyfnwg, Shropshire al sur del Severn, y la porción de Herefordshire, Worcestershire y Gloucestershire que están al oeste del Severn.
Podría sospecharse que los dos reinos celtas originalmente separados se unieron en algún punto del siglo V, posiblemente por los matrimonios simultáneos de una princesa de cada tribu con un príncipe de la otra. La fusión puede haber estado motivada por una amenaza común por enfrentarse a los extranjeros, ya fueran pictos viniendo desde el norte o sajones desde el este.
Se dice que cuando los romanos dejaron la isla, poco después del 400, las ‘ciudades’ de las llanuras habían buscado a un hombre de Llydaw para encabezar su gobierno central. Se nos relata que el rey de ese territorio envió a su hermano menor Constantino para ocupar el cargo. Geoffrey de Mounmouth pretende que el hombre murió o fue asesinado dejando a un hijo llamado Constante que estaba preparando para el sacerdocio. Walter Wolcott sugiere que el clérigo era realmente Custinenn el Bendito, hijo de Maxen Wledig. Los dirigentes de las ciudades eligieron a este “hombre de paja” como su nuevo ‘emperador’ o rey supremo pero seleccionó un consejo de hombres experimentados para asesorarle. Los historiadores más antiguos dicen que uno de esos consejeros era Gwertheyrn, el hombre llamado más tarde Vortigern. Supongamos por un momento que otro de esos consejeros fuera Cadell Ddrynllwg. El rey supremo o bien murió o bien fue asesinado en torno a 425 y Vortigern le sucedió. Unos tres años más tarde, Vortigern invitó a un pequeño contingente de sajones para establecerse en Thanet, pequeña isla en la costa de Kent. Cadell pudo haber estado entre los que se opusieron a ello. Era conocido que las tribus localizadas a lo largo del canal de la Mancha estaban siendo fuertemente presionadas por las hordas bárbaras que venían del este; una vez que ese pueblo puso pie en la puerta de Britannia, miles más los siguieron. Una vez asentado firmemente en el poder, Vortigern pudo haber invadido las tierras de Cadell para derrocarle y finalizar su oposición. La enemistad pudo haber estado ocurriendo en 429 cuando el obispo San Germanus visitó Britannia para combatir la herejía del Pelagianismo. Consciente de que tal lucha interna era una locura en un momento en que las hordas “incivilizadas” de pictos y escotos del lejano norte estaban atacando a los civilizados y romanizados habitantes de Britannia, Germanus probablemente trató de negociar una tregua entre Vortigern y Cadell. Sin duda, la invocación de los fuegos del infierno sobre Vortigern, hizo que éste diera marcha atrás y dejó a Cadell gobernar sus tierras en paz. Por supuesto, Nennius relató el incidente como si Germanus fuera un hacedor de reyes y Cadell como un hombre que nunca antes había estado cualificado  para ser un líder tribal. Creemos que después de que Vortigern hubiera muerto, la amenaza creciente de los sajones empujando hacia el oeste buscando tierra fértil indujo a los reinos a fusionarse y presentar un frente defensivo unido.

c) La lucha contra los anglosajones (615-655)
Al comienzo del siglo VII el ataque de los anglosajones sobre los Cymry a manos de Æthelfrith se concretó en un movimiento más amenazante. Durante los primeros doce años de su reinado, desde 592 hasta 604, fue, si hemos de creer al autor de las Saxon Genealogies, rey de Bernicia solamente, siendo su frontera meridional el río Tees, o posiblemente el Tyne; en el último año anexionó el reino inglés vecino de los Deiri (conocido en la literatura galesa como Deifyr) expulsando de él al joven Edwin, hijo del anterior rey, Ælle. Ahora mantenía una posición excesivamente fuerte, y aunque la preeminencia de Æthelberht de Kent le previno de ejercer mucha influencia al sur del Humber, al norte de ese río no tenía rival. En 603 había sido atacado por Aedán mac Gabráin, rey de la importante colonia irlandesa o “escocesa” que se había establecido en Argyll, con un gran ejército que probablemente incluía un contingente de de los Cymry de la región del Clyde; pero Aedán sufrió una aplastante derrota en Degsastan (‘la Piedra de Degsa’), probablemente Dawson en la cabeza de Liddesdale.
Posiblemente fue la distinción que consiguió con esta victoria lo que envalentonó a Æthelfrith poco después para poner sus manos sobre Deira y como consecuencia de esta adquisición adicional entró en contacto con los Cymry meridionales, con los hombres de Gwynedd y Powys, y los que vivían junto al Mersey y el Ribble. Luego, abrió el segundo periodo de relaciones entre los anglosajones y los Cymry –el que transcurre en el espacio de unos 50 años hasta la separación final de la sección septentrional de la meridional de la derrotada nación británica, y así Gales y Strathclyde discurrirían desde entonces por caminos separados.
No sabemos qué camino tomó Æthelfrith hasta llegar a Chester. Pero fue cerca de esta ciudad donde, sobre el año 615 obtuvo su más famosa victoria sobre los bretones. Beda proporicona en su Historia Eclesiastica, algún relato de la batalla; desgraciadamente, solo estaba interesado en lo que pudiera considerarse como un accidente en la lucha. Fue su propósito mostrar que en esta ocasión una profecía pronunciada muchos años antes por Agustín se cumplió, en el sentido de que si la clerecía británica no se le unía en predicar a los ingleses paganos, ellos seguramente serían víctimas de su furia bárbara. En consecuencia, cuenta la historia de la aparición en el campo de batalla, después de una marcha de tres días de muchos cientos de monjes procedentes del no muy lejano monasterio de Bangor, que estaba situado en los que se suponía era un lugar seguro bajo la protección de un tal Brochwel, y desde ese puesto de ventaja, comenzó a implorar la bendición sobre los hombros de sus compañeros y compatriotas. Æthelfrith preguntó por el significado de este extraño espectáculo, y al decírselo, ordenó a sus tropas inmediatamente que arrasaran la ciudadela de los que rezaban. Brochwel y sus hombres huyeron al primer encuentro. Se dice que no menos de doce cientos de “santos” fueron pasados por la espada. Como para las principales cuestiones de la batalla Beda no tiene nada que decir, excepto que la decisiva victoria de Æthelfrith no se ganó sin una considerable pérdida de su propio lado. Siendo como era una victoria, sin duda, no fue bastante lo bastante completa como para que se produjera una ocupación del territorio alrededor de Chester: Æthelfrith se retiró del distrito, y poco después, en 616, encontró la muerte en las orillas del río Idle en batalla contra el rey Raedwald de East Anglia.
Hasta donde podemos comprobar, el líder de los Cymry en la batalla de Chester era Selyf (o Salomón) Sarffgadau ('serpiente de batalla'), hijo de Cynan Garwyn (‘el del Carro Blanco’), afamado señor de la guerra que es recordado en los poemas de Taliesin por haber emprendido fructíferas incursiones sobre Dyfed, Gwent, Anglesey, Brycheiniog y Cornwall, aunque nunca tuvo contacto con los anglosajones, y nieto de Brochwel Ysgithrog (‘el de los Colmillos’), y a través de ellos descendiente en séptima generación de Cadel Ddrynllwg, quien como representante de la  vieja línea de Powys era el defensor natural del valle del Dee. Las noticias galesas e irlandesas de la batalla le citan como el más notable entre los muertos, y una de las Tríadas le reconoce entre los héroes británicos que fueron vengados desde sus tumbas, quizá una alusión  al hecho de que Æthelfrith hubiera vivido poco tiempo después de su triunfo. No hay evidencias de que las fuerzas de Gwynedd tomaran parte de la batalla, aunque se encuentra una referencia en una crónica (Harl. M.S.3859) que señala que ese mismo años murió Iago ap Beli, rey de Gwynedd, como se dijo más arriba, descendiente de Owain Dantgwyn de Rhos, pero no conecta el suceso con su noticia de “Gwaith Caerlleon”. Más bien sugiere que Iago murió en un monasterio después de retirarse de su cargo. Así, el soberano de Mon y Arfon y heredero de las pretensiones de Maelgwn Gwynedd era probablemente Cadfan, que aparece en las genealogías como hijo de Iago ap Beli.
Su famosa inscripción con su cruz inscrita en la iglesia de Llangadwaladr, nos habla directamente. La sede familiar en Aberffraw es una construcción de piedra sobre un piso arenoso que debe haber sido ideal para el ejercicio de los caballos de sus miembros. En la inscripción se lee: “Catamanus rex, sapietisimus, opinantisimus omnium rerum”, ‘El rey Cadfan, el más culto y célebre de todos los reyes’. Tanto la inscripción como la caligrafía están en la forma más actualizada de escritura continental, y la pequeña corte de Aberffraw en la costa oeste de Anglesey estaba probablemente en contacto directo con la cultura continental. La inscripción sugiere que el mismo Cadfan fue un hombre educado –sapiens significa hombre culto, y por tanto un clérigo en este periodo; y el ambicioso y de mucha categoria epitafio con su cruz inscrita sin duda fue establecido por su hijo Cadwallon o su nieto Cadwaladr, el fundador tradicional de la iglesia en la que se ubica la inscripción, la Abadía de Westminster de la familia.
Si Cadfan puede ser reconocido como una de las oscuras personalidades de la historia galesa, su hijo y sucesor Cadwallon (II) fue el protagonista de la última gran lucha entre bretones e ingleses por la supremacía en la isla y el derribo de Edwin levantó durante un tiempo las esperanzas de que los bretones pudieran librarse aún de las garras del conquistador teutónico. La caída de Cadwallon un año más tarde esparció esas esperanzas a los vientos.
La muerte de Æthelfrith en 616 trajo una revolución dinástica en Northumbria. El poder fue tomado por Edwin, representante de la línea real despojada de Deira en 604, y así, mientras los dos reinos aún estaban bajo una sola cabeza era el meridional y no el septentrional el que tenía la supremacía. Edwin había pasado su juventud en el exilio, huyendo de corte en corte para escapar de Æthelfrith; durante sus andanzas había vivido en East Anglia, y también, si podemos aceptar la prueba de las Tríadas, en Gwynedd, pues su nombre está incluido en un trío de “los tres principales opresores de Mon”, alimentado dentro de la isla. Pronto demostró la energía y resolución que se esperaría de uno que había sido entrenado en la austera escuela de la adversidad. Atacando al reino británico de Elmet o Elfet, situado alrededor de Leeds, dominó y expulsó completamente al rey Ceredig de su trono. Por esta conquista, la principal barrera que separaba Deira del Mar de Irlanda fue eliminada, y muy poco después Edwin debió haber hecho efectiva la brecha entre los Cymyr del Norte y los de Gales que la batalla de Chester prefiguró, pero que realmente no se había producido. Para el historiador inglés su más notable logro fue la conquista de lo que Beda llama las Islas Mevanias, situadas entre Bretaña e Irlanda, en otras palabras, de Anglesey y Man. Tal conquista implicaría la equipación de una flota, que estaba probablemente dispuesta en Chester.
La tradición no dice nada de la participación de Edwin en la batalla, y solo conmemora el valor de un Belyn  de Lleyn, al que se describe combatiendo a Edwin con su “teulu” o banda de guerra en “Bryn Edwin” en Rhos, y también en Erethlyn, cerca de Eglwys fach”, en la misma región. Rhos, situada como está entre el Clwyd y el Conway era exactamente la región en la que oponerse al progreso de cualquier expedición que hiciera su camno hasta Anglesey, y la Colina de  Edwin puede ser la que se conoce hoy con el nombre ligeramente alterado de Bryn Yr Odyn, no lejos de Llanelian. La valiente postura de Belyn y sus valientes seguidores se hizo, no obstante, en vano, pues la lucha se acercó después de haberse aplazado aparentemente algunos años, con la amenaza de Cadwallon a la isla de Priestholm o Ynys Lannog, frente a la costa de Anglesey, donde fue aplastada por la flota de Edwin. Fue ahora con toda probabilidad cuando la huida a Irlanda de Cadwallon tuvo lugar, que es avalada por la tradición y debe haber completado el triunfo de Edwin totalmente.
Pero Cadwallon, volviendo a Gales, entró en alianza con Penda, que se había adelantado como líder de los mercianos, los colonos anglos en la cuenca del alto Trent. Los motivos de Penda no son difíciles de discernir; era pagano y hasta su muerte permaneció como defensor del paganismo entre los anglosajones; como merciano estaba resentido por la ascendencia de Northumbria. El rey británico, no obstante, había establecido que su principal preocupación debía ser quebrar el poder de Edwin, y que en fomento de este propósito no debía ser escrupuloso con los medios empleados. No tenía razón para temer el triunfo de Mercia, un estado aún en fase inicial, y la religión de Penda no era obstáculo para quien no consideraba a los cristianos ingleses, seguidores de los caminos de Roma, como hermanos en la fe. En 633 Cadwallon y Penda encontraron a Edwin en batalla, le derrotaron y le mataron, y durante un tiempo tuvo a Northumbria a sus pies. Beda da el nombre del lugar como Haethfelth y transmite la sensación de que estaba en Deira, o no lejos de sus fronteras; en consecuencia, Hartfield, cerca de Doncaster ha sido una identificación popular, aunque otras fuentes la sitúan en algún lugar de Shropshire o Montgomeryshire.
Durante el año que siguió al derribo de Edwin, Northumbria estuvo enteramente a merced del rey británico y su aliado marciano. Era tratado como país conquistado y saqueado sin piedad. Cadwallon era el espíritu dominante, y está claro que su política era puramente destructiva. Su ánimo no era subyugar Northumbria sino arruinarla. A la muerte de Edwin Deira y Bernicia se habían convertido de nuevo en reinos separados; un hijo de Æthelfrith, Eanfrith, había tomado la corona del norte, mientras que un primo de Edwin, Osric, la del estado del sur. Derrotó y mató a Osric en verano de 634, encontrando su oportunidad cuando este príncipe se esforzaba por encerrarle a él y a su ejército dentro del circuito de una ciudad amurallada; en otoño de ese mismo año atrajo a Eanfrith a su campamento, y le despachó también. Con un extenso ejército, al que había unido, si duda, los Cymry tanto del norte como del sur, en una ansiosa expectación de un triunfo final sobre el enemigo sajón, se plantó en el corazón de Northumbria, en las colinas que bajan hacia el norte en dirección a Hexham y el Tyne.
Un segundo hijo de Æthelfrith, llamado Oswald, había ocupado enseguida el lugar de su hermano Eanfrith y con un pequeño cuerpo de tropas en las que confiaba totalmente, marchó al sur para disputar a Cadwallon la supremacía de Bernicia. Los dos hermanos habían pasado el reinado de Edwin en el exilio entre los escotos de Argyll y habían sido imbuidos allí con los principios de la religión cristiana, que ellos recibieron, por supuesto, en su forma céltica. La creencia de Eanfrith no fue, según parece, mantenida, sino débilmente, pues la abandonó al ascender al trono; Oswald, por otra parte, había abrazado la nueva religión con toda la sinceridad de un carácter singularmente noble. La siguiente noche el ejército de Northumbria reanudó su marcha y al romper el día encontró la hueste de Cadwallon, como estaba acampado unas 10 millas más al sur, en las orillas de la corriente conocida como Rowley Water. A pesar de la disparidad del número, la aniquilación de los británicos fue total y la muerte de Cadwallon la hizo una derrota irreparable.
El año de la supremacía de Cadwallon en el norte demostró que aunque el coraje de los Cymry se mantenía alto, no poseían el secreto del gobierno. Fracasaron en completar su victoria en el campo de batalla mediante cualquier medida que pudiera inclinar a los derrotados northumbrios a aceptar su supremacía, y en consecuencia, la cuestión de si ellos reconquistarían las islas o serían expulsados a las regiones montañosas del oeste, fue resulta por los acontecimientos del años siguiente. Pasó algún tiempo antes de que la disputa con Northumbria fuera abandonada, pero el desenlace desde entonces fue seguro.
Oswald se instaló como rey de toda Northumbria, y de acuerdo con el testimonio de Beda, su poder no fue inferior en extensión al de Edwin mismo. Pero el nombre de Oswald no estuvo asociado a ninguna lucha contra los Cymry, como marcó el reinado de su predecesor, ni por historia ni por tradición, y nada se sabe de sus relaciones con el sucesor de Cadwallon, si en efecto, algún príncipe galés fue capaz en este tiempo de afirmar su pretensión al oficio de “gwledig”. Su enemigo principal fue Penda de Mercia, quien en 642, cuando él había gobernado sobre los northumbrios durante unos 8 años, le atacó y mató en la batalla de Maserfeld. No hay rastro de que los Cymry hubieran tomado parte en esta batalla aunque parece probable que se celebrara no lejos de sus fronteras. Pues, mientras que ninguna autoridad antigua proporciona ninguna pista para la situación del campo de batalla, una tradición local, que existía en tiempos de la conquista Normanda, la fijo en Owestry, ‘el árbol de Oswald’ (en galés, “Groes Oswallt”, es decir, la Cruz de Oswald), del que el lugar toma el nombre, siendo tomado como el poste de madera o pica sobre el que se colocó por orden de Penda la cabeza del rey caído. La victoria de Maserfeld convirtió a Penda durante muchos años el poder principal de Britania meridional. Northumbria se convirtió de nuevo en un reino dividido, y el líder marciano fue capaz no solo de controlar los asuntos de Deira sino también de hostigar mediante constantes expediciones de saqueo los límites más alejados de Bernicia meridional, gobernada por un hermano de Oswald, Oswy. Hasta donde podemos juzgar, tuvo en todo momento el apoyo de los Cymry, y en torno a 645 una lucha, registrada solamente por los analistas irlandeses (Anales de Tigernach) tuvo lugar entre Oswy y los bretones de Strathclyde o de Gales, en el que es altamente probable que Penda formara parte ya en secreto o abiertamente.
Gwynedd estaba gobernada en este tiempo por Cadfael, hijo de Cynfeddw, que no era del linaje de Cunedda, pero está clasificado en las Tríadas entre los Tres Reyes Campesinos de la Isla de Bretaña. Cadwallon había dejado, en efecto, un hijo, Cadwaladr, pero probablemente en la época de la muerte de su padre, era de corta edad, y parece que tuvo que esperar por su corona durante un periodo considerable. No se conocen otros líderes galeses del periodo, pero hay pocas dudas de que actuaron con Penda y que la mayoría estaban en el ejército que en 655 marchó sobre Bernicia con la intención de arrinconar a Oswy. Fue la crisis de la carrera de ese rey; estuvo encerrado en la sólida fortaleza de Iudeu, que se sitúa en algún lugar cerca del estuario del Forth, y fue obligado a entregar los tesoros de la reserva real. Las reliquias familiares que había recibido de sus ancestros y los ricos botines de muchas victorias sobre los bretones. El rey merciano los distribuyó, con el orgullo de un conquistador, como dádivas a sus seguidores, y el placer de los Cymry al recuperar sus antiguas posesiones hicieron memorable durante años venir a la “Restauración de Iudeu”. Luego, el ejército regresó triunfante y probablemente cuando las apretadas tropas estaban pasando a través de Deira, en el estado de ánimo descuidado de hombres que han logrado su objetivo, Oswy estalló sobre ellos y en la batalla de Winwaed Field derrotó a la gran confederación, mató al implacable enemigo de su casa, y finalmente liberó Northumbria de la dominación de sus aliados británicos. Cadfael escapó de la destrucción al partir hacia Gwynedd con todos sus hombres la noche antes del encuentro, lo que llevó a los sensatos del día a fijar un nuevo epíteto a su nombre, a saber: Cadfael Cadomedd, “el que declina el combate”. Pero entre los treinta nobles que cayeron alrededor de Penda debieron haber estado un número no pequeño de bretones, y fue el último en disputar seriamente con los ingleses la supremacía de la isla de Bretaña.
La victoria de Oswy le capacitó para alcanzar la cima de su poder e influencia no alcanzada por ningún rey inglés.  Fue reconocido igualmente por sajones, anglos, bretones, pictos y escotos como el supremo soberano de Bretaña, y tras su muerte en 671 una buena parte de su autoridad fue retenida por su hijo Ecgfrith. Esta victoria final de Northumbria sobre los Cymry puso fin a la existencia de los últimos como fuerza unida y dividió irrevocablemente a los cumbrios de los galeses. Así, el año 655, marca una época de gran importancia en la historia del pueblo galés: cierra el periodo de definición, durante el que gradualmente se distinguieron de los otros habitantes de esas islas, y constituyeron un pueblo separado: trae al escenario a una nación aislada y autocontenida, dependiendo en delante de sus propios recursos para su desarrollo.
d) La Edad del Aislamiento (655-800)
A partir de las genealogías conservadas y de las leyes galesas, y no menos desde las escasas noticias de los analistas, puede inferirse que los galeses estaban en este periodo bajo el gobierno de jefes menores, “reyes” de distritos que a menudo eran de menor extensión que un condado galés moderno. La ambiciosa esperanza de recobrar Bretaña de la dominación inglesa se había disipado para siempre y con ella había finalizado la misión del “gwledig”; desde entonces el conflicto con los anglosajones sería una guerra fronteriza, iniciada contra los reyes y ealdormen de Mercia, en incontables escaramuzas e incursiones en el limes. Bajo muchos líderes locales.
Poco se sabe del proceso por el que evolucionó la frontera entre ingleses y galeses. No se ha conservado ningún registro de la conquista de Cheshire, Shropshire y Herefordshire. Parece que fue el siglo VII más que el VIII el testigo de los triunfos de Mercia a lo largo de la frontera, y que la gran edad territorial de Mercia fue la de Penda († 655) y su enérgico hijo Wulfhere († 675). Chester y sus alrededores, no ocupados por Æthelfrith como resultado de su famosa victoria, probablemente cayó en manos de Mercia no mucho después; pudo haber sido un efecto de la caída de Cadwallon. Si puede suponerse que Santa Werbuhr tenía un convento aquí antes del traslado de sus reliquias desde Hanbury en 874, era totalmente inglesa al menos desde 680, pues ella era hija del rey Wulfhere. A esto puede añadirse que el hecho de que Beda de al monasterio de Bangor Iscoed un nombre inglés, Bancornaburg, implica que, cuando escribía en 731, la frontera inglesa estaba no lejos del río Dee. En Shropshire, la evidencia apunta en la misma dirección. Ya se ha sugerido que el nombre de Penda está conservado en el de Llanerch Panna, cerca de Ellesmere y que la batalla de Maserfeld se combatió en Oswestry. En la siguiente generación, Wulfhere dio su nombre a Wulfheresford, conocido por los galeses como “Rhyd Wilfe ar Efyrnwy”, y por tanto, debe haber estado cerca de Llanymynech o Melverley. Shresbury mismo no es mencionado hasta una fecha tardía, pero el monasterio de Wenlock fue fundado por Santa Milburh, prima de Santa Werburh, así que este distrito debe haber estado en manos inglesas antes del fin del siglo VII. Que Herefordshire fue también conquistado sobe mediados del siglo VII (si no antes) no admite dudas. Esta fue la región de los Hecana o Magesaetas, con Hereford como sede del obispo. El Liber Landavensis, compilado a partir de antiguos registros en Llandaff en el siglo XII, sitúa en la primera mitad del siglo VII la expulsión de los bretones del triángulo formado por el Dore, el Worm y el Wye, y en efecto, es evidente que, en interés de la seguridad de Hereford, esta extensión del país  debía haberse tomado por el tiempo de la fundación de la ciudad. Por tanto, parece fuera de toda duda que a comienzos del siglo VIII, la edad de la grandeza de Mercia, el estado ya había alcanzado, en lo esencial, sus límites más occidentales, y que el trabajo de Offa fue más de definición que de conquista.
Durante los años de 716 a 737 Mercia estuvo gobernada por Æthelbald, que fue el principal monarca inglés de su época, manteniendo a Wessex bajo su dominio la mayor parte de su reinado, y estando por encima de Northumbria y su débil línea de reyes. Sin embargo, no hay ninguna indicacion de cualquier guerra iniciada por él contra los galeses. Y todo lo que se sabe sobre el conflicto fronterizo que sin duda continuó incesantemente durante este periodo es que en o en torno a 722 los galeses obtuvieron dos victorias en el sur de Gales, una en un “pencon” o “Pencoed”, aún no identificada, y la otra en Garth Maelog, que probablemente era el lugar de ese nombre cerca de Llanbisten en Radnorshire. Es bajo el sucesor de Æthelbald, Offa (757-796) cuando el enfrentamiento entre los galeses y los ingleses emerge de nuevo a la luz de la historia.
Offa fue uno de los reyes más poderosos del temprano periodo inglés, formidable en Kent, Wessex y East Anglia, y tratado como un igual por su poderoso vecino, Carlomagno (768-814). Por eso, no es del todo sorprendente que hubiera demostrado vigor e iniciativa en su tratamiento de los galeses, a los que se abría su reino desde el Severn hasta el Dee. Se registra una batalla entre galeses e ingleses en Hereford en el año 760, y su nombre esta ligado de manera expresiva con dos incursiones que se hicieron sobre territorio galés en 778 y 784. Estos ataques tuvieron que hacerse a tan gran escala que atrajeron el interés del cronista, pero probablemente no formaban parte de un esquema para la conquista de Gales, pues la empresa particularmente conectada con Offa es la barrera fronteriza, conocida como ‘Offa’s Dyke’, que hizo levantar junto a la frontera galesa y que debe considerarse como el cierre deliberado de la era de conquista.
Las fuentes inglesas y galesas no mencionan la autoría de Offa, pero el testimonio de Asser, monje galés que se convertiría en obispo de Sherborne (en Dorset) durante la década de los noventa del siglo IX, y que durante su estancia en la corte del rey Ælfred de Wessex escribió (893) una ‘Vida del rey Ælfred’, pesa más que el silencio de otras fuentes. Se ha señalado que la forma u disposición de este atrincheramiento prueban que había sido realizado por un pueblo oriental para defenderse de los habitantes del oeste; la zanja o foso está también en el lado occidental y donde se sigue la línea de un barranco o escarpadura del terreno la cara esta siempre hacia el oeste. De acuerdo con Asser, la muralla corría de mar a mar. No se ha encontrado ningún vestigio del muro al sur de Bridge Sollers sobre el Wye, unas seis millas arriba de Hereford. Las modernas investigaciones del muro a cargo de David Hill y Margaret Worthington, llegan a la conclusión de que es una estructura más corta de lo que Asser afirmaba, extendiéndose desde Rushock Hill al norte de Hereford Plain hasta Llanfynydd, cerca de Moll, Flintshire, unas 64 millas. De acuerdo con Hill y Worthington, los muros en el lejano norte y sur pueden tener distintas fechas y aunque se pueden conectar con el muro de Offa, aún no hay evidencias concluyentes de esto. La porción del muro junto al norte del Wye parece haber quedado obsoleta como frontera no mucho después de su erección, como resultado de la colonia de Eardisly y villas circundantes, que lanzó a los galeses de vuelta a los picos periféricos del bosque de Radnor.
En 796, año de la muerte de Offa, tuvo lugar la batalla de Rhuddlan, en el que puede conjeturarse, los ingleses buscaban defender su nueva frontera en Tegeingl. Bajo el sucesor de Offa, Cenwulf, los ingleses saquearon la región de Snowdon misma; en 818 penetraron en Dyfed. Cenwulf murió en 821 en Besingwerk, quizá en el curso de una nueva batalla contra los galeses, pero ni siquiera su muerte llevó al cese de los ataques sobre los hombres del oeste, aunque marca el fin del periodo de grandeza de Mercia, pues en 822 la fortaleza de Deganwy, en un tiempo bastión seguro de Maelgwn Gwynedd, fue destruido y el reino de Powys invadido. Poco después, no obstante, la supremacía pasó de Mercia a Wessex y, cuando Mercia además comenzó a sentir espeso de la espada de los normandos, los galeses comenzaron a respirar más libremente.
Tras la caída de Cadwallon, la Casa de Cunedda estuvo representada por su hijo Cadwaladr (c.655-682), que fue rey de los bretones en los días de Oswy de Northumbria. Ninguno de sus hechos han sido recordados, a pesar de que debió haber sido una figura de alguna distinción, pues los bardos de épocas posteriores, consideraron su nombre como digno de evocación, y en los días de opresión nacional se profetizada sobre su retorno, como también se decía de Arturo, para liderar a los Cymry a la victoria. Murió en la gran plaga de 664 ó 682, según las fuentes, y es probable, a pesar de su reputación militar, que pasara el fin de su vida como monje, pues la iglesia de Eglwys Ael o Llangadwaladr en Anglesey lo proclama como su santo patrón y fundador, y se le dedicaron iglesias en otras partes de Gales. La situación de Llangadwaladr, a unas dos millas de Aberffraw, sugiere que ésta no se había convertido aún en el principal lugar de residencia de la familia, ni que hablar del hecho de que la tumba de su abuelo Cadfan esté en la misma iglesia, recordando la conexión con el distrito un par de generaciones más tarde. Desde entonces, Aberffraw, un cúmulo de pobladores en la pequeña elevación que se alza sobre la llanura de arena, en la desembocadura del Ffraw, fue la ‘”sede principal” de Gwynedd, y su posesión se mantenía para conferir una dignidad y preeminencia que ningún otro título pudo suplir.
Los sucesores de Cadwaladr fueron hombres sin notoriedad, cuyo dominio no se extendía, según parece, más allá de los límites de Anglesey. De su hijo Idwal Iwrch (682-712) apenas se sabe nada. De su nieto Rhodri Molwynog se registra su muerte en 754, y la familia pasó desapercibida hasta su extinción a principios del siglo IX.
A la muerte de Rhodri, muy poco se sabe sobre quien gobernó allí hasta la segunda década del siglo siguiente. Las fuentes no describen claramente las circunstancias que rodearon el cambio de gobierno desde los descendientes de Cunedda a Merfyn Frych (825-844). En este oscuro periodo de la historia de Gwynedd las fuentes son contradictorias; el estudioso de la historia y la genealogía galesa, Darren Wolcott, a partir de un análisis preciso de las fuentes y los datos recopilados, proporciona una sugerente hipótesis que podría explicar la transición entre la casa de Cunedda y la nueva dinastía de Merfyn Frych (825-844):
A la muerte de Rhodri Molwynog en 754, fue seguido por su hijo Cynan Tyndaethwy, nacido hacia 730. Cuando Cynan se volvió demasiado viejo para dirigir hombres a la batalla en la década de 790, la carga de la defensa del reino del norte de Gales recayó sobre un pariente lejano, Caradog de Rhos, descendiente de Owain Dantgwyn, al igual que Cynan. Creemos que el Hywel al que las fuentes hacen enemigo de Cynan no era su hermano, como se presenta en varias crónicas, sino el hijo de Caradog. Cuando su padre fue muerto en 798, Hywel ap Caradog se convirtió ahora en el defensor principal de Gwynedd. Sabiendo que el anciano Cynan no tenía hijos y que su propia ascendencia le hacía lógico sucesor, creemos que Hywel se volvió impaciente cuando el viejo rey seguía viviendo pasado su octogésimo año de edad. Así, en 813/814 Hywel desplazó su ejército hasta Anglesey para reclamar el palacio real. Pronto quedó claro para Cynan que su banda guerrera no podía competir con Hywel, de manera que el anciano huyó a la isla de Man. Habría sido un santuario lógico para él. Muchos años antes, su única hija había contraído matrimonio con un dirigente de esa isla, Gwriad, y su hijo, Merfyn Frych, había alcanzado ahora la madurez.
Con el apoyo de tropas de Man, fue repuesto en el trono, pero murió el mismo año debido a su avanzada edad. Hywel retomó el poder y lo mantuvo hasta su muerte en 825. Entonces Merfyn reclamó el reino para sí mismo a través de su madre. No obstante creemos que fue el poder militar de Merfyn y no su estatus de princesa de su madre lo que  acobardó a los hombres de Gwynedd para aceptarle como su rey. Dada la fiera reputación adjudicada a Merfyn Frych y más tarde a su hijo Rhodri Mawr, no sería difícil ver por qué ningún hijo de Hywel se atrevió a reclamar un reino que nunca fue el patrimonio de su familia. Así, exceptuando solo las interrupciones del siglo XI por los fuertes hombres de Powys, los descendientes de Merfyn Frych gobernaron sobre Gwyned hasta que Eadweard I derrotó a Llewelyn el Último en 1282.
En Powys, parece que tras la muerte de Selyf Sarffgadau el trono lo ocupó su hermano Eiludd ap Cynan, que continuó el linaje. Su biznieto Elisedd ap Gwylogg es famoso por haberse erigido en su honor una columna conmemorativa conocida popularmente como el “Pilar de Eliseg”. Elisedd era hijo de Gwylog y Sanan, hija de Nowy ap Arthwyr de Dyfed; floreció a mediados del siglo VIII, y hasta donde podemos comprobar de las viejas lecturas de la borrada inscripción sobre su monumento, inició una guerra triunfante contra los ingleses. Su nieto Cadell murió siendo rey de Powys en 808, y fue sucedido por su hijo Cyngen, quien seguramente al principio de su reinado encargó el Pilar de Eliseg y lo erigió, de acuerdo con la sabiduría popular, sobre la tumba de su ancestro, Elisedd ap Gwylog. Pero, al parecer, no antes de que hubiera creado ese monumento conmemorativo para honrar al hombre que “había anexionado la herencia de Powys del poder de los ingleses”, ese viejo enemigo estaba a punto de invertir su fortuna. La entrada del año 823 del Brut y Tywysogyon (“Crónica de los Príncipes”) lacónicamente informa que ‘los sajones…tomaron el reino de Powys para sí’. No hay insinuación de cómo ocurrió esto, pero se puede suponer que Cyngen había sufrido una derrota en el campo de batalla que fue más abrumadora que una escaramuza normal, a pesar de que el rey sobrevivió.



Es difícil calcular que significa la expresión ‘tomar Powys para sí’. El objeto de controlar la tierra en esa época no era el control físico, sino recibir las rentas, impuestos, peajes y otros ingresos que el pueblo pagaba por su uso. El conquistador extranjero no quería desplazar a sus residente ni asumir la carga de la rutina de las tareas de gobierno y judiciales; simplemente quería el impuesto de ese pueblo, que anteriormente se rendía a su rey y a sus señores menores. El hecho de que Cyngen sobreviviera a la insostenible situación a que se enfrentó sugiere que se alcanzó un acuerdo con los sajones, algo parecido a aceptar ser su marioneta o dimitir a favor de otro hombre que ellos quisieran.
Aunque no podemos conocer los acuerdos alcanzados entre la familia de Powys y los sajones (casi ciertamente bajo Ceolwulf, rey de Mercia), la transición no parece que afectara a la vida cotidiana del pueblo o seguramente encontraríamos algún indicio de rebeliones, represalias y sufrimiento en la crónica. Y si Cyngen marchó inmediatamente al exilio en Roma o permaneció en su lugar hasta la vejez, su sucesor también debe estado de acuerdo con esta función de títere. Sin duda, la partida de guerra del rey fue disuelta o desarmada y reemplazada por un contingente militar anglosajón para asegurar que los impuestos fueran recaudados y entregados al rey sajón. Solo podemos especular sobre estas cuestiones, pero hay indicios de datos que pueden proporcionar pistas.
Durante unos 20 años tras la capitulación de Powys no se registran sucesos militares ni siquiera asesinatos aislados de galeses. Los sajones parecen haber controlado el norte de Gales todo el camino hasta el río Conway. Egbert de Wessex había conseguido imponerse en Mercia y hacia 830 fue proclamado rey sobre todo el reino de Bretaña. En 844 Merfyn Frych murió; la batalla de Cedyll es recordada el mismo año, pero no está claro si los dos acontecimientos están relacionados. Otras batallas se volvieron ahora más frecuentes; esto podría verse como la prueba de que los galeses habían comenzado a reafirmar su independencia.
e) Evolución de los reinos del sur de Gales durante la Época Oscura
i) Ceredigion
Ceredigion, el territorio que, según se dice, Ceredig ap Cunedda había tallado para sí mismo fuera del país de los Demetae, parece haber tenido a través de su historia las mismas fronteras que el moderno condado de Cardigan;  de este modo, continuó la tradición de una unidad territorial de este distrito. Sus límites son dados por un hombre de Ceredigion del siglo XI: al este, las altas montañas, al oeste, el océano; al sur y al norte, anchos ríos (el Dovey y el Teifi).



Cerdigion tuvo pocos puertos naturales a lo largo de su costa, así que generalmente era accesible solo por tierra. Ni los romanos ni los ocupantes pre-Cunedda construyeron ningún fuerte notable allí, ni se han visto restos de cualquier residencia de apariencia real. Podría esperarse que hubiera estado escasamente poblado en los días de Ceredig. Más tarde, sus características geográficas sirvieron para protegerle tanto de las invasiones sajonas como de los incursores daneses. Sus enemigos en los siglos IX a XI fueron sobre todo sus vecinos al norte y al sur.
Durante 400 años, si hemos de aceptar las genealogías reales como prueba, este país fue gobernado por los descendientes de Ceredig. Algunos de los nombres son indudablemente históricos. El eminente historiador galés, J.E. Lloyd, cuando hablando de Ceredigion afirma que “Seisyllt, que fue rey c.730, se embarcó en una carrera de conquista y añadió los otros cantrefs de Ystrad Tywi, siendo conocido desde entonces el dominio completo, a partir del nombre de su fundador, como Seisyllwg”. Indudablemente, Lloyd se está refiriendo al Seisyllt ap Clydog descendiente de Ceredig ap Cunedag que es citado en las genealogías de Harleian MS 3859 como ancestro de Gwgon ap Meurig.
Analizando las fuentes que utiliza Lloyd para apoyar su tesis comprobamos que son más legendarias que reales, basadas en el relato del Mabinogi “Pwyll, señor de Dyfed” que cuenta como Pryderi ap Pwyll gobernó los siete cantrefs de Dyfed, prósperamente, amado por su país y por todos alrededor de él; además conquistó los tres cantrefs de Ystrad Tywi y los cuatro de Ceredigion, y esos son los siete cantrefs de Seisyllwg. Si la consolidación de Ystrad Tywi tuvo lugar en algún momento, debe haberse resuelto antes de 900: la entrada del Brut Y Tywysogyon de 872, llama a Gwgon ap Meurig, rey de Ceredigion, indicando que esas tierras tenían su propio rey independiente de Ystrad Tywi. Ademas la entrada de 807 que cita la muerte de Arthen (ap Seisyllt) le llama “rey de Ceredigion”, y esto es al cabo de una generación desde el hombre que se supone creó Seisyllwg.
Darren Wolcott sugiere que las tierras llamadas Ceredigion eran las de los 6 commotes (cymwd) al norte del río Aeron, y que los cuatro commotes al sur de ese río eran entonces una parte de Dyfed. La leyenda de Seisyllwg pudo surgir cuando las tierras al sur del Aeron fueron añadidas al reino original de Ceredigion. La totalidad del territorio pudo ser llamado Seisyllwg durante su vida pero al cabo de una generación los 10 commotes eran simplemente Ceredigion. Continuó su existencia como reino separado hasta ser absorbido en el reino de Deheubarth por Hywel Dda en el siglo XI. Su familia real, no obstante no quedó extinguida en línea masculina hasta cuatro generaciones más tarde en la 2ª mitad del siglo XI.
Por tanto, cuando el último descendiente directo de Ceredig, Gwgon ap Meurig murió sin herederos, encontramos a un Einion ap Meurig ap Caradog ap Cloddien Frych ap Llywarch ap Seisyll ap Eiddon Ddu, de una línea colateral a la de Gwgon que sería el miembro lógico de la dinastía de Ceredigion en heredar el gobierno. Pero Angharad, la hermana de Gwgon, bien puede haber heredado la residencia personal de su hermano y padre, y puede haber sido parte de la herencia de su hijo Cadell. Pero cualquiera que puedan haber sido esas tierras, estaban en Ceredigion y no cerca de Dinefwr.

Podemos sospechar que  cuando Gwgon ap Meurig de la línea senior murió, el reino recayó sobre Einion ap Meurig de la rama junior, quien fue seguido por su hijo Owain. El hijo mayor de Owain ap Einion fue Gwriad, que mantuvo el reino hasta c.932. Otros han sugerido que Hywel Dda de Deheubarth probablemente añadió Ceredigion a su reino después de que Gwriad desapareciera de las listas de testigos de los cartularios de Æthelstan. Su óbito no es registrado, pero Gwriad fue sobrevivido por sus hijos Anarawd y Gwgon.
Ambos nombres Gwriad y Anarawd aparecen aquí por primera vez en la familia de Ceredigion, habiendo sido conocidos previamente sobre todo en la familia de Gwynedd descendiente de Merfyn Frych. Esto sugiere un matrimonio entre las dos familias. Si como sospechamos Hywel Dda había tomado el reino de Ceredigion hacia 932, los hijos de Gwriad ap Owain habrían sido chicos preadolescentes. Diez años más tarde, sobre la muerte de Idwal Foel, Hywel Dda asumió Gwynedd. Pero cuando Hywel murió en 950, los hijos de Idwal Foel reclamaron con éxito Gwynedd como patrimonio propio. Podemos sospechar que los hijos de Gwriad igualmente intentaron reclamar Ceredigion como su patrimonio. El Brut nos dice que Anarawd ap Gwriad fue muerto en 954 y su hermano Gwgon fue asesinado en 957. Parece que Owain ap Hywel Dda mantuvo Ceredigion con éxito, mientras el más remoto reino de Gwynedd escapó de sus manos.
Mientras que el linaje de Gwriad de Ceredigion se extinguió en 957, la familia real sobrevivió en las familias que descendían de los hermanos menores de Gwriad. El mayor de esos hermanos era Teithwalch cuyas tierras se sitúan en el lejano norte de Ceredigion.

ii) Dyfed y Brycheiniog
El reino de Dyfed ocupaba la península suroeste de Gales. Esta es una de las últimas regiones que sintieron la fuerza de la conquista británica. El país conserva el nombre de sus habitantes prerromanos; fue gobernado por la misma dinastía desde el siglo V hasta el X, y además por una casa que no tenía relación con Cunedag Wledig. No se recuerda ninguna conquista por los reyes de Dyfed, representaban a una raza antigua y en declive que iba a ceder gradualmente a las invasiones de los bretones, hasta que todo el reino cayó al final en una rama de la casa de Gwynedd. En un tiempo el país Demetae había formado una parte considerable del área del sur de Gales, y los hombres hablaban libremente de toda la tierra al norte del Canal de Bristol como Demetia. Pero había llegado la pérdida de Ceredigion, hasta que en el tiempo de las invasiones danesas, el nombre había llegado a restringirse a la región más estrecha que es el Dyfed de la literatura medieval. Ahora estaba limitada por el Teifi, el Tywi, y una línea que conectaba esos dos ríos que puede trazarse hacia el norte desde Carmarthen. El moderno condado de Pembroke estaba casi enteramente incluido en Dyfed, pero habría que añadir un aparte sustancial del condado de Carmarthen para hacerse una idea de la extensión del antiguo reino.
Los reyes de Dyfed trazaban su origen, de acuerdo con un relato, desde un héroe nacional, llamado Dimet, de acuerdo con otro, de una rama de la línea real de los Deisi, en Irlanda, pero en cualquier caso no de fuente británica. A comienzos del siglo VI la dinastía estaba representada por Aircol, o Agrícola el de la Larga Mano (Llaw Hir), cuyo nombre indica que heredó algunas tradiciones romanas, y que se permitió ser amigo del monasterio monástico en su día.
Entre los gobernantes mencionados por Gildas en su De Excidio Britanniae se encuentra “Vortiporius”, descrito como tirano de los Demetae, u hombres de Dyfed, al que acusa de ser el mal hijo de un buen padre. La genealogía de la línea real de Dyfed como se conserva en el siglo VIII incluye a un “Guortepir”, que era hijo de un “Aircol, el de la Larga Mano”. En 1895 la tumba de este rey fue descubierta en el corazón del reino de Dyfed. Es una ruda construcción en piedra o “maenhir”, con una inscripción en latín que corre horizontalmente y otra en caracteres ogam a lo largo de uno de los bordes. La primera que está encabezada por una cruz de rueda, indicando que el hombre muerto era un cristiano dice “Memoria Voteporigis protectoris”; la última no tiene nada excepto el nombre en su forma goidélica, “Votecorigas”. La piedra se colocó posteriormente en Gwarmcwydd House, pero originalmente venía del cementerio de Castell Dwyran, que puede haber sido una capilla adjunta a una residencia (manor) de los reyes de Dyfed. Se observará que la piedra, además de dar a este príncipe el título de “protector”, concedido por los romanos en los declinantes días de su Imperio a los líderes bárbaros prominentes y sin duda llevado por Voteporix hereditariamente está en desacuerdo con Gildas en cuanto a la ortografía del nombre; en este asunto su autoridad es más pesada que la de los hombres de letras, que pueden haber sido engañado por la idea de una analogía conformas tales como Vortigernus y similares.
El reino de Dyfed propiamente dicho estaba formado por siete cantrefs, y la parte oriental del reino se componía de tres cantrefs que se englobaban en un área denominada Ystrad Tywi, ya que abarcaba la cuenca del río Tywi. Esos tres cantrefs que según la tradición habrían sido conquistados por Seisyll, rey de Ceredigion, aunque como se dice más arriba los últimos análisis de las fuentes no aportan ninguna prueba que apoye tal idea. Una serie de commotes al norte y al oeste del Tywi se agruparon juntos bajo el nombre de Cantref Mawr (‘El Gran Cantref’); otros entre el Tywi y Brycheiniog formaban Y Cantref Bychan (‘El Pequeño Cantref’), mientras que el tercer cantref (Cantref Eginog) se componía de los tres commotes que se situabanentre el Tywi y el Tawe. El Gran Cantref era una extensa región de tierras altas, limitada por el Tywi, el Teifi y el Gilli; hubo buena tierra junto a las márgenes de esos ríos, pero la mayoría del suelo estaba cubierto por densos matorrales que ofrecía una protección excelente para los fugitivos o para tropas irregulares y así hizo al Cantref Mawr una fortaleza de la independencia galesa en los problemáticos tiempos que experimentó el sur de Gales tras la llegada de los normandos.
Brycheiniog se extendía entre Buellt y Elfael, al norte de Gwent y Morgannwg al sur, e incluía el actual Brecknockshire. Brycheiniog, desde los primeros tiempos fue un reino independiente; su fundación se atribuía a un Brychan, que era por parte paterna al menos de origen irlandés y que dio nombre al país. Brychan es una de las más sombrías figuras de la leyenda galesa; fue padre de doce hijos y veinticuatro hijas, la mayoría de los cuales, según se dice, adoptaron la vida religiosa. A finales del siglo VII se extinguió el linaje de Brychan y el reino pasó a la dinastía de Dyfed, al casar la heredera Ceindred con Gwlyddien, rey de Dyfed. La unión entre Dyfed y Brycheiniog se mantuvo durante cuatro generaciones hasta que a la muerte del rey Rhain o Rhun II dividió los reinos entre sus hijos: Brycheiniog cayó para Tewdwr I y Dyfed para Tewdos. A partir de entonces siguieron caminos separados.



En Dyfed la línea de Tewdos se extinguió con Tryffin II en 814. La heredera era su prima Tagwystl ferch Owain ap Maredudd, que había casado con un hombre no identificado llamado Bleddri. De acuerdo con las Tríadas, este hombre no era un noble de Gales. Darren Wolcott piensa que se le describe así simplemente porque no podría encontrarse ningún linaje que citara sus ancestros. Owain, padre de Tangwystl murió en 811, cuando ella no era más que una niña, y su hermano Meurig aún no había llegado a la mayoría de edad para convertirse en rey. Era más probable que fuera un cuñado de Owain y Meurig quien se convirtiera en rey interino de Dyfed, un hombre que se hubiera casado con su hermana y fuera padre de Bleddri. Si fuera así, Tangwystl y Bleddri serían primos hermanos. Una hipótesis lógica para la identidad de este rey interino es Dyfnwallon de Ceredigion. Esto explicaría porqué piensan los historiadores que existía una relación entre Dyfed y Ceredigion; un hijo de Dyfnwallon se convirtió en rey de Ceredigion y pudo haber sido otro quien se convirtiera en rey de Dyfed. De este modo se inicia la última dinastía del Dyfed independiente que solo abarcaría tres generaciones hasta que su reino fue heredado por Hywel Dda, nieto de Rhodri Mawr de Gwynedd, con lo cual se convertiría hacia 920 en el fundador del reino de Deheubarth, que aglutinaba los antiguos reinos de Ceredigión, Dyfed y los cantrefs del río Tywi.



En cuanto a Brycheiniog, los demás hijos de Rhain ap Cadwgan parecen haber dividido el país entre ellos: los individuos de cada una de las familias a que dieron lugar son citados como “reyes”, pero lo más probable es que no fueran otra cosa que señores de cantrefs o de commotes. Naufedd Hen recibió Cantref Selyf y Cantref Talgarth, las partes norte y este de Brycheiniog; Tewdwr mantuvo el señorio de Cantref Mawr, la parte meridional que limitaba con Talgarth; el último hermano, Elisse probablemente recibiera la residencia señorial de su padre más otras posesiones desperdigadas en los señoríos de sus hermanos.
En las genealogías aparece otro Elisse como hijo de Tewdwr I. No hay seguridad para decir que son dos personajes distintos o la misma persona. Este Elisse tuvo una hija que casó con Nowy, descendiente en novena generación de Cassanauth Wledig a través de su hijo Cynan. Sus hijos Cathen, Gruffydd y Tewdos heredaron sus dominos de Cantref Mawr. Por otra parte, Elisse podría haber sido padre de otra hija que casó con Tangwydd ap Tegid, descendiente de Caradoc Freichfras, llevando así parte de las tierras de Elisse a su hijo Anarawd ap Tangwydd. De hecho Teophilus Jones en su obra “Historia de Brecknock” llama a Tangwydd y Anarawd “regulus de Brecnock” mientras que los primeros ancestros de esta familia eran llamados reyes de Radnor, Buillt y Fferlys, tierras al norte y este de Brycheiniog. Esta sería la única hipótesis convincente que podría explicar el hecho de que cuando el caballero normando Sir Bernard Newmarch conquistó Brycheiniog en 1093, se nos diga en la citada obra que entonces estaba gobernado por Bleddyn ap Maenyrch ap Dryffin, descendiente en séptima generación de Anarawd ap Tangwyd.
El último hijo de Rhain, Nauffed Hen gobernó Cantref Salyf y probablemente Talgarth. Se menciona en las fuentes a un Tewdwr ap Elisse ap Gwylog, descendiente en 5ª generación de Naufedd, rey de Brycheiniog; y se tiene constancia en muchas fuentes del matrimonio de Maenyrch ap Dryffin ap Selyf ap Gruffyddd, biznieto del hermano de Tewdwr. Su descendiente, Trahaearn, fue señor de Cantref Selyf hacia 1095.



iii) Morgannwg
El territorio que abarca el sureste de Gales estuvo articulado en los reinos de Glywysing y Gwent, y en el siglo XI se fusionaron para formar Morgannwg. Como Dyfed, esta tierra es reputada como un país con siete cantrefs. Seis de ellos son generalmente bien conocidos; eran Gorfynyd, Penychen, Y Cantref Breiniol (“el Cantref privilegiado”), Gwynllwg, Gwent Iscoed y Gwent Uchcoed (“debajo” y “encima del Bosque”). En cuanto al séptimo hay menos acuerdo; el punto de vista más probable lo sitúa en el actual Herefordshire, donde las dos regiones de Ergyng y Ewias permanecieron plenamente galesas hasta la época de la Conquista Normanda. Los primeros cinco de esos cantrefs limitaban con el mar.
Este reino disfrutaba de un clima suave, y fue la sede desde los tiempos más antiguos de importantes establecimientos. La civilización romana ganó un firme punto de apoyo en el distrito, como puede comprobarse por sus restos en Cardiff, Caerleon y Caerwent. Aquí se establecieron centros monásticos de primer rango, en Llanilltud, Llancarfan y Llandaff. Políticamente la reigón estuvo apartada del resto del sur de Gales, en virtud, puede ser, de la fortaleza de las viejas tradiciones silures, y mantuvo su independencia bajo sus propios príncipes hasta los albores de la conquista Normanda.
Hasta la segunda mitad del siglo VII la historia política del distrito es oscura. La tradición habla del rey Glywys, que gobernó sobre la mayor parte de él, esa porción entre el Tawe y el Usk, después conocido como Glywysing, y cuyos hijos, incluyendo Gwynllyw, padre de San Cadog dividieron el reino de su padre entre ellos. Pero la dinastía  tuvo una breve vida: en una generación o dos su lugar fue ocupado por un Meurig ap Tewdrig, que poseyó no solo Glywysing sino también la región entre el Usk y el Wye, conocida como Gwent debido a que en ella se encontraba el antiguo centro tribal de Venta Silurum o Caerwent. La leyenda contaba que el padre de Meurig, Tewdrig había sido mortalmente herido en conflicto con los anglosajones en el vado de Tintern sobre el Wye y lo más probable es que este río formaba ahora la frontera entre las dos razas a una considerable distancia de su desembocadura. A su debido tiempo Meurig fue sucedido por su nieto (o sobrino) Morgan ap Arthwys, conocido como Morgan Mwynfawr o el Benefactor; este príncipe era contemporáneo de Rhain de Dyfed y Seisyll de Ceredigion (c.730) y proporcionó el nombre a la unión posterior entre Glywysing y Gwent: Morgannwg. Morgan fue sucedido por su hijo Ithel; en la siguiente generación parece que tuvo lugar una división del reino entre los hijos de Ithel. Ffernfael ap Ithel, que murió en c.680 fue rey de Gwent, donde sus descendientes gobernaron hasta que la línea finalizó con su nieto Ithel ap Arthwys en c.740. Los otros hijos, Rhys, Rhodri y Meurig, parecen haber sido reyes de Glywysing, pero el curso de los acontecimientos al oeste del Usk a mediados del siglo IX está envuelto en mucha oscuridad, pues cuando los arreglos políticos del distrito de Morgannwg se revelan más claramente de nuevo, hacia 870, Gwent está bajo el domino de un biznieto de Hywel ap Rhys, de linaje bastante incierto.



3. La Edad de las Invasiones vikingas y los intentos de unificación (825-1066)
Como nieto materno del último descendiente varón del linaje de Cunedda (su madre era Essyllt ferch Cynan Tyndaethwy), Merfyn Frych llegó a Anglesey desde la isla de Man en 816. Expulsó por la fuerza a Hywel ap Caradog del cantref de la isla y lo mandó de vuelta a su patrimonio en Rhos. Podría sospecharse que su primera preocupación fue reunirse con los cabezas de las otras familias que habían reconocido a Cynan Tyndaethwy como rey. Después de asegurar su apoyo en su pretensión al reino, tanto por derecho de conquista como por vía de herencia materna, probablemente puso su atención sobre el reino de Meirionydd, todavía gobernado por los descendientes de Meirion ap Cunedda. Su rey era Cynan ap Brochwel ap Ednyfed. Suponemos que Merfyn Frych fue capaz de traer esas tierras a su esfera de influencia al acordar su  matrimonio con la hija de Cynan. Darren Wolcott propone la hipótesis de que fue Nest ferch Cynan ap Brochwel de Meirionydd con la que se casó y no la mítica “Nest ferch Cadell ap Brochwel de Powys”. Pero ella no era heredera, pues Cynan tenía un hijo, Cadwaladr, y por tanto, no aportó ninguna tierra a su marido o hijos.
Cuando Merfyn murió, o fue asesinado en 844, su hijo Rhodri contaría unos 24 ó 26 años de edad. Es posible que el hermano de Merfyn, Cadrod, actuara como rey interino hasta que Rhodri llegar a la edad adulta, pero también pudo haber sucedido a su padre. Esta fue la época de las invasiones vikingas y sajonas, y Rhodri se propuso unir a los Cymry galeses para la autodefensa. Encontró a Caradog Freich Fras e Hywel ap Aeddan de Powys deseosos de unir sus fuerzas para resistir a los sajones que, a diferencia de los vikingos, piratas del mar, buscaban tierras galesas y no simplemente objetos de valor. Pero el reino del sur, Ceredigion, pudo haber sido reacio a prestar su banda de guerra para el ejército unido de Rhodri. Su rey Meurig ap Dyfnwal, era descendiente directo de Ceredig ap Cunedda y su familia se defendió durante siglos de cualquier tentativa de caer bajo la influencia de Gwynedd. Asegurando a Meurig que sus tierras permanecerían como reino independiente, Rhodri Mawr probablemente aseguró una alianza militar con Ceredigion al casarse con la hija de Meurig, Angharad. Una vez más este matrimonio no trajo consigo  tierras, pues Meurig tenía un hijo, Gwgon.
Los escritores medievales pretendían que este matrimonio iba a traer el reino de Seisyllwg a Rhodri cuando el rey Gwgon ap Meurig murió en 872 sin hijos. No solo es dudoso que incluso hubiera un reino de Seisyllwg, como hemos visto más arriba, sino que se puede sospechar con bastante certeza que existía un heredero natural a la línea principal en la persona de Einion ap Meurig.
La grandeza de Mercia estaba llegando a su fin, pero con el ascenso de Wessex un nuevo peligro emergió en el sur. Los mercianos comenzaron a invocar la ayuda de sus señores de Wessex, y en 830 Egbert, y luego en 853 su hijo Æthelwulf había dirigido sus ejércitos contra los galeses cuyas victorias se ganaron principalmente sobre el reino fronterizo de Powys.
A pesar de su fama para la posteridad, Rhodri no estuvo en ningún periodo de su largo reinado libre de la amenaza de la invasión danesa. En 853 (ó 854) los “Dubhgaill” o “Daneses Negros” saquearon Anglesey. En 856 Rhodri se vengó al matar a su propio líder, Horm. Sin embargo, todavía lo encontramos luchando con los “gentiles negros” al final de su vida; el “gwaith dyw Sul” o “lucha del sábado”, que tuvo lugar en Anglesey en 877, debe haber sido un encuentro con un enemigo pagano y sus consecuencias se demuestran por la afirmación en las crónicas irlandesas de que Rhodri, rey de los galeses, en este año buscó seguridad en Irlanda de los ataques de los “gentiles negros”. Al año siguiente estaba de vuelta en Gales, para caer víctima junto con su hijo (o hermano) Gwriad de los enemigos ingleses. Se desconoce cómo murió, pero que la pérdida fue fieramente resentida puede ser deducida del hecho de que una derrota de los ingleses algunos años más tarde fue triunfalmente celebrada como la “venganza de Dios por la muerte de Rhodri”.
Con Angharad ferch Meurig Rhodri fue padre de al menos tres o cuatro hijos que le sobrevivieron, el más joven de los cuales Tudwal Gloff, del que se cree que habría sido demasiado joven para haber estado en la batalla de 877 en la que murió Rhodri, pero que sufrió lesiones en la “venganza de Rhodri” de 1081 que le dejaron cojo e incapacitado para reinar. El hermano mayor, Anarawd, le sucedió como rey de Gwynedd, mientras que Merfyn recibió el señorío de Lleyn y probablemente los cantrefs vecinos de Eifionydd y Ardudwy, mientras que el tercer hermano, Cadell habría heredado posesiones dispersas a través de esas tierras gobernadas por sus hermanos. Si tuvo algún señorío, en desconoce dónde totalmente. Su vida es tan oscura que no es mencionado en el Brut ni en los Anales, salvo su óbito. Tampoco tenemos ninguna autoridad temprana que cite su matrimonio; los escritores modernos llaman a su esposa Rheingar, pero no citan su ascendencia. Por tradición, se suponía que ella era una señora de Dinefwr en Ystrad Tywy. Sucesos posteriores nos llevan a identificar a esta señora como una probable hermana de Llywarch y Rhodri ap Hyfaidd ap Bledri.
Los escritores medievales nos han dejado una versión sobre los hechos acontecidos en Powys que a la vista de un análisis minucioso ya no se sostiene. Se pretendía que a la muerte del rey Cyngen ap Cadell de Powys sin hijos, el reino habría sido heredado por su sobrino Rhodri Mawr de Gwynedd, que sería el fruto de un supuesto matrimonio entre la hermana de Cyngen y el rey Merfyn Frych. A la muerte de Rhodri, su hijo Merfyn habría heredado Powys. Sin embargo, esta versión “recibida” de que la dinastía de Powys finalizó durante el siglo IX descansa en especulaciones de otros autores: no solo no hay pruebas creíbles de que Merfyn ap Rhodri heredara Powys, sino que hay huellas de que realmente vivía en la península de Lleyn en Gwynedd. El sesgo anti-Powys estaba tan imbuido en los primeros relatos que incluso después de reconocer que se estableció como un territorio totalmente aparte de Gwynedd, se dieron a sus reyes linajes falsos para demostrar que obtuvieron su posición solo por descendencia materna desde Rhodri Mawr. La primera invención genealógica fue la de Llewelyn ap Merfyn ap Rhodri Mawr; Triffyn fue el único hijo listado de Merfyn en el primer manuscrito que cita el prodigio de Rhodri. Y en el Brut se menciona en 904 que “el hijo de Merfyn fue asesinado por su propio pueblo”. Si hubiera tenido más hijos debería haber citado el nombre de éste. Por lo que se puede suponer que solo tuvo uno y que se llamó Triffyn. El único objetivo que tenía inventar un hijo llamado Llywelyn era asignarle una hija y pretender que ella se casó con Owain ap Hywel Dda y así aportar en herencia Powys para su hijo Maredudd ap Owain. Cuando Llywelyn ap Seisyll llegó al poder en el siglo XI, todas esas ficciones genealógicas dieron sus frutos: su única pretensión al gobieno de Powys, decía la ficcion de Rhodri Mawr, había sido obtenida por su matrimonio con la hija de Maredudd. Estamos de acuerdo con que su pretensión al reino de Deheubarth vino de ese matrimonio ya que Maredudd no fue sobrevivido por ninguno de sus hijos.
Cuando combinamos esas ficciones tardías con  las fuentes que informan que la familia de Brochwel Ysgithrog no fue despojada de Powys hasta 1063, puede considerarse que Llywelyn ap Seisyll realmente heredó Powys de sus ancestros paternos.
Ya hemos hablado de la postración del reino de Powys a los sajones tras su derrota de 823. El rey Egbert se apoderó del reino de las tierras medias de Mercia en 821 y dos años más tarde se dirigió desde Chester para tomar todo Powys al norte del Dee sí como Gwynedd al este del Conway. Tras la muerte sin hijos en 853 de Cyngen, el rey títere de Powys era el hijo mayor de Aeddan ap Cyngen ap Brochwel y primo de Cyngen y su nombre era Cadweithian. Probablemente declinó la participación en la rebelión de Rhodri que estaba en marcha en otras partes de Gales. Pero su hermano menor Brochwel ap Aeddan, estaba preparado para liberarse del yugo de los sajones. Aliándose con Caradog de Rhos y Rhodri de Gwynedd, dieron a elegir a Cadweithian entre el exilio de Powys o la muerte. Reunió a sus fieles y abandonó el país hacia un destino desconocido; las fuerzas combinadas de las tres partidas de guerra del norte de Gales fueron capaces ahora de combatir a los sajones en igualdad de condiciones por primera vez en una generación. El gobierno de Powys fue restaurado a su dinastía en la persona de Brochwel ap Aeddan, un hombre que fue reverenciado por sus descendientes por muchas generaciones.


La famosa victoria de Ælfred el Grande en 878 sobre los daneses le dio una posición dirigente en Britania meridional. No solo ganó una autoridad sin discusión sobre todo Wessex, sino que a la muerte de Ceolwulf, último rey de Mercia, asumió el control de la mayor parte de la antigua provincia, quedando en manos inglesas, mientras que encargaba su gobierno real a un ealdorman llamado Æethelred junto con la mano de su hija Æethelflæd. Era natural que  los reyes galeses menores buscaran de Ælfred la protección que su conocido amor de justicia le dispondría a dar. Y así, sucedió que Hyfaidd de Dyfed, Elise ap Tewdwr de Brycheiniog, Hywel ap Rhys de Glywysing y Brochwel y Fferfael de Gwent se colocaron bajo su patrocinio y se convirtieron en vasallos de un monarca que podía socorrerles por tierra y por mar.
Ahora le tocaba el turno a Anarawd y sus hermanos de encontrar su poder maniatado y su triunfante progreso detenido. Con Mercia habían peleado en situación de igualdad; una incursión sobre Eyri, conducido por Æethelwulf en 881, había sido detenido por Anarawd en la boca del Conway, y la victoria de Cymryd se había logrado con gran matanza de  enemigos. Para asegurarse contra ataques posteriores de Mercia, Anarawd había entrado entonces en alianza con el rey danés de York, cuyo reino, la antigua Deira, se extendía al Mersey y posiblemente también tomaba la península de Wirral. Pero los daneses se mostraron aliados indiferentes, y gradualmente Anarawd llegó a la conclusión de que era su interés, no menos que el de los señores menores del país, hacer la paz con el fuerte gobernante de Wessex. Fue a visitar la corte de Ælfred, quien le trato con una notable generosidad. Era parte de la habilidad política de Ælfred dirigir a los otros príncipes cristianos de la isla para considerarlo como su señor natural y protector contra un ataque pagano, y de este modo, Gales cayó gradualmente bajo la supremacía de Wessex. Gwynedd bajo Anarawd fue reconocida, quedando en la misma relación con el rey de Wessex que Mercia bajo Æthelred.
En 892, los nórdicos aparecieron de nuevo en Inglaterra. El ejército dirigido por Hæsten no solo incluía guerreros del otro lado del mar, sino también daneses de Deira y East Anglia. Asolaron Britania meridional durante cuatro años (892-896) de mar a mar. Gales y la frontera galesa ocuparon un lugar prominente en sus ataques. En 893 se encontraron en Buttingdom, cerca de la confluencia del Severn y el Wye, donde fue derrotado por un ejército conjunto de ingleses (mercianos y sajones occidentales) y galeses (Glywysing y Gwent); después de una gran masacre los que quedaron volvieron a Essex. Antes del fin de año se habían recuperado, y tras una larga marcha, que no fue suspendida ni de día ni de noche, tomaron posesión de las derruidas murallas de Chester. Los mercianos los asediaron y al no encontrar comida se vieron forzados a atacar el norte de Gales. Se puede conjeturar que Anarawd recibió alguna ayuda inglesa para repeler la agresión. Tuvo bajo su mando tropas inglesas cuando al año siguiente saqueó Ceredigion e Ystrad Tywy. Durante la mayor parte de 894 y 895 los daneses estuvieron localizados en la vecindad de Londres. A finales de 895 los daneses estuvieron ocupados durante el invierno en Quatbridge, que no puede haber estado lejos del moderno Bridgenorth. Este se convirtió en el punto de partida para una gran incursión, en la primavera de 896, que devastó, no solo las áreas adyacentes de Mercia, sino también los distritos galeses de Brycheiniog, Gwent y Gwynllwg. En verano de ese año la gran confederación fue disuelta. Los hombres de Deira y East Anglia volvieron a sus casas, mientras que los piratas errantes volvieron su atención una vez más a las orillas del Seine.
Los años finales del reinado de Ælfred fueron relativamente pacíficos, pero su muerte en 899 fue seguida por un periodo de transtornos. Ahora los galeses se encontraban entre dos fuegos, pues mientras que el peligro de invasión de los establecimientos escandinavos en Irlanda y el norte no era un motivo de preocupación menor que antes, había que prestar atención también a Mercia. En 902 los irlandeses obtuvieron un triunfo temporal; Dublín fue liberada de su pueblo pagano, y muchos de ellos bajo el liderato de un tal Ingimund, hizo su camino hasta Anglesey, intentado, sin duda, encontrar un nuevo establecimiento en la isla. Fueron resistidos enérgicamente por los habitantes y forzados a buscar otro lugar para su base, que finalmente encontraron, si damos crédito a un relato irlandés, en los alrededores de Chester.
La hija de Ælfred, Æethelflæd “dama de los mercianos” y esposa del ealdorman marciano, que durante la vida de su marido y siete años después de su muerte dirigió y gobernó al pueblo marciano con tal energía que aceptaríamos sin sorpresa que los galeses e irlandeses la designaron como reina. Ella había estado reparando las murallas caídas de la antigua fortaleza sobre el Dee, de gran importancia al ser la llave a la Mercia noroccidental, y si permanecía en manos danesas sería una amenaza perpetua a su poder. Se sabe escasamente algo de las relaciones de Æethelflæd con los galeses. En verano de 916 invadió el reino de Brycheiniog, asaltando una fortaleza real cerca de Llyn Saffadon, y capturó a la reina y a una serie de cortesanos. El jefe reinante era probablemente Tewdwr ap Elise, y cualquiera que fuese la ofensa contra su poderoso vecino, su actitud no permite aclarar la solución de la más importante cuestión de las relaciones entre Æethelflæd y la casa de Rhodri.
Eadweard el Viejo aprovechó la oportunidad que se le ofrecía de convertirse en soberano directo de toda Mercia y fue llevado a relaciones inmediatas con los príncipes de Gales. Su política fue la de su padre, la de amistad y protección a cambio de sumisión y homenaje. Ya había dado muestra de sentimientos amistosos hacia le pueblo galés. En 915 una hueste vikinga había navegado desde Bretaña hasta el estuario del Severn, y desembarcando en la costa sur de Gales, había extendido la ruina sobre Gwent y Glywysing; su osadía les llevó hasta Ergyng, y aquí a no muchas millas de Hereford, capturaron al obispo Cyfeiliog de Llandarff, y regocijándose en su buena fortuna le llevaron prisionero a sus barcos. Eadweard obtuvo su liberación, previo pago de un rescate, y hasta que no se completó la transacción no se tomaron medidas vigorosas para la expulsión de los daneses, que finalmente se retiraron, por el camino de Dyfed con sus parientes de Irlanda.
Una nueva generación de jefes apareció desde los días de Asser; de los hijos de Rhodri, Merfyn había muerto en 904; Cadell en 909 y Anarawd en 916. Idwal Foel (“el Calvo”), hijo de Anarawd gobernaba ahora sobre Gwyneddd; Hywel y Clydog, hijos de Cadell en el sur.
Solo un príncipe de entre los que gobernaron Gales en la Edad Media, fue honrado por la posteridad con el título de “Bueno”. A pesar de ello, los hechos de su vida son extremadamente escasos, de manera que incluso en el más breve esbozo de su carrera, los historiadores deben no pocas veces invocar la ayuda de la conjetura.
Era hijo de Cadell ap Rhodri, y cuando él y su hermano  Clydog (que era hermano menor puede deducirse del orden de sus nombres) ofrecieron sumisión a Eadweard el Viejo en 918, lo más probable es que hubieran heredaron  las posesiones y residencias que había recibido Cadell ap Rhodri por ser sobrino del último rey de Ceredigion de su línea, Gwgon ap Meurig, ya que hay razones para pensar que la mayoría del reino fue heredado por una rama lejana de la familia real de Ceredigion. Pero Cadell quería un reino igual que el Gwynedd que gobernaba su hermano Anarawd. En medio del su camino se encontraban sus cuñados, Llywarch y Rhodri ap Hyfaidd. No se sabe cómo Llywarch, que se convirtió en rey en 893, encontró la muerte en 904, pero entonces su hermano Rhodri debió haber reclamado el torno.
Los Annales Cambriae nos cuentan en 904 que “la cabeza de Rhodri ap Hyfaidd fue cortada”. Ese lenguaje parece implicar una ejecución, no simplemente muerte en el campo de batalla. Si continuó el asalto sobre la iglesia de David que Asser dice marcó el reinado de su padre Hyfaidd, pudo haber dado a Cadell la oportunidad de buscar su arresto y ejecución. Pero Cadell tenia ahora entorno a 55 años de edad y quizá por mala salud murió cinco escasos años después. Sus hijos Hywel y Clydog, no obstante, estaban a mediados de la veintena. Casi inmediatamente después de que el último miembro masculino de la dinastía de Dyfed fuera ejecutado, Hywel Dda ap Cadell se casó con la joven hija de Llywarch ap Hyfaidd, y así fue como el clan de Rhodri Mawr obtuvo primero el señorío de Dynefwr. Rápidamente Hywel obligó a las otras familias dinásticas de Dyfed y Ceredigion a aceptar a los señoríos locales sujetos a él como rey, llamando a los reinos combinados  (Dyfed y Ceredigion) por el nuevo nombre de Deheubarth. Inicialmente, Hywel pudo haber gobernado con uno o más hermanos, pero en 921 rindió homenaje al rey Eadweard el Viejo y se puede asumir que había estado en posesión del control único de Deheubarth tras la muerte de Clydog.
Clydog no sobrevivió mucho tiempo a la sumisión de 918; dos años más tarde murió. Fue entonces cuando Hywel obtuvo todo Dyfed y formó el reino de Deheubarth, una compacta área que cubría todo el suroeste de Gales desde el Dovey hasta el Tawe. La fundación de este reino es el primer suceso destacable en la historia de Hywel. El siguiente fue su visita a Roma en 928, una empresa que no encuentra paralelo en la vida de cualquier otro príncipe galés. Se registran, sin ninguna duda, otros dos ejemplos de peregrinación por parte de jefes galeses a la Ciudad Santa, pero los de Cyngen de Powys y el de un desconocido Hywel de 886, de los que se dice que murieron en Roma, de manera que está claro que el viaje tuvo un carácter penitencial para cerrar un reinado ocupado y no demasiado escrupuloso, intentando suavizar el camino a un mundo mejor. Regresó a Gales para ejercer el cetro con vigor y marcada inteligencia durante 20 años, y debe haber sido en ese año de peregrinación un hombre en la plenitud de su carrera.
Hay buenas razones para pensar que hizo de Ælfred su modelo y ejemplo: Ælfred visitó dos veces Roma siendo niño, y había mantenido la conexión por los frecuentes regalos a la Santa Sede, y así se esperaría que cuando Hywel se encontrara libre para emprender su viaje, él se aventuraría en ella.
El rasgo destacable de los años que siguieron al retorno de Hywel es su estrecha asociación con la corte inglesa. Eadweard I el Viejo había muerto en 924, en Farndon sobre el Dee, habiendo sido convocado a esta región por una revuelta de la ciudad de Chester, en la que los vecinos galeses estaban afectados. Fue sucedido por su hijo Æthelstan, que demostró una energía y resolución mayor al mantener y extender el poder del reino de Wessex. Parece que sobre 926 o 927 convocó a príncipes galeses de mayor importancia en Hereford, les impuso un tributo de oro, plata, ganado, perros de caza y halcones, y fijo el Wye como frontera entre las dos naciones en esa parte del país. Hywel de Gales occidental y Owain de Gwent (hijo de Hywel ap Rhys) son expresamente  mencionados en la crónica anglosajona sometiéndose a Æthelstan; de Idwal Foel hay una conocida historia de que el rey inglés le privó durante un tiempo de su reino, de manera que su posición en esta coyuntura no es bastante segura.
Æthelstan se inclinaba por convertir en subordinación real la sumisión formal demandada de los galeses por Ælfred y Eadweard. Los cartularios de tierras proporcionan valiosas evidencias. Estos documentos son generalmente acreditados por un gran número de testigos, miembros de la asamblea de “witar” u “hombres sabios” que aprueban la concesión, y como Æthelstan adoptó la política de convocar a sus “subreguli o reyes subordinados para reuniones ocasionales de este campo, los nombres de los príncipes galeses a menudo se citan entre los de los consejeros acreditados, precediendo a los earls (condes) y thengs (rango nobiliario por debajo del de conde), y a veces inclusos a los obispos. Es un hecho significativo el que Hywel es de todos los príncipes galeses el más prominente en esta conexión: desde 928 hasta 949 su nombre adjunta en cada cartulario que tenía firmantes galeses, y es entre ellos colocado en primer lugar; en tres casos es el único rey subordinado que se une a la concesión. A menudo es apoyado por Idwal Foel y Morgan ap Owain de Morgannwg, y en una ocasión por Tewdwr ap Elised de Brycheiniog. Todo lo que se conoce de Hywel le señala como un admirador no solo de Ælfred sino también de la civilización inglesa. La influencia inglesa se manifiesta en la ley de Hywel y se traiciona incluso en el nombre de sus hijos, pues Edwin ap Hywel Dda lleva un nombre inglés.
Hywel estaba ahora en el cenit de su corona y se convierte, como se denomina en los códigos, “por la gracia de Dios soberano de todos los galeses”. Esta era una posición que ciertamente no mantuvo en vida de Idwal Foel ap Anarawd, pues las pruebas dejan claro que Idwal e Hywel gobernaban el norte y el sur de Gales respectivamente bajo la supremacía de Æthelstan.
Pero en 942 Idwal, nunca bastante cómodo bajo la supremacía inglesa, parece haber desencadenado una revuelta contra el poder del nuevo rey Eadmund; él y su hermano Elisedd se enfrentaron al sajón en batalla y murieron ambos. Normalmente el reino habría pasado a los hijos de Idwal, Iago e Idwal (éste último llamado a menudo Ieuaf, “júnior”, para distinguirle de su padre). No obstante, Hywel, aparece ahora en escena, y expulsando a los jóvenes herederos, se hizo señor de Gwynedd. Es imposible decir si hubo buenas razones, reconocidas como válidas para la opinión pública, para este acto de agresión; se podría suponer que la revolución fue vista favorablemente por los ingleses, y no se hizo ningún intento de revertirla mientras vivió Hywel. Justificado o no, Gales se unió casi tan completamente como ningún movimiento recordado en la historia. Morgannwg y Gwent aún retenían su independencia bajo los hijos de Owain, Cadwgan y Morgan el Viejo, pero esta fue una parte de Gales que nunca, salvo unos pocos años bajo Gruffyddd ap Llywelyn, entró en un  reino galés que englobara tanto territorio.
Los sucesos de 942 prepararon el camino para la coronación y logro distintivo de la vida de Hywel, a saber, la reducción de los diversos usos reales y tribales de Gales, en un sistema uniforme y consistente, aceptado por todo el país y permanentemente encarnado en un código escrito. No hay evidencia de que este trabajo fuera hecho realmente por Hywel salvo las declaraciones hachas en las diversas copias del código mismo, y ninguna de esas copias son de fecha más antigua que el final del siglo XII, pero unánimemente fue atribuido siempre al “buen” rey.
De acuerdo con testimonio unánime de los prefacios a las diversas versiones del código, el primer paso fue convocar una asamblea representativa, en el que cada cantref fue representado por seis hombres en su pabellón de caza de Y Ty Gwn ar Daf (“La Casa Blanca sobre el Taff”), ahora marcada por la villa de Whitland en Carmarthenshire. No se recuerda ninguna otra reunión de este tipo hasta el siglo XV, pero la ocasión sería recordada por las medidas excepcionales. Muchos intereses hostiles tuvieron que reconciliarse, muchas costumbres discordantes se armonizaron y se reforzó el deseo general contra las peculiaridades locales. Muchos hombres de leyes de renombre deben haber prestado su ayuda a Hywel en su gran empresa, pero nada se sabe de ellos excepto Blegywryd ap Einon. Era el “experto” o “erudito” que actuó como secretario para los 12 comisionados laicos. Es descrito como maestro de leyes para la familia de Hywel y está implícito que su conocimiento de las leyes y su poder de exposición eran excepcionales. Las referencias escritas sugieren que tenía su hogar en Gwent, y que siendo un laico ofreció sus servicios, tan preciados en su generación, al rey de Deheubarth, en la gran empresa de su reinado.
Hywel murió en 950 habiendo hecho algo por la unidad galesa por su carrera de conquistas, pero más aún por su trabajo como legislador. El reino que fundó murió con él, pero el código legal que dio a Gales fue el comienzo de la jurisprudencia galesa.
Hywel el Bueno no fue hábil en entregar a sus descendientes la autoridad que había adquirido en el norte de Gales, y en consecuencia, los reinos de Gwynedd y Deheubarth tuvieron una vez más soberanos diferentes y haciéndose la guerra unos a otros.
A la muerte del rey Hywel, los hombres de Gwynedd se liberaron del yugo meridional y marcharon para encontrarse con los hijos del rey muerto bajo el liderato de sus propios príncipes, Iago o Jacob e Idwal o Ieuaf, hijos de Idwal el Calvo. La batalla tuvo lugar en Nant Carno, en la región de Arwystli, en la frontera entre Gales del Norte y del Sur, y la victoria fue para los hijos de Idwal, quienes se aseguraron, por tanto la posesión de Gwynedd.
La paz y la buena vecindad, no obstante, no se establecieron de nuevo entre las dos casas. En 952 Iago ap Idwal dirigió a sus hombres hasta Dyfed en un mensaje de fuego y masacre; los hijos de Hywel en 954, en represalia, marcharon al valle de Conway, donde su progreso fue comprobado no lejos de Llanrwst y se les infligió una derrota que envalentonó a los hombres de Gwynedd para perseguirles hasta Ceredigion. Después de esos reveses, el pueblo meridional se abstuvo durante un tiempo de hostigar a la Casa de Idwal y dedicó sus energías a otras empresas. Abandonados a sí mismos, los gobernantes de Gwynedd gastaron sus fuerzas en una guerra civil: en 969 Ieuaf fue tomado prisionero por su hermano Iago y desde entonces no jugó ningún papel en los asuntos del reino, aunque parece haber languidecido en cautividad hasta 988. A su vez, fue el turno de Iago de sentir el filo de la desgracia; después de una derrota temporal en 974 de la que parece haberse recuperado, fue hecho prisionero en 979 por el hijo de su depuesto hermano, que  se convirtió después en rey de Gwynedd. Hywel retuvo su posición durante seis años, y a su muerte en 985, fue sucedido por su hermano Cadwallon (III). La línea de Idwal el Calvo perdió entonces sus derechos reales en Gwynedd, pues en 986, Maredudd ap Owain invadió el reino, mató al nuevo rey y anexionó el estado del norte al del sur.
De los tres hijos de Hywel el Bueno que lucharon con los hijos de Idwal, Rhodri murió en 953 y Edwin en 954, dejando a Owain soberano indiscutido de Deheubarth, dignidad que mantuvo hasta su muerte en 988. La posición dinástica de Owain era fuerte; sus hermanos no habían dejado herederos, y así, fue el único representate de Cadell ap Rhodri, así como de la línea nativa de Dyfed, que había terminado con su madre Elen. No es sorprendente que hubiera dedicado esfuerzos especiales a reunir un registro permanente de sus pretensiones. Tanto la crónica como las genealogías contenidas en Harleian MS 3859 fueron, sin lugar a dudas, compiladas en el reinado de Owain ap Hywel Dda, aunque la copia real en la que están conservadas es de fecha más tardía. La crónica está basada en los anales preservados durante todo este periodo en St. David’s; su propósito es registrar detalles sobre las personas mencionadas en las genealogías, y esta planeado originalmente llevarla hasta el año 977, intención no cumplida plenamente. Las genealogías siguen a continuación: primero está la de Owain, trazando su ascendencia desde Cunedda y Maelgwn, pasando por Rhodri Mawr; la segunda es la de su madre, remontándose hasta Voteporix de Dyfed, y el padre de ese príncipe, Agrícola el de la Larga Mano. Entonces se insertan una serie de genealogías, dando los linajes de los antiguos príncipes de Powys, Strathclyde, Morgannwg, Ceredigion, Meirionydd y otros distritos.  Pero llama la atención el que en ni un solo caso esas listas llegan hasta los días de Owain; no hay ninguna mención de Idwal y sus hijos o de Morgan de Morgannwg, por lo que debe suponerse que Owain deseaba presentarse como el único heredero legítimo de las antiguas dinastías, tanto en el norte como en el sur de Gales. No obstante no dio pasos activos tras la batalla de Llanrwst para reforzar sus pretensiones al trono de Gwynedd; él y su  hijo Einion, que aparece en el escenario volvieron sus armas en su lugar contra Morgannwg: en 960 Owain cruzó el Tawey, saqueó el cantref fronterizo de Gorfynydd; en 970 y de nuevo en 977 Einion arrasó las llanuras de Gower de las que los jefes de Morgannwr habían tenido quizás posesión temporal. Fue en una empresa de este tipo en la que Einion encontró la muerte; en 984 el “uchelwyr” de Gwent cayó sobre él y le mató, en reivindicación, sin duda, de las libertades provinciales que él estaba buscando destruir. Owain se estaba haciendo demasiado viejo para los trabajos que las ideas tribales imponían sobre un príncipe y su lugar fue ocupado por su hijo Maredudd que demostró su temple al principio de su carrera con su conquista de Gwynedd de manos de Cadwallon ap Ieuaf.



Los trece años del gobierno de Maredudd (986-999) suponen un contraste para la época de confusión recien descrita, en el que este príncipe mantuvo un domino sobre Gales del norte y del sur y opuso un frente audaz tanto a los ingleses como a los bucaneros nórdicos. Es recordado por haber dirigido una incursión en Maes Hyfaidd, o la llanura de Radnor, donde, sin ninguna duda saqueó las aldeas mercianas de la vecindad; en sus relaciones con los merodeadores del mar, también mostró una alerta y un espíritu ingenioso, salvando a sus cautivos, mediane el pago de ung ran rescate. A pesar de que su reinado fue turbulento y perturbado por ataques extranjeros y por movimientos a favor de su sobrino Edwin ap Einion, y los hijos de Meurig ap Idwal que buscaban volver a ganar Gwynedd para la vieja línea. A su muerte su trabajo fue deshecho: Gwynedd fue recuperada por un vástago de Idwal Foel en la persona de Cynan II ap Hywel ap Ieuaf que gobernó durante seis años (999-1005) mientras cae un velo sobre la historia de Deheubarth que sugiere el comienzo de un periodo de anarquía sin precedentes incluso en esa turbulenta edad. Parece que también pudo haber reinado en Deheubarth, pero a su muerte una vez más, los pretendientes de la dinastía de Hywel lograron tomar posesión de su patrimonio: los hermanos Edwin II y Cadell I ap Einion ap Owain gobernaron unidos desde 1005 hasta 1018.

Lo que es más notable en el periodo que se llega ahora es el éxito de los hombres que estaban fuera de la línea de sucesión de Rhodri el Grande al tomar la autoridad en Gwynedd y Deheubarth. El primero de ellos fue Llywelyn ap Seisyll. Según las genealogías que se conservan, su madre, Prawst, era hija de Elisedd ap Anarawd, hermano del rey Idwal Foel, y reforzó su posición al casarse con Angharad, hija de Maredudd ap Owain, rey de Deheubarth y Gwynedd. Darrell Wolcott ha revisado la información existente, y mantiene la hipótesis de que Llewelyn pertenecía a la familia real de Powys, insertándose este personaje en la nueva teoría que postula que tras la abdicación de Cyngen ap Cadell, rey de Powys, en 853, motivado por una invasión que convirtió a Powys en un reino vasallo de los sajones, fue otorgado a otra rama de menor de su dinastía en la persona de Cadweithian ap Aeddan ap Cyngen ap Brochwel II. El hermano de Cadweithian, Brochwel se habría unido a la campaña de Rhodri Mwr que devolvió la soberanía a Powys. Varias generaciones más tarde al morir sin hijos el rey de Powys Cadell III ap Brochwell (IV) la sucesion probablemente recayó al siguiente hijo de Brochwel. Como no hay rastro de que un Seisyll ap Brochwel fuera rey, podría haber muerto antes que Cadell III, haciendo a Llywelyn, hijo mayor de Seisyll, el siguiente rey de Powys (c.995).
El siguiente paso fue ocupar el trono de Gwynedd en 1005, tras Cynan ap Hywel, y en 1018 derrotó y mató en combate a Aeddan ap Blegywryd y a sus cuatro hijos, Lloyd interpreta que Aeddan era en ese tiempo rey de Gwynedd, y que Llywelyn lo expulsó. No obstante excepto por su manera de morir, este personaje es totalmente oscuro, y más probablemente podría aceptarse que fue un usurpador en Deheubarth en la turbulenta época que vivió este reino a la muerte de Maredudd ap Owain; Llywelyn consiguió unificar los tres reinos hasta su muerte en 1023.  En 1022 derrotó  y mató en Abergwili al pretendiente irlandés Rhain, supuesto hijo de Maredudd ap Owain, con lo cual alcanzó una posición de mando en Gales, que a pesar de su breve reinado, fue largamente recordado por sus compatriotas y no solo estimuló la ambición de su hijo Gruffyddd sino que le dio una gran ventaja inicial en la lucha por el poder supremo.
Durante esas vicisitudes la región de Morgannwg, permaneció en posesión de sus príncipes y durante la mayor parte escapó de las revoluciones que afectaban al resto de Gales. Glywysing, al que estaba frecuentemente restringido el Morgannwg, y Gwent aún formaban reinos separados, pero los reyes de Gwent de la época de Asser no habían dejado, al parecer, descendientes, y ambos reinos cayeron en manos de Hywel I ap Rhys ap Arthfael de Glywysing. Arthfael II ap Hywel (c.900-c.930) fue rey de Gwent en el tiempo del obispo Cyfeiliog de Llandarf que murió en 927; fue sucedido por su hijo Cadell, que murió c.950.
Una nueva dinastía tomó entonces posesión del país, representada por Nowy ap Gwriad ap Cadwgan de Gwent (974-c.980) y seguido por su hijo Arthfael III, quien asesinó a su hermano Elisedd, hecho que junto a la solemne expiación por la concesión de tierras al obispo Gwgon († 982) son registrados en el Liber Landa-vensis. Los hijos de Elisedd, llamados Rhodri y Gruffydd, a continuación gobernaron sobre Gwent, pero c.1015 dio lugar a un tal Edwin ap Gwriad, de origen desconocido, quizá sobrino de Arthfael III que fue el único rey independiente de esta región, manteniéndolo hasta que fue desposeído, cegado y metido en prisión en 1045 por Meurig III ap Hywel . Mientras, la Casa de Hywel I ap Rhys había retenido un firme dominio sobre el país al oeste del Usk. Los tres hijos de Owain I ap Hywel tenían cada uno alguna autoridad en esa región, pero la muerte de Gruffyddd I en 934 y de Cadwgan I en 950, finalmente dejó toda la tierra bajo el dominio de Morgan II el Viejo, cuyo largo reinado no terminó hasta 974 (c.930-974). El siguiente en la sucesión fue Owain II ap Morgan, cuyos hijos Rhys III e Hywel II continuaron la línea hasta el siglo XI. El nieto de Owain II, Rhydderch ap Iestyn consiguió hacerse con el poder en Deheubarth a la muerte de Llywelyn ap Seissyll, manteniendose una década (1023-1033), antes de perderlo en beneficio de la antigua dinastía, pero su hijo Gruffyddd volvió a reconquistarla en 1047 hasta su muerte en 1055.



La estrecha conexión entre los príncipes galeses y la corte de Wessex, que marcó el reinado de Hywel el Bueno continuó durante algunos años tras su muerte. Podría parecer que Eadred (946-955) y los consejeros del rey Edwig (955-959) estaban ansiosos por mantener la política de  Æthelstan y animar la asistencia de los galeses a encuentros con los magnates sajones. De acuerdo con esto hay pruebas de la presencia en 955 de tres jefes principales en la corte de Eadred, esto es, Morgan el Viejo, Owain ap Hywel Dda e Iago ap Idwal. Pero cuando Eadgar I llegó al trono (959-975), hubo una inversión de esta línea de acción, y en adelante no se encuentran más asistencias en las cortes de los reyes ingleses.   
Eadgar I, como es bien sabido, fue un activo y enérgico monarca, y la posesión de una flota le hizo especialmente formidable para los galeses. En 973 todos los jefes de las islas, incluidos los galeses hicieron acto de sumisión en Chester. El rey inglés no sobrevivió mucho a este gran triunfo, y tras su muerte en 975 las fuerzas de la disolución comienzan a sentirse en el reino anglosajón, de manera que con Inglaterra dividida entre grandes ealdormen la corona dejó de preocuparse mucho menos por los hechos de los príncipes galeses. Como en los días de Ælfred fue el gobernante de Mercia quien vigilaba los movimientos de los galeses, y dirigían expediciones punitivas contra ellos. Ya en 956, Ælfhere había sido investido con el ealdorm marciano, y en 967 había saqueado las tierras de Iago e Ieuaf en 983, al final de su larga ocupación del cargo, es encontrado actuando con  Hywel ap Ieuaf de Gwynedd en un ataque sobre Einion ap Owain de Deheubarth, que éste último repelió con mucha matanza. Después de la expulsión de Ælfric, hijo de Ælfhere en 985, quedó vacante durante muchos años el ealdorm de Mercia, y no es fácil decir quien era el Æthelsige de 992, cuando Edwin ap Einion obtuvo la ayuda de un ejército inglés para hostigar los dominios de su tío Maredudd. Pero en 1007 Mercia recibió un earl en la persona de Eadric Streona; por tanto, es Eadric quien 1012 lidera un ataque inglés sobre Mynyw, ataque que bien puede haberse realizado por mar, con la yuda de alguno de los barcos daneses tomados ese año por el rey Æthelred a su servicio. El Eilaf que en 1022 repitió esta incursión sobre la antigua sede de St. David’s no era el earl de Mercia (posesión mantenida bajo Knut por Leofwine) pero claramente  completó algún puesto de autoridad sobre la frontera, pues la vida de St. Cadog le llama“sheriff inglés” y nos cuenta que invadió Morgannwg con una fuerza mixta de ingleses y daneses, y alarmó tanto al clero de Llancarfan que  que trasladaron el santuario de su santo al retiro montañoso de Mamheilad. Además, si no hay registro de ninguna expedición dirigida por el earl Leofwine, fue su hijo Edwin quien lideró a los ingleses en el fatidico día de Rhyd y Groes.
A través de todo este periodo, los desafortunados habitantes de Gales tuvieron que soportar el choque de los ataques de merodeadores del mar, que ean más frecuentes y más difíciles de prever que las invasiones procedentes de la frontera inglesa. Era inusual durante el medio siglo entre 950 y 1000 que pasaran más de 5 años sin un ataque danés  sobre algún distrito de Gales lo bastante importante como para ser registrado en alguna crónica de esta época. Anglesey, Lleyn, Dyfed y las costas del Severn sufrieron especialmente por este azote, pero ninguna parte de la costa era totalmente segura. Como en el siglo IX los atacantes eran atraídos sobre todo por el expolio de monasterios; el saqueo de Aberffraw, sede real de Gwynedd, en 968 es una excepción, pues se dice que los otros lugares que habían sido atacados por los extranjeros eran todos lugares con importantes iglesias. Holyhead fue expoliado en 961, Towyn en 963, Penmon en 971, Clynnog en 978, Mynyw (St. David’s) en 982, 988  y999, y en 988 toda una serie de santuarios, incluyendo Llandabarn Fawr, Llandudoch (St. Dogmael’s), Llanilltud y Llancarfan. La mayoría de los saqueos tomaban la forma de cautivos para vender pues los daneses eran comerciantes además de piratas y el comercio de esclavos era un de los más florecientes ramas de su comercio.
Se dice que dos mil cautivos habían sido trasladados por Godfrey, hijo de Harald desde Anglesey en 987, y en 989 Maredudd rescató a muchos de sus súbditos de la esclavitud al coste de un penique por cabeza. El centro del poder danés en los mares occidentales era la ciudad de Dublín, donde Anlaf Cuaran gobernó desde 945 hasta su abdicación en 980 y fue sucedido por sus hijos Gluniarain (esto es, rodilla de hierro) y Sihtric Barba de Seda. Pero aunque los “hijos de Abloec” (Anlaf) en 961 devastaron Holyhead y Lleyn, esta casa es menos prominente en el relato de las matanzas y ruina que la de Limerick, donde se estableció una dinastía danesa en el siglo IX, que también se convirtió en dueña de las Hébridas y la Isla de Man. Magnus o Maccus hijo de Harald de esta línea descendió sobre Penmon en 971, mientras que su hermano Godfrey, que le sucedió en 977, aparece en cuatro ocasions como líder de una flotilla dirigiéndose a Gales en busca de botín. En 972 saqueó Anglesey; en 980 ayudó a Cystennin ap Iago a atacar sobre la misma isla, ataque que iba dirigido contra Hywel ap Ieuaf; en 982 invadió Dyfed; en 987 él y su tropa danesa, en una tercera irrupción en Anglesey obtuvo una victoria sobre los galeses, la fama de al cual  -pues un millar de enemigos fueron dejados en el campo y dos mil llevados en cautividad- penetró en Irlanda y se consideró valiosa para ser conservada en los anales del país. Los galeses de la edad de Maredudd ap Owain no tuvieron un enemigo más implacable o persistente que Godfrey Haraldsson.
Después de las meteóricas carreras de Llywelyn ap Seisyll y Rhydderch ap Iestyn hubo un retorno, tanto en el norte como en el sur a las antiguas dinastías; Iago III ap Idwal, biznieto de Idwal el Calvo fue elegido para gobernar Gwynedd (1023-1039), mientras que Deheubarth reconocía el señorío de los hermanos Hywel II (1033-1044) y Maredudd II (1033-1035), nietos del Einion ap Owain que cayó en 984. No obstante fue un breve triunfo de la legitimidad pues en 1039, después de un reinado de trece años Iago fue muerto por sus propios hombres y el único hijo de Llywelyn ap Seisyll, que llevaba por nombre Gruffyddd ocupó la posición que una vez había alcanzado su padre.
Cuando Llywelyn murió en 1023 su hijo Gruffyddd aún era adolescente; como se esperaba que los reyes celtas fueran guerreros, nunca tuvieron tradición de reyes-niños. Primero fue sucedido por su hermano Cynan II (1023-1027). Lo más probable es que el primo de Llywelyn, Aeddan también muriera antes de 1023 (incluso pudo haber luchado a su lado y caer con él); por tanto, los dirigentes de Powys se enfrentaron a un problema de sucesión: mientras que Gruffyddd llegara a la mayoría de edad, hubo de buscarse un rey en su lugar. Una buena elección era Cynfyn ap Gwerystan pues era nieto del rey Cadell por vía materna. Pudo casarse con la viuda de Llywelyn y convertirse en padrastro del endling (presunto heredero) Gruffyddd. De hecho lo hizo y pudo servir como rey interino de Powys (1027-1039). Probablemente esta fue la base de la reclamación de sus hijos en 1063.
En 1039 Gruffyddd se convirtió en rey de Powys. Inmediatamente lanzó una campaña sobre Iago ap Cynan de Gwynedd, matándole y anexionando Gwynedd a Powys. Teniendo ambos reinos bajo su poder, pudo, al comienzo de su reinado asestar un polpe en Mercia que por su osadía y vigor atrajo por una vez la atención sobre el ascenso de un nuevo poder en Gales. En Rhyd Y Groes sobre el Severn, un vado en la cercanía de Welshpool, su situación no puede ser indicada con mayor precisión, cayó súbitamente sobre un ejército marciano que no se había apercibido de su acercamiento y le infligió una aplastante derrota. Su líder Edwin, hermano del earl Leofric y otros muchos hombres fueron muertos y tan completa fue la victoria que Gruffyddd no necesitó proteger el botín asumiendo la defensa sino que fue capaza de pasar a otro objetivo.
Durante los años que siguieron, la principal preocupación de Gruffyddd era hacerse dueño de Deheubarth. Maredudd ap Edwin había sido asesinado en 1035, y fue con Hywel ap Edwin con quien tuvo que contender, príncipe que, como representante de la línea ancestral del distrito, no era fácil de desplazar de ningún modo. Gruffyddd atacó su territorio en el año  de Rhyd Y Groes, invadiendo Ceredigion y arrasando las tierras de la iglesia de Llanbadarn Fawr, y el súbito ataque tuvo éxito por el momento. Pero Hywel fue capaz de recuperar su posición pronto, como puede apreciarse del hecho de que se encontró con Gruffydd, en la batalla de 1041, en Pencader, cerca del lugar donde Dyfed, Ceredigion e Ystrad Tywi se encuentran. El rey de Gwynedd fue vencedor y se llevó a la esposa de su derrotado rival. A pesar de la derrota seguía siendo el señor de Dyfed e Ystrad Tywi en 1042, pues en ese año se encontró con una tropa de merodeadores daneses en Pwll Dyfach, a unas cinco millas al noroeste de Carmarthen y les derrotó rotundamente. Siguió un revés no recordado, de modo que en 1044 se le encuentra volviendo a Deheubarth como exiliado y entrando en la desembocadura del Towy con ayuda de una flota danesa. Fue su última empresa: Gruffyddd opuso una fuerte resistencia a los invasores, y al final la muerte de Hywel en la refriega le dio el trono por el que se había esforzado tanto  tiempo.
La línea de Hywel el Bueno en ese momento no tenía candidatos que ofrecer en sustitución de Hywel ap Edwin, y puede suponerse, por tanto, que Gruffyff el camino libre ante él. Pero al año siguiente de la victoria de Aber Tywi otro rival se mostró en la persona de otro Gruffyddd, hijo de Rhydderch ap Iestyn. La familia estaba asociada localmente con Erging y Gwent Uchaf, pero Gruffyddd encontró los medios para estimular el sentimiento provinciano de Deheubarth, y organizó un formidable movimiento contra el intruso del norte de Gales. Tan amenazante era que en 1046 Gruffyddd había recurrido a la ayuda inglesa. Se aseguró la intervención del earl Swegen, hijo de Godwine, cuyo ealdom incluía Herefordshire y Gloucestershire, y el rey y el earl fueron juntos a través de Gales, esperando sin duda aplastar el movimiento a favor del hijo de Rhydderch. La paz que siguió no fue sino la calma que prende a la tormenta; el año siguiente el “uchelwyr” de Ystrad Tywi, ahora más que nunca indomable en su independencia, súbitamente cayó sobre el “teulu”, la guardia doméstica del líder norteño, y mató a 140 de su número. Gruffyddd no andaba muy lejos y probablemente escapo con dificultades de la trampa, que había sido preparada para él.
Fue inútil que castigara el atrevido intento con una devastación general de Dyfed e Ystrad Tywi: su autoridad estaba siendo destruida en esa época, y durante los siguientes ocho años es Gruffydd ap Rhydderch quien aparece como rey de Deheubarth. De no haber sido eclipsado y finalmente anulado  por un príncipe del calibre de Gruffyddd ap Llywelyn, Gruffydd de Gales del Sur podría haber jugado un papel significativo en la historia del país.
Demostró en su breve reinado una abundante energía y algo del atrevimiento de su más grande tocayo. En 1049 se enfrentó al peligro de una invasión danesa; se adoptó la heroica medida de cargar con todo el botín disponible desde la región de la costa hasta el inaccesible bosque del interior. No contento con esto, Gruffydd decidió hacer causa común con los piratas y desviar sus operaciones desde sus propias costas a las de sus vecinos en Gwent y el bosque de Dean. Gwent Iscoed había sido ocupado hacia1040 por la Casa de Morgannwg; Meurig ap Hywel ap Owain, que debido a la avanzada edad de su padre había asumido la soberanía algunos años antes de la muerte de este último, en 1043, se había apoderado de la región por la fuerza y la gobernaba ahora a través de su hijo Cadwgan. Gruffydd, por tanto, dirigió con celeridad los 36 barcos de la flota pirata a la desembocadura del Usk y cuando ya habían hecho bastante fechorías, pasó con ellos a través del Wye a la gran residencia de Tidenham, que también fue saqueada sin piedad. El obispo Ealdred de Worcester convocó las fuerzas de la comarca de Herefordshire y Gloucestershire para enfrentar a la invasión, pero la respuesta fue débil y los galeses de la frontera incluidos en el reclutamiento jugaron con sus falsos camaradas y pasaron información al enemigo. El resultado fue que Gruffydd fue capaz de sorprender el campo inglés y dispersó con gran matanza la fuerza reunida.
Fue, sin duda, con su apoyo y valor con las que se cometieron las devastaciones por las que en la primera semana de 1053 su hermano Rhys ap Rhydderch sufrió la muerte por orden de Eadward, y es difícil no ver la mano de Gruffydd en la súbita incursión del mismo año sobre Westbury sobre el Severn, un poco al oeste de Gloucester, cuando los galeses mataron a una serie de vigilantes que custodiaban la ciudad por sorpresa en el lado del bosque de Dean.
Se puede indicar poco sobre a qué dedicaba el tiempo Gruffyd ap Llywelyn. Durante el reinado de Gruffydd ap Rhydderch solo aparece en un ataque sobre Herefordshire, a principios de verano de 1052. Bien puede pensarse que la ocasión que desencadenó este golpe fue el ascenso en esta parte de la frontera de una nueva y formidable fuerza en el establecimiento normando que por una razón u otra encontraba en Herefordshire un solar especialmente adecuado. El earl Swegen, anterior aliado de Gruffydd, había sido obligado a abandonar el reino, con toda su parentela; su lugar en Hereford fue ocupado por Ralph, hijo del conde de Vexin y la hermana del rey Eadward, y con estos parientes normandos del rey vinieron otros de la misma raza como Richard, hijo de Scrob, que se construyó un castillo un poco al sur de Ludlow, Osbern, llamado Pentecost, quien puede haber sido el constructor de Ewias Harold Castle, y un Robert que no ha sido identificado. Gruffydd fue lo suficientemente astuto para darse cuenta de que vecinos de este tipo estaban más lejos de ser temidos que los thegns y ceorls de Mercia, y su incursión probablemente fue más defensiva  que ofensiva en su propósito. Casi había alcanzado Leominster cuando una fuerza mixta de normandos e ingleses le dio batalla solo para sufrir una contundente derrota, que hizo posible que  Gruffydd pudiera volver triunfalmente  con su botín así como aumentó su renombre por su victoria contra este nuevo enemigo.
El periodo culminante del reinado de Gruffydd se alcanza ahora, durante el cual fue señor de todo Gales, así como de la mayor parte de los que hasta su aparición había sido suelo inglés. En 1055, a la muerte de su rival Gruffydd ap Rhydderch, fue capaz de añadir Deheubarth a sus posesiones. No llevaba muchas semanas en su nueva posición antes de que las vicisitudes de la política inglesa le diera un aliado inesperado. En la época de la expulsión de 1051 de Godwine y sus hijos, Ælfgar, hijo del gran Leofric de Mercia, había recibido el earldom de Harold Godwinson, East Anglia; pero cuando Harold volvió tuvo que someterse con el resto de la familia en 1052, pero de nuevo le fue otorgado cuando en 1053 Harold sucedió a su padre como earl de Wessex. En el consejo mantenido en Londres en 1055 se levantaron cargos de traición contra Ælfgar. Privado de su earldom y fuera de la ley, el desconcertado noble buscó ayuda; en primer lugar, como había hecho Harold bajo similares condiciones, transportando una considerable cantidad de tropas mercenarias. En ese punto pactó una alianza con Gruffydd ap Llywelyn. Los conspiradores acordaron no atacar a Eadward o su reino excepto a la colonia normanda en Hereford. Marcharon contra esa ciudad, que fue tomada e incendiada.  Se hicieron con gran botín y cautivos en abundancia, que se llevaron de vuelta a Gales.
Este osado desafío al poder del rey inglés no falló en provocar una erspuesta rápida. El earl Harold, ahora figura principal de la corte de Eadward, fue encargado de reunir una fuerza en Gloucester. Pero no fue capaz de penetrar en territorio enemigo mas que una pocas millas más llá del valle del Dore; el resultado final fue fortificar Hereford contra futuras incursiones, dejando a Gruffydd libre en su fortaleza de la montaña. Estaba claro que debía hacerse la paz con Ælfgar, cuya ayuda hizo al jefe galés doblemente peñigroso; después de muchas conversaciones se llegó a un acuerdo en Billingsley, recobrando su earldom y posesiones anteriores, y seguramente se permitió a Grufydd a conservar sus conquistas fronterizas.
Rhuddlan, sobre el Clwyd, que una vez hapía sido mantenida por los earls de Mercia, era en 1063 la sede real de Gruffydd, donde sus barcos podían colocarse a salvo en la desembocadura del río, listos para llevar al rey a cualquier puerto de sus dominios. Todo el país de aquí al valle de Maelor, hasta el Wat’s Dyke, sección septentrional del Muro de Offa, al este, fue despejada de colonos ingleses. Una línea trazada desde Brampton Bryan sobre el Tewe hasta Williersley sobre el Wye indicaría a grosso modo el límite occidental de la ocupación inglesa en este tiempo: todas las villa inglesas entre ésta y el bosque de Radnor –Knighton, Radnor, Kington, Huntingdon y otras- habrían sido abandonadas a los galeses, sin duda, como resultado de la incursión de 1052. Al sur del Wye, el país fue fiel testigo del trabajo de 1055, solo unas pocas villas alineadas en el margen occidental de río fueron incorporadas al Domesday como produciendo un ingreso para los señores ingleses bajo Eadward el Confesor, aunque pagaron durante un tiempo impuestos al rey que habían sido tan devastadas por Grufydd y su sucesor  que no sería de valor para la Corona en 1066.
Este notable relato de conquista fronteriza puede cerrarse con la referencia a la posición de Gruffydd en Gwent, donde expulsó, no a los ingleses, sino a la dinastía local, representada por Meurig ap Hywel, o por su hijo Cadwgan. Así, Gruffydd gobernaba de mar a mar, rey de los cuatro reinos de Gwynedd, Powys, Deheubarth y Morgannwg y señor de muchas millas al este del Muro de Offa.
Unos meses después de la paz de Billingsley al guerra se renovó, aunque según parece esta vez se inició por una incursión del obispo de Hereford en 1053, junto con le sheriff  Ælfnoth. La victoria de nuevo fue para Gruffydd, muriendo el obispo y el sheriff. Tan grave era la situación que los  más grandes hombres del reino se preocuparon por la pacificación: el earl Harold, el viejo earl Leofric de Mercia, y Ealdred de Worcester; se llegó a un acuerdo por el que Gruffydd juraría ser fiel como rey subordinado del rey Eadward y a cambio se le permitiría rtener sus conquistas.
Por la muerte del earl Leofric, marido de la célebre Godgifu o Godiva, él mismo figura dirigente de este periodo; Ælfgar se convirtió en 1057 en earl de Mercia, quedando en  estrecha vecindad con Gruffydd. Un lazo aún mayor se creó por el matrimonio de Gruffydd con la bella hija de Ælfgar, Ealdgyth y el nacimiento de una hija Nest, quedando un reciente compromiso de amistad entre las dos casas. Así, cuando los enemigos de Ælfgar consiguieron su expulsión, fue una vez más, en 1055 reinstalado con ayuda de Gruffydd; además también aportó alguna ayuda con ocasión de la aparición de una flota, traida por Magnus, hijo de Harald III Hardrada de Noruega, al Mar de Irlanda con la vaga idea de conquistar Inglaterra; el propósito no se logró, pero Magnus debilitó la posición de Eadward el Confesor al contribuir al triunfo de los dos poderosos aliados del Oeste.
Ælfgar y Gruffyd, como vecinos confederados, se fortificaron contra todo ataque, y en consecuencia no se oye anda de ningún movimiento contra Gales hasta el fin del año 1062. En este último año, hacia la Pascua tenemos la última referencia al earl, y en ausencia de cualquier registro de la fecha de su muerte, podemos suponer con seguridad que habría muerto no muchos meses más tarde. Su joven hijo Edwin le sucedió en el earldom, y Gruffydd sintió por una vez cuan trascendental resultó el  cese de la fuerte mano de su amigo. El earl Harold obtuvo del rey permiso para intentar un golpe audaz, un rayo de cielo lanzado contra el jefe galés en el descanso de su palacio, antes de que tuviera tiempo de escapar. El plan tuvo lugar después de la festividad de Navidad, cuando desde la corte de Gloucester, en una estación usual para iniciar una campaña, Harold cabalgó con una pequeña fuerza de miembros de su guardia a Chester, donde Ælfgar no pudo bloquear su progreso, y desde ahí inició una carrera hasta Rhuddlan, esperando que lo súbito del ataque y la rapidez de sus movimientos le permitiera abatirse sobre su presa antes de que pudiera huir. Pero Gruffydd recibió a tiempo el aviso de la llegada del enemigo y huyo en una embarcación al pie de sus murallas.
Sin embargo, este respiro fue breve. Su expulsión se convirtió ahora en el objetivo primordial del gobierno inglés, y tan pronto como la primavera hizo practicabla las operaciones en Gales se organizó una expedición contra él. Tostig, earl de Northumberland, trajo una fuerza de caballería al país, rodeando, probablemente, la costa norte, con Anglesey como objetivo, mientras que su famoso hermano dirigió un cuerpo de tropas ligeras, especialmente apropiadas para atravesar las agrestes montañas galesas, desde Oxford a Bristol. Embarcó allí con sus hombres en una flota que le llevó alrededor de la mayor parte de Gales para unirse al contingente del norte. El curso de la campaña no puede determinarse con seguridad pero parece probable que la aparicion de la armada de Harold en el Canal de Bristol privó a a Gruffyd de los apoyos que tenía en el sur de Gales; al contacto con los extranjeros, la envidia provinciana despertó en todo su vigor; los hombres de Deheubarth entregaron rehenes a Harold y se quitaron el yugo de Gwynedd. En segundo lugar, hubo señales de una lucha en el norte de Gales, en el que la infantería  ligera de Harold tuvo un importante papel. Las fortalezas de Snowdon fueron invadidas y el rey galés fue expulsado de un escondite a otro, y sus súbditos eran acosados en todas partes. En este extremo, Gruffydd, que debía tener enemigos en abundancia, fue abandonado por los más cercanos a él; cayó en 1063, como resultado de una conspiración y su cabeza fue inmediatamente enviada a Harold como precio de la paz.
La deposición de Gruffydd y la sumisión de Gales debe considerarse un triunfo militar de primer orden. No obstante, Harold no conquistó Gales en el sentido que lo hizo Edward I. Lo que logró fue la reducción de la cuestión galesa de una importancia nacional a un mero problema fronterizo.



Bibliografía:
J.E. Lloyd: A History of Wales from the earliest times to the Edwardian conquest, 1911.
N. CHADWICK y M. DILLON: The Celtic Realms: The History and the Culture of the Celtic Peoples from Pre-History to the Norman Invasion, 1967.
N. CHADWICK: Celtic Britain, 1963.